<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418</id><updated>2011-11-12T18:33:13.624-03:00</updated><category term='desengaño'/><category term='caminante'/><category term='barrio'/><category term='abandono'/><category term='búsqueda espiritual'/><category term='apatía'/><category term='apocalipsis'/><category term='espiritualidad'/><category term='fantástico'/><category term='jóven'/><category term='testimonial'/><category term='ciencia ficción'/><category term='desesperanza'/><category term='fútbol'/><category term='fantastico'/><category term='astronauta'/><category term='anciano'/><category term='arcángel gabriel'/><category term='revelación'/><category term='plaza'/><category term='broma'/><category term='fantasma'/><category term='exilio'/><category term='espía'/><category term='postapocalíptico'/><category term='tristeza'/><category term='Pablo Jacobo'/><category term='rakont'/><category term='ciencia ficcion'/><category term='suicidio'/><category term='soledad'/><category term='ángel'/><category term='fantasía'/><category term='cuento'/><category term='desesperación'/><category term='muerte'/><category term='luna'/><category term='futuro'/><title type='text'>rakont</title><subtitle type='html'>Narraciones, poesías, cuentos, ensayos, palabras, frases, oraciones, historias.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://rakont.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>48</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-1479926506671217365</id><published>2011-11-12T14:41:00.001-03:00</published><updated>2011-11-12T18:32:37.622-03:00</updated><title type='text'>Kerigma.</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Sus ojos son grandes, redondos, luminosos, marrones ybellos. Y cuando está, como ahora, a punto de llorar, parecen aún másresplandecientes. Es es clase de belleza que te deja, de pronto, sin aliento.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Su piel blanca, tersa, suave, candorosa; recibe y devuelve,de una forma primorosa, la luz de una única vela. Él la ve, sin embargo, conlos ojos acostumbrados ya a la semi penumbra. Está sentado, detrás de suescritorio, súbitamente consiente de su propia desnudez. Se alegra de que elvoluminoso mueble de soberbio roble le oculte en parte el voluminoso cuerpo devergonzosa fofera. Escribe apresurado una carta, sabe que ella no lo dejarátocarla hasta que esté rubricada la esquela. Es casi un acta de rendición. Seismeses de batallas y escaramuzas, decenas o centenares de muertos y de heridos,y él está a punto de terminar con todo con tal de poder poseer a esa belleza.Su nombre es Alexandra, y es la enviada de la Reina.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Pero, mientras escribe, la mira. Ha visto cómo su rostro defiera en celo demudaba en esa expresión demasiado triste, demasiado dolorosacomo para ser posible. Ver un rostro tan hermoso como ese, habitado por undolor así, le parece un verdadero sacrilegio. Algo que, si este mundo estuvierabien hecho, no debería pasar nunca. De pronto siente la cabeza despejada, elánimo tranquilo. Ve delante de él no a una hembra que es un derroche de bellezay sensualidad; sino a una mujer, hermosa, y atosigada por sus demoniosinteriores. Con alegría, con maravilla, con horror, se da cuenta de que la ama.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Se levanta entonces. Camina hacia ella, la ve reasumir sufalso papel de jovencita divertida, inocente y excitada al mismo tiempo; y él,a conciencia, lo ignora. Mantiene la vista fija en la mujer que se vislumbradetrás de esa máscara, aún triste y agobiada. Ella se da cuenta y le rehúye lamirada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Él sólo se queda en silencio, mirándola. Se han olvidado deque están los dos desnudos. Se han olvidado: él de la esbelta figura de ella,capaz de revivir a un muerto; y ella de su cuerpo de mamut lanudo, capaz dematar a cualquier criatura con ojos y corazón sensibles a la idea de labelleza. Desnudos, mas que de sus ropas, de la esclavitud de las formas; son,de pronto, dos almas que se encuentran.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Cuéntame, si quieres.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Ella sonríe, pero es una sonrisa que le vuelve casi cruel laboca y que no le llega a los ojos. Es un gesto, él lo reconoce, de desprecio;aunque no sabe si desprecio hacia él, hacia ella misma, hacia su pedido deconfesiones. Se quedan en silencio. Afuera, el viento aúlla. La tristeza deella se acentúa. Lágrimas silenciosas le caen por el rostro.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¿Qué pensaría usted, qué pensarían todos, si yo se lo&amp;nbsp; contara? Si yo pudiera abrir los cofrescerrados de mi alma y rescatar de allí los recuerdos abandonadosintencionadamente; si pudiera recordarlo y contarlo todo, ¿qué pensaría? Hoy,hace diez años, comencé a servir a la Reina como su embajadora. ¿Sabe cuántasnegociaciones he encabezado en este tiempo? ¿Con cuántos hombres y mujeres mehe acostado, las cosas vergonzosas que he hecho? ¿A cuántos he mandado a matar,a cuántos he extorsionado, a cuántos he traicionado? Yo soy su mano. Hago loque ella no puede hacer para mantener en paz el reino. Hago lo que sea; lo quehaga falta. No podría contarlo todo aunque quisiera. Y si lo hiciera, no haría másque ganarme su desprecio.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Y entonces, él le contesta lo que todo amante deberíacontestar a la Mujer Amada, lo que todo padre debería decir a su hijo, lo quetodo amigo debería decir a sus amigos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Yo he venido a este mundo no para juzgarte; sino para amarte,más allá de toda medida.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-1479926506671217365?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/1479926506671217365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/1479926506671217365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/11/kerigma.html' title='Kerigma.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-6408767485657935135</id><published>2011-11-08T00:52:00.001-03:00</published><updated>2011-11-08T00:52:21.458-03:00</updated><title type='text'>Memorias.</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Vuela, cae, rueda, se desplaza, se desliza y otra vez, cae.Aire. Una espera anhelante, una caricia del viento en su superficie vieja yfría. Un golpe, otro. Una caída. Y de nuevo rueda, ahora vertiginosamente,desandando la ladera con furia, partiéndose contra las imperfecciones delasfalto, desmembrándose como un meteorito que entra en la atmósfera. La roca seastilla, rebota, vuelve a caer, animada de pronto tras siglos de quietud y deespera. La ruta es larga, el camino es sinuoso y extenso, se pierde detrás deuna serie de horizontes sucesivos: curvas que va haciendo la montaña y que la cintade negro asfalto trata de seguir. Finalmente, un golpe mal dado la precipita alvacío. Otra vez, la caricia del viento.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Ve pasar los pinos silenciosos, clavados en un nido derocas, apenas sostenidos sobre la fina capa de tierra-mugre que los recubre.Adivina un rumor de aguas allá abajo, en la oscuridad de ese valle que el solno llega a tocar casi nunca, tan enterrado entre los pliegues imposibles de lamontaña. La roca despide una constelación de gotas cuando quiebra la tensiónsuperficial del agua, hundiéndose. Cae a una profundidad aún más oscura,limosa, asfixiante. El barro de las profundidades la devora, pasará siglos denuevo quieta, enterrada, anónima.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Los eones pasan sobre el mundo. La galaxia da vueltas sobresí misma, los terremotos cambian la forma de los montes, pero milagrosamente elrío no se seca. Recién cuando el sol crece demasiado las aguas comienzan aevaporarse y el terreno limoso se compacta en un barro resquebrajado y seco. Elviento, poco a poco, desentierra la roca. Unas manos, un día, la alzan de latierra.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;No son manos humanas. Los humanos hace tiempo que ya nocaminan por el mundo. Las manos recorren la superficie de la roca, buscan lossitios donde algún golpe le arrancó una astilla, o la región que quedó apenasexpuesta a la caricia constante de las aguas y está redondeada y pulida. El serla pone en una bolsa donde hay una constelación de baratijas diversas. Unashoras más tarde, los desperdicios se derraman sobre una superficie de metal.Algún dispositivo incomprensible, animado por una tecnología imposible siquierade concebir, les extrae de una manera casi mágica toda la información quepuedan llegar a guardar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La roca ve una proyección etérea, holográfica, pero tambiénindefinida, una proyección donde también hay sonidos y olores y sensacionespercibidas con sentidos que ningún humano podría llegar a experimentar nunca;ve allí toda su historia. La historia que ella misma ha olvidado.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Ve lo que sucedió antes de la ladera. Ve estrellasdistantes, olvidadas, explotar. Ve nubes de gases recorrer sin sentido el vacíodurante eternidades sin tiempo. Ve los átomos aglutinarse, ve los granos defino material que la componen compactarse a lo largo de las eras. Ve losmillones de años atrapada en alguna capa oscura del manto de la tierra. Ve lacantera que la sacó a la luz. Ve el cincel que la separó de la roca grande quehabía sido. Ve sus viajes a bordo de camiones y carretillas. Pero ve también, alos hombres que empuñan las herramientas, ve a los choferes de los vehículos,ve incluso a los insectos que se arrastraban en el pasto al costado del caminoen uno de sus muchos viajes. La máquina reconstruye la realidad que ya noexiste hace tiempo con una precisión increíble. La roca se ve abandonada en laladera, ve su nuevo letargo de años de quietud. Y ve, por fin, el motivodesconocido de su propia caída: ve a un niño que, inocente, la toma en susmanos, aún dormida, y la arroja al vacío.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Otras baratijas pasan por la máquina. Restos de algunaherramienta, otras rocas olvidadas, fósiles de especies que no existen hacedemasiado tiempo. Sus historias reviven, maravillosamente, en un derroche dedetalles, de datos, del prodigio imposible del recuerdo. Los seres que operanlas máquinas guardan toda la información, la catalogan, la estudian y lacomprenden. Son casi como ángeles, piensa la roca. Son seres que,sencillamente, han venido a perpetrar un milagro.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Han venido, sencillamente, a abolir el olvido.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-6408767485657935135?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/6408767485657935135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/6408767485657935135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/11/memorias.html' title='Memorias.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-7744260970594489179</id><published>2011-11-05T22:53:00.000-03:00</published><updated>2011-11-05T22:53:03.341-03:00</updated><title type='text'>Bosque.</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;He venido. A través de las colinas, y los valles, he venido.A responder a la llamada de los bosques sempiternos y de sus sombrasanhelantes, que susurran. He venido a buscar las palabras ya dichas; areencontrarme con la luz que iluminó a mi alma entonces y que hoy puja porvolver a entrar. A recorrer los senderos olvidados y a abrir nuevos caminos porla espesura. A buscar los tesoros entonces enterrados y hoy, ya casi olvidados.A beber con la mirada las formas cambiantes de los árboles, de las nubes en elcielo, de las aves que se esconden en las ramas. A sentir en la piel el calorperdido y a recuperar el gusto de los aromas que alguna vez me conmovieron. Hevenido, en fin, a esenciarme.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Y en esencia, soy un caminante. Los senderos solitarios mereclaman constantemente. Las calles desiertas bajo la luz de la luna, las rutasde piedra blanca que brillan bajo el sol y parten al medio los terrenossalvajes de la llanura, los campos infinitos de hierba verde y tierna que seextienden hasta la inmensidad. Caminando pienso, caminando me reencuentro,caminando vuelvo a escuchar la voz, tan largamente extrañada, que sólo escuchanquienes hablan solos. La voz lenta y firme del corazón. La voz interior de lospensamientos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Alguna vez leí en algún sitio la siguiente frase, típica dela moda ochentosa de poner por todos lados frases reflexivas e inevitablementeoptimistas. Creo que fue en una pizzería. El espejo, o el almanaque, o elcartelito, o lo que fuera rezaba: “Algún día, en cualquier parte,indefectiblemente has de encontrarte contigo mismo. Y sólo de ti depende quesea tu momento mejor, o la más amarga de tus horas.” Creo que he pasado confelicidad esa prueba. En la inmensidad me esperaba el fantasma del que fui, yno tenía demasiadas cosas para reprocharme. Sólo, quizás, que haya tardadotanto en ir a verlo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Es hermoso perdonarse.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-abDR4u8lhuc/TrXn3tkI0UI/AAAAAAAAAS4/e4_eaVv8Ds8/s1600/bosque.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="225" src="http://1.bp.blogspot.com/-abDR4u8lhuc/TrXn3tkI0UI/AAAAAAAAAS4/e4_eaVv8Ds8/s400/bosque.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-7744260970594489179?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/7744260970594489179'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/7744260970594489179'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/11/bosque.html' title='Bosque.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-abDR4u8lhuc/TrXn3tkI0UI/AAAAAAAAAS4/e4_eaVv8Ds8/s72-c/bosque.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-954613221925474988</id><published>2011-10-27T01:33:00.002-03:00</published><updated>2011-10-27T01:33:33.006-03:00</updated><title type='text'>Lluvia</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-yKOUB7T_Q4c/Tqje-OF89HI/AAAAAAAAASk/6Q3n-zNExpE/s1600/cedar-in-the-rain-c-sm-4168.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266" src="http://2.bp.blogspot.com/-yKOUB7T_Q4c/Tqje-OF89HI/AAAAAAAAASk/6Q3n-zNExpE/s400/cedar-in-the-rain-c-sm-4168.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;El viento y la granza se entremezclan en un fantasma, sutily raudo, que pasa por mi calle. Repiquetean las partículas del polvo sobre lashojas de los árboles, sobre la madera de las puertas cerradas. La calle, breve,se alarga hasta lo imposible, como si en vez de un sendero blanco de grava quehiere al barrio, fuera un desierto infinito; la apoteosis de todos losdesiertos. Camino como si llevara un gran peso en el corazón. En el cielo, lasnubes grises se aparean, se ennegrecen, se preñan de densa lluvia.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Hay chispas en el aire. Un chimango grita. Las piedritascrujen bajo mis pies. Mi imaginación vuela lejos, y casi puedo ver el desiertoque imagino. Casi me convierto en ese caminante sobre el que sueño escribiralgún día. Serrat y Machado se reúnen en mi cabeza y entremezclan su melodía ysus palabras con mis pensamientos. Un cedro, mutilado de tantas podas,frustrado en su esperanza de vida colosal y magnífica, diminuto y domesticado,se alza solitario en una esquina. Un ligustro gigantesco busca, en ese día grisy apelmazado, a su sombra fugitiva y no la encuentra.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Aún soy un crío, y todavía temo a los perros del barrio.Ellos presienten mi miedo y se enloquecen a mi paso, ladrándome con devoción.Uno de ellos, enorme, viejo –el cáncer lo mataría sólo unos años más tarde-, seme acerca furioso. Es agresivo, pero los dueños lo dejan siempre suelto y sincorrea. Se me arrima peligrosamente, me ladra, hasta llega a tocarme la manocon su nariz siempre fría. Me aterro, y aprieto el paso. El perro me sigue,perezosamente, y después se queda.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La casa ya está más cerca y al mirarla, veo algo que me dejaextasiado. Allá, a trescientos metros de mí, ya llueve, pero donde estoy yotodavía no. Veo como la lluvia avanza, como si alguien corriera una cortina.Veo cómo el mundo se vuelve más oscuro y contrastado a medida que se acerca.Veo cómo la granza se apelmaza, cómo los techos se lustran, cómo los desagüesempiezan a vomitar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La lluvia finalmente me alcanza, repiquetea en el exteriorde mi capucha y el agua se escurre por mi campera, mojándome el vaquero a laaltura de las piernas. El ruido de la lluvia es ensordecedor.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Entonces, me detengo. Tengo alguna vaga conciencia de que mimochila no es del todo impermeable y que puedo llegar a perder todos losapuntes del colegio. Sé que en un día frío como ese, puedo terminar enfermo dealgo peor que una pulmonía. Sé que mi vieja va a retarme, pero hay cosas queuno no controla. Nace así, y no se puede hacer nada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Retiro la capucha y me planto en plena calle. Miro haciaarriba y trato de dejar los ojos abiertos. Me fascina la visión de las gotasprecipitándose hacia mi rostro. Sonrío, y saco la lengua para probar el sabordel agua fría. No tiene ninguno, pero eso también, a su modo, es un sabor.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;El olor de la tierra húmeda me llena los pulmones. Losárboles de la Villa Marista y los que están alrededor mío, en las calles, sebambolean al viento y llenan el aire del aplauso de sus ramas. Los techos delata de los autos y de algunas casas dan a luz a un estruendo; que lleva elmismo ritmo que el caer de las gotas. La lluvia arrecia y yo sigo mirando alcielo. Pienso, sin saber bien por qué lo pienso, si me acordaré de ese díaquince años más tarde, y miro las nomeolvides al costado del camino, pararecordar más o menos la fecha.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Y quince años después, lo recuerdo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-954613221925474988?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/954613221925474988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/954613221925474988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/10/lluvia.html' title='Lluvia'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-yKOUB7T_Q4c/Tqje-OF89HI/AAAAAAAAASk/6Q3n-zNExpE/s72-c/cedar-in-the-rain-c-sm-4168.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-329882798449769275</id><published>2011-10-20T10:38:00.000-03:00</published><updated>2011-10-20T10:38:20.251-03:00</updated><title type='text'>Random</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Bajo la sombra de una brizna de hierba camina una hormigapreocupada. La inmensidad se alza sobre ella, pero… ¿no se alza sobre todosnosotros? Desde las alturas incomprensibles por donde andan las nubes, ¿nosomos todos igual de insignificantes? Y si observamos al mundo desde ladistancia astronómica, casi irracional -en la medida de lo que puede razonar un hombre promedio-, que nos separa del resto de losplanetas, ¿no es todo nuestro mundo, como decía Sagan, apenas una mota de polvoque baila en un rayo de sol? Sueño, como el Dr. Seuss y el elefante Horton, conmundos que habitan en las motas de polvo que se posan sobre mi escritorio, conla sucesión de mundos infinitos y de Universos en el interior de otrosUniversos. ¿Cuáles serán las posibilidades del azar si, como sospecha lafísica, la cantidad de Universos paralelos equivale a todas las posibilidadesque a través de las cuales se han deslizado o se han fugado los eventos? Sinembargo, llegar al Universo de al lado, por más cerca que esté, no es másposible que llegar a la siguiente estrella. Estamos clavados en el suelo,aunque hayamos dado un par de saltitos ridículos hasta la Luna. No desdeño laepopeya de quienes llegaron a posar sus pies sobre el mundo blanco que velanuestras noches; sólo que, en las dimensiones colosales del Espacio, cuatrocientosmil kilómetros no son nada. Apenas un segundo luz, en un Cosmos que se mide enmiles de millones de años luz.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La Luz. Últimamente captura siempre el ojo de mi mente. Porsupuesto, está la forma en que la luz se refleja en cierta sonrisa que amo, enciertos ojos que me vuelven loco. Pero también la luz sobre la hierba, la luzque se refleja en el paredón y entra a raudales por la ventana, la luz de losrelámpagos distantes, la luz de las estrellas. La luz, esa ilusión que creanuestro cerebro cuando los receptores nerviosos de la retina son estimuladospor ondas electromagnéticas de diferentes frecuencias. Frecuencia, vibración.Igual que el sonido, sólo eso es la luz. Eso dice la Ciencia. Pero mirando unatardecer sobre la pampa, no lo comprendo. Escuchando el aria “Va Pensiero” deVerdi, tampoco. No pueden ser sólo el estímulo de una frecuencia en un nervio.En los atardeceres hay cierta magia, al igual que en la música, al igual quelos ojos que amo. Una magia que se llama Belleza. Siempre he dicho que la Bellezaes la huella que Dios deja en las cosas que crea. Es como encontrar las huellasdigitales del alfarero en una vasija, o notar las marcas del pincel en unapintura. El Creador deja algo de sí mismo en lo creado.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Dios. Cuánto he pensado en él, cuánto sigo pensando. Esincomprensible cómo ideas tan diferentes pueden convivir en paz en mi interior.Porque no creo, y creo. Por un lado entiendo que Dios puede ser una abstraccióninfantil, un cuento que nos contamos a nosotros mismos los que estamosdesesperados por no encontrarnos, un día, con un Universo frío, vacío y sinsentido. Pero al mismo tiempo, creo, porque… quizás esté loco, pero yo &lt;i&gt;siento &lt;/i&gt;su presencia. La sientoclaramente a veces. Hay un científico que asegura que es un efecto causado porcierta parte del cerebro. Inventó una máquina que estimula esa región delcerebro y le hace vivir a la gente experiencias paranormales. Quizás sea esa laexplicación de lo que siento, no lo sé. Pero yo lo siento claramente. Y hahabido algunos eventos que, mirándolos de cierta forma, pueden ser entendidoscomo &lt;i&gt;señales&lt;/i&gt;. Pero, visto de otraforma, pueden ser sólo sorprendentes casualidades o eventos comunesinterpretados de forma errónea. Y a pesar de todo eso, yo creo. A veces quierono creer, pero nunca lo consigo. La Fe que tengo está tan arraigada, que sientoque nunca voy a dejar de hablar con Dios cuando me distraigo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Ahora… ¿qué implica creer en Dios? Que la vida es sólo unpaso. Que el alma es Eterna. Que algún día habrá un Reencuentro. Que cada vezque perdemos algo, cada vez que sentimos tristeza, cada vez que algo nosderrota, es sólo pasajero. Es posible llegar a las mismas conclusiones porcaminos racionales, lo he intentado y lo he logrado. La verdad es que no lo sé.La verdad, es que no importa. Porque tardé en entenderlo, pero no gobierno elfuturo y no soy esclavo de mi pasado. Lo único que gobierno es el instante. Y,como Mandos, el personaje de Bel Atreides, tengo que encontrar la manera deperpetuar la eternidad del instante. Cuando todos logremos hacer lo mismo, laHumanidad será invencible. Siempre y cuando comprendamos que vencer es vencerse.Como dice el Témpano: la lucha es de igual a igual contra uno mismo, y eso esganar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Ganar. El mundo dice que uno gana cuando obtiene lo quequiere, pero el amor es raro. A veces, cuando amás, ganás cuando renunciás a loque querés. Porque el amor te arranca de vos mismo, y hace que vos ya noimportes, que sólo importe el otro. Entonces; ganar es que gane ella, que ganeél, que ganen todos. A veces duele, no lo niego. Pero, como la Beata Teresa deCalcuta y otros hombres y mujeres cercanos a Dios han dicho, es lindo amarhasta que duele. Te permite llegar a un estado de humildad y comprensióndistintos. Te hace sentir mejor con vos mismo. Es como estar de pie, desnudo,frente a la puerta del Cielo. Podés ver lo que hay del otro lado, y es hermoso.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Puertas. A veces me quedo, y las miro. Miro las líneas de lamadera, o la forma que les dio el carpintero. Miro las cerraduras. Miro laspuertas como miro todo, con ojos curiosos, atentos, abiertos, hambrientos.Quiero conocer la historia detrás de cada pedacito de Universo con el que meencuentro. De las historias que escucho, de las canciones que me emocionan, delos libros que leo. Quiero comprender, entender de dónde viene y a dónde vatodo. Nunca se llega a ninguna respuesta, eso es imposible. Toda noción es sóloparcial, todo conocimiento deja más interrogantes que certezas. Y así poco apoco voy descendiendo por la rampa que me lleva a regiones cada vez másprofundas de mí mismo, y del Unvierso que se refleja en el espejo manso de mialma. Porque uno nunca ve lo que ve. Sólo ve lo que se refleja allí, en elinterior. Uno ve lo que uno entiende, lo que uno &lt;i&gt;puede &lt;/i&gt;entender.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Entender. Hay momentos en los que no entiendo nada. Momentosen los que entiendo todo. Y momentos maravillosos, donde ambas sensaciones semezclan y se potencian y entiendo que, precisamente, entender es abrazarse a laidea de que el Universo es maravillosamente incomprensible y que nunca va adejar de sorprendernos. No digo cosas nuevas. Sócrates lo adivinó mucho antes.Sólo sé que no sé nada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Nada. La Nada. El vacío. La oscuridad. ¿Puede ser esenuestro Destino? El Universo agoniza desde que fue creado. Tiene los eonescontados. La energía se gasta rápido, convirtiéndose en estados caóticos demateria o de energía que no pueden ser recuperados. Es la Entropía, que lodevora todo poco a poco, como bien lo notó Asimov en su extraordinario relato “LaÚltima Pregunta”. Las estrellas se encienden cuando la presión en el interiorde las nubes de gas en el espacio es lo suficientemente grande como para fusionardos átomos de hidrógeno. Las estrellas se disuelven cuando mueren y largantoneladas de materiales al Universo. Y de ahí venimos. El Carbono, el Oxígeno,el Nitrógeno y el Fósforo y muchos elementos más que nos constituyen, fueronforjados en las estrellas. Estamos hechos de polvo de estrellas. Los átomos queconstituyen nuestros cuerpos fueron creados hace miles de millones de años enalgún astro distante que quizás se apagó hace tiempo. Tres generaciones deestrellas, al menos, nos preceden. Es maravilloso. Vos, yo, mi abuelo que miratele acá a unos metros de mí, todos los personajes que vio nacer la historia ytodas las personas que hoy caminan sobre la faz de este mundo estamos hechos delo mismo: de polvo de estrellas.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;También la hormiga, que camina preocupada bajo la sombra deuna brizna de hierba.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-329882798449769275?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/329882798449769275'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/329882798449769275'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/10/random.html' title='Random'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-5252533045697687439</id><published>2011-10-18T01:32:00.002-03:00</published><updated>2011-10-18T01:32:23.483-03:00</updated><title type='text'>Cielo</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-_tz_39hGga8/Tp0BNCYOkSI/AAAAAAAAASI/SwfWukrFyqg/s1600/grass-lawn.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" src="http://1.bp.blogspot.com/-_tz_39hGga8/Tp0BNCYOkSI/AAAAAAAAASI/SwfWukrFyqg/s200/grass-lawn.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Un campo de hierba verde y madura, y un brillo en medio delcampo. Corro hacia él, súbitamente desesperado, sin comprender el sentido de midesesperación. Algunas voces me llaman, tratan de retenerme, pero esas voces nopertenecen a la pradera. Pertenecen a la vida, y no quiero escucharlas. Quieroescaparme. Además, necesito eso. Necesito lo que brilla entre el pasto.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;El fulgor me llega como si el sol se reflejara en una solagota de rocío; la apoteosis de todas las gotas, la que guarda el brillopotencial de todas sus hermanas. A los pocos pasos me convenzo de que no esagua, es metal lo que brilla. Un metal inmaculado, puro, prístino, imposible.Me doy cuenta de que esto es un sueño o algo parecido, sólo por su pureza. Enel mundo real, las cosas nunca son tan perfectas.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Me planto delante del objeto y lo identifico como unamoneda. Pero no cualquier moneda. Es una moneda que había conservado conmigotoda mi infancia. Era mi moneda de la suerte. Un día se la regalé a la MujerAmada y no volví a verla. Ni a la moneda, ni a ella.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Entonces la veo, vestida de niebla pura y con los ojosresplandecientes. Se acerca a mí, me da un beso dulce, mucho más dulce quecualquiera que me hayan dado en vida. Un beso de amor verdadero, un amor queella jamás podría haber tenido por mí en otras circunstancias.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Entonces estoy seguro, estoy muerto. Y no podría haberpedido un Cielo mejor.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-5252533045697687439?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/5252533045697687439'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/5252533045697687439'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/10/cielo.html' title='Cielo'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-_tz_39hGga8/Tp0BNCYOkSI/AAAAAAAAASI/SwfWukrFyqg/s72-c/grass-lawn.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-5057738885068740349</id><published>2011-10-15T03:04:00.002-03:00</published><updated>2011-10-15T03:04:59.333-03:00</updated><title type='text'>Ventana.</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ggmCtgzcKMY/TpkhnP8B4CI/AAAAAAAAARo/hzIcsNB4Sf8/s1600/HHF00374.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/-ggmCtgzcKMY/TpkhnP8B4CI/AAAAAAAAARo/hzIcsNB4Sf8/s1600/HHF00374.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Una sombra trémula recorre el muro. Es la silueta de unhombre alto y encapuchado. Las luces ardientes, despiadadas, que iluminan lacalle, le dan una entidad claramente definida sobre el blanco resplandeciente dela pared en la que se proyecta. La sombra baila, siguiendo las imperfeccionesde la superficie que mancha. El hombre camina apresurado y se detiene frente auna ventana. Allí se queda inmóvil, como presa de una súbita indecisión.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Una mano anhelante se levanta, a punto está de tocar elpostigo, pero se detiene. En algún lugar del cielo, lejano, estalla un trueno.Su luz reverbera en las nubes, por detrás de la maraña de edificios que rodeanla barriada. La calle está silenciosa, y el viento amaina, preparándose parasoplar con fuerza en la tormenta. Un perro ladra a lo lejos y se calla con ungemido. Alguien lo silenció de mala manera.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;El hombre trata de adivinar algún movimiento detrás de laventana, pero no logra ver nada. Quiere que su presencia sea advertida poralguien; al tiempo que la misma perspectiva lo aterra. No sabe si revelarse conunos certeros golpes en la madera, o si esperar que alguna circunstanciafortuita conlleve a una apertura de la ventana y a un descubrimiento involuntario.El sonido de la lluvia llega lejano, ya está diluviando en el centro de laciudad. El aire se empieza a poner húmedo y dulzón, y eso al hombre le agrada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La Mujer Amada vive en el interior de esos muros. Él laconoce desde hace años, pero sólo ahora se ha animado a asumir lo que suposiempre: que nunca nadie le hará sentir lo que le hace sentir esa mina. Sedebaten dos voces feroces en su interior, una a favor de una declaración deamor sincera y apresurada, la otra a favor de irse y dejar de hacer elridículo. Ninguna de las dos logra imponerse realmente.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Se abren las compuertas del cielo y sobre él caen mares. Lalluvia arrecia con ferocidad y en pocos segundos el hombre está empapado. Sabeque tocar la ventana ahora sería inútil, nadie abriría en medio de semejantetormenta. Pero aún así, no puede irse. Desea con fervor lo que está detrás delos postigos, lo necesita más que al aire o más que al agua. Ha ido allí milveces, noche tras noche. Cada vez que se distrae, sus pasos lo llevan a esesitio. Pasa más tiempo allí que en Misa, que escribiendo, que tomandodecisiones para encausar su vida. Pero siente que no tendrá fuerzas parahacerlo de nuevo, y está cansado. Cansado de amar en silencio. La situación loaltera. Casi prefiere el desprecio, liso y llano, que esta incertidumbre edificada sobre las alas de su cobardía.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Pronto las bocas de tormenta se atragantan y el agua empiezaa llenar lentamente las calles. Buena parte de la ciudad se inunda. Algunascasas en la periferia son seriamente dañadas por el viento. Caen un sinfín deárboles. Pero él, no se mueve.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;En un momento su voluntad baja la guardia, y su mano actúa sola. Golpeael postigo con fuerza, una, dos, tres veces. Durante unos minutos no sucedenada. El hombre espera, hasta que su esperanza se muere. Entonces, se aleja,aún bajo la lluvia.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;En el momento en que su silueta gris dobla en una esquina yse pierde de la vista, la ventana se abre.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Pero ya es tarde.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-5057738885068740349?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/5057738885068740349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/5057738885068740349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/10/ventana.html' title='Ventana.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ggmCtgzcKMY/TpkhnP8B4CI/AAAAAAAAARo/hzIcsNB4Sf8/s72-c/HHF00374.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-7264066694360037198</id><published>2011-10-10T00:03:00.002-03:00</published><updated>2011-10-10T00:03:57.084-03:00</updated><title type='text'>Pétalo</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-yzB34fAyLrA/TpJfKpRtM7I/AAAAAAAAARk/Ng4bgeYxNCY/s1600/cherry-blossom.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="163" src="http://4.bp.blogspot.com/-yzB34fAyLrA/TpJfKpRtM7I/AAAAAAAAARk/Ng4bgeYxNCY/s200/cherry-blossom.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;En algún lugar remoto, allá lejos, detrás del horizonte,sobre las olas encrespadas del mar, nació una brisa. Viajó, volando por sobrela espuma y las ondas agitadas hacia los acantilados lejanos, trepó por sobrelas rocas desnudas de la playa y resonó en las cuevas vacías hasta acariciar elpasto que crecía al borde del alto abismo. Se escurrió entre las briznas dehierba, cruzó sobre el asfalto que el sol había calentado durante todo el día. Pasó como un hálito entre las casas blancas y de techados rojos, a través delas ramas de los árboles y por encima de los sólidos paredones. Agitóligeramente las aguas de los charcos, acarició la lengua de un perro exhaustode correr a su sombra y penetró en un jardín escondido en el que crecía un altocerezo de ramas oscuras y florecillas rosadas.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La brisa tocó a un pétalo que se balanceaba frágil sobre latierra, y lo desprendió. El pétalo cayó, flotando ligero sobre las corrienteslivianas de aire, describiendo una larga curva en el éter invisible. Llegófinalmente a la hoja blanca de mi cuaderno, en donde las palabras aún nocrecían, porque no encontraban su camino desde la profundidad de mi alma. Elpétalo reflejó la luz del sol, y ésta era hermosa.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Me quedé mirándolo con los ojos secos y el pensamientovacío. Pasaron las horas. Las sombras cambiaron, el cielo se despejó, lospájaros le trinaron sus penas a la nada. Respiré hondo. Sentí el olor de latierra, del cerezo, del limonero que lo acompañaba, del estiércol seco de losperros, de la madera húmeda del alero, de los ladrillos del muro que cercaba eljardín.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Entonces, tomé mi pluma y escribí sobre la hoja una solafrase. Después, cerré el cuaderno, atrapando al pétalo en su interior. Entre ala casa, me senté frente a la computadora y distraídamente dejé el anotador aun lado de mi escritorio. Pasaron los días, vinieron las cajas, el cuadernoquedó dentro de alguna. Pasaron los años.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Te conocí, me amaste, te perdí. Vinieron otras historias,otros amores, otras amistades y desafíos. Una década pasó en un instante. Depronto era viejo, tenía una hija, y una hoja repleta de tareas pendientes; ninguna placentera, ninguna satisfactoria. Fue por ese entonces que me llegó otra vez el resplandorque habita en tus ojos, aunque el amor no lo acompañaba.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Una tarde estaba revisando cajas viejas y encontré elpétalo. Sucesivos movimientos fortuitos a través de los años le habíanpermitido escapar del abrazo de las hojas, encontrar los resquicios del cartóny escapar otra vez al mundo. Me quedé mirándolo, y recordé mi viejo cuaderno.Revolví las cajas hasta encontrarlo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La frase seguía allí. Estaba escrita con una versión muyantigua de mi propia letra, cuando todavía hacía las “a” más parecidas a letras“g” invertidas que a letras “o” con una cola. La letra era esforzada y lenta,pero aún así, seguía siendo una fea caligrafía. Ya nunca escribo con mispropias manos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Hablar con uno mismo a través del tiempo es siempre dulce ydoloroso. Las promesas de ayer pocas veces se mantienen. La vida está hecha deesperanzas, pero también de profundos desengaños. Yo cumplí con mi palabra enla intención, porque nunca quise olvidarte; pero no en los hechos, porque vos, un día, ya no me amaste más. Amargo y dulce, ambas cosas es el Destino.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;En la hoja decía: “El día en que la encuentre, en que logrepor fin aferrarla en mis brazos, no voy a dejarla ir nunca más”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-7264066694360037198?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/7264066694360037198'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/7264066694360037198'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/10/petalo.html' title='Pétalo'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-yzB34fAyLrA/TpJfKpRtM7I/AAAAAAAAARk/Ng4bgeYxNCY/s72-c/cherry-blossom.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-7671086828999276673</id><published>2011-10-07T23:58:00.000-03:00</published><updated>2011-10-07T23:58:20.075-03:00</updated><title type='text'>Keys</title><content type='html'>&lt;br /&gt;Sometimes, I do not know what to write. There are so many ideas, and thoughts, joy and pain inside of me, and everything is mixed up. I get confused in the labyrinth of my own mind, and there’s no Ariadne to save me. The frustration rises up, like a storm. And then, I breathe.&lt;br /&gt;I set my fingers free. Like two big spiders, my hands find their place over the keyboard. They know the business. They know it better than me. They have traveled over deserts and mountains, they have spoken about lost civilizations, and about forgotten dreams.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;My mind is closed, but my fingers know how to find the keys in the keyboard by their own.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The letters fall over the paper, one by one. And, suddenly, there’s a story growing &amp;nbsp;before my eyes. Characters are born and die, events happen, wars are fought, kisses are given. It’s wonderfull.&lt;br /&gt;And then, a few minutes later, the story ends. My mind is still confused, but my fingers had done their job anyways. That's when I do what I do better.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I simply let the words flow.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Like a tube.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-7671086828999276673?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/7671086828999276673'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/7671086828999276673'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/10/keys.html' title='Keys'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-4869699480271473164</id><published>2011-09-25T01:11:00.002-03:00</published><updated>2011-09-25T01:11:56.689-03:00</updated><title type='text'>Amar a una estrella.</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Deslumbrante, e inalcanzable,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;bella más allá de lo imaginable,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;esplendorosa por encima de las sombras,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;infinita, inmortal e inmaculada,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;fuente de mieles y de hiel,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;indiferente a los dolores de los hombres,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;así es ella.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;¿Qué puede desear el hombre,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;más que mirarla desde lejos&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;y alimentarse de su brillo,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;más antiguo que laLuna?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;¿Qué puede pretender él,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;tan pequeño e insignificante sobre el mundo,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;menor que la menor de las hormigas,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;breve como el paso de los años,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;impotente ante las fuerzas del Universo,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;perdido y solo en la inmensidad?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Y sin embargo, la estrella baja,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;por un tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Caminan juntos sobre la tierra,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;yacen bajo el cielo vacío y oscuro,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;contemplan amaneceres opacos y distantes,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;iluminados los dos por la luz de ella.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;El hombre quiere hacerle un homenaje&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;y se desangra en poesías diminutas,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;en epopeyas ridículas y mal pensadas,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;y trata de enseñarle a ella&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;cosas que ella ya sabe,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;hasta que la aburre y vuelve al cielo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;¿Cómo olvidar una luz que se alza&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;día y noche sobre uno?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;¿Para qué olvidarla, si la pena,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;es más dulce que todas las alegrías?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;El calor reconforta,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;aunque sea a la distancia,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;y la belleza sigue alimentando al corazón.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Contemplación, y un amor distante,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;es el mejor de los destinos posibles.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Porque si bien fue un milagro&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;que bajara una vez la estrella,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;es algo que todos saben&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;que no va a volver a suceder.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;El lugar de las estrellas es el cielo,&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;y el de sus amantes, está en la tierra.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-4869699480271473164?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/4869699480271473164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/4869699480271473164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/09/amar-una-estrella.html' title='Amar a una estrella.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-8193746133450783036</id><published>2011-09-24T01:39:00.001-03:00</published><updated>2011-09-24T01:57:59.326-03:00</updated><title type='text'>Musa</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;p&gt;Todas las palabras tienen una misma fuente,&lt;br&gt;nacen en tus ojos y mueren en tu boca.&lt;br&gt;Todas mis historias son como un c&amp;#237;rculo,&lt;br&gt;trazado alrededor de la luz de tu sonrisa.&lt;br&gt;Todos mis versos nacen tras mis p&amp;#225;rpados,&lt;br&gt;cuando cierro los ojos y evoco tu belleza.&lt;br&gt;Todos los h&amp;#233;roes, las batallas y las gestas&lt;br&gt;se entretejen in&amp;#250;tilmente para perpetuar lo que est&amp;#225; muerto;&lt;br&gt;un amor que pas&amp;#243; como un sue&amp;#241;o en primavera,&lt;br&gt;el recuerdo dulce de un beso en una plaza,&lt;br&gt;el calor de tus labios bajo el brillo de las llamas,&lt;br&gt;la esperanza de encontrarte en los a&amp;#241;os de tu ausencia,&lt;br&gt;el desenga&amp;#241;o constante de tu pertinaz indiferencia,&lt;br&gt;el dolor de reencontrarte y ver que cambi&amp;#243; todo,&lt;br&gt;excepto que yo sigo no siendo el hombre para vos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;Cirano, al menos, ten&amp;#237;a el consuelo de su inapropiada anatom&amp;#237;a. Yo tengo que aceptar que , simplemente, no fuiste hecha para m&amp;#237;.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-8193746133450783036?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/8193746133450783036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/8193746133450783036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/09/musa.html' title='Musa'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-2673574175937200661</id><published>2011-09-11T19:58:00.000-03:00</published><updated>2011-10-18T07:35:13.681-03:00</updated><title type='text'>El leñador joven</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-zhp8_G8709Q/Tm080sUqHnI/AAAAAAAAARg/Vr6RQtruycU/s1600/BobJonesNorthWoodsPic.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" src="http://2.bp.blogspot.com/-zhp8_G8709Q/Tm080sUqHnI/AAAAAAAAARg/Vr6RQtruycU/s200/BobJonesNorthWoodsPic.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;Dedicado al Arlequín. A vos lo leíste mientras nacía, y que andás por la vida, como yo, como Frey, buscando tu fuerza, tu Fe, tu Destino.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había una vez, hace mucho tiempo, en una tierra lejana y olvidada, un muchacho llamado Frey. Era huérfano, y vivía con su tío, un hombre hosco y malhumorado, en una cabaña perdida en la profundidad de un bosque inmenso. Frey no conocía otra cosa que ese bosque ya que, cuando su tío iba a la aldea más cercana a comprar víveres y vender leña, no lo dejaba acompañarlo. Así que el muchacho se quedaba solo, en medio del bosque siniestro, acurrucado contra un rincón, escuchando los sonidos de las bestias salvajes e imaginando la peor de las muertes.&lt;br /&gt;Sin embargo, al cabo de un tiempo, Frey comenzó a prestar atención a las voces del bosque, y poniendo el corazón en la tarea, poco a poco comenzó a comprenderlas. Podía reconocer la voz sabia del búho, que en medio de la noche se hacía preguntas sobre el origen de la Luna. O la voz de los conejos, que consolaban a sus hijos en sus madrigueras profundas, a fin de que pudieran dormir y pasar la noche. También, las voces lejanas y malignas de los lobos, cargadas de odio y de sangre y de dolor. Y las voces lentas de los árboles, que no hacían más que hablar sobre el viento, y sobre el sabor de la tierra, y sobre la caricia del sol.&lt;br /&gt;Y una tarde, cuando ya hacía algunas horas que su tío se había marchado, Frey escuchó clara la voz del halcón en el cielo. El halcón llamaba a sus amigos, los buitres, que siempre le agradecían las sobras de las presas que él cazaba. Y les decía que, en el fondo de un barranco cercano, había un hombre muy mal herido y que no iba a tardar en morir. Frey no tuvo dudas de que se trataba de su tío, pues ningún otro hombre se aventuraba de esa forma para alcanzar las regiones más remotas y hostiles de la arboleda. Entonces, armándose de valor y de una soga que siempre tenían a mano, resolvió ir en su busca y rescatarlo.&lt;br /&gt;Frey conocía muy poco la zona del valle, la única que podía ocurrírsele que tuviera barrancos y desfiladeros que, quizás, su tío pudiera fallar al intentar cruzar. Las pocas veces que había estado allí había sido por poco tiempo, y como su tío parecía conocer bien la zona y lo guiaba, él había prestado poca atención. Mientras caminaba, repasaba los recuerdos en su cabeza una y otra vez, pero no lograba reconstruir más que un laberinto imposible de galerías y recovecos, de gargantas profundas y salientes espantosas. Con la mejor de las suertes, tardaría quizás un día entero en dar con él, y probablemente eso fuera mucho más tiempo que del que podía disponer. Pero se dijo a sí mismo que no podía hacer otra cosa que intentarlo. Además, tal vez, escuchara alguna voz del bosque que lo guiara. O las voces de los buitres, venenosas y horribles, regodeándose por el banquete de leñador que estaban por conseguir.&lt;br /&gt;Frey caminó durante el resto de la tarde, y cuando comenzaba a oscurecer, empezó a notar que el terreno descendía y que se escuchaba la voz del arroyo que, a través de los años, había horadado esa profunda grieta en el suelo. Centenares de otros arroyos confluían con el principal en la hondonada, y cada curso creaba senderos tortuosos de paredes altas, y rocas desnudas, y raíces como garras que quedaban al descubierto y amenazaban a los caminantes. Frey decidió que seguiría el curso principal del agua, atento a los sonidos que pudieran venir de uno u otro lado del cauce, para encontrar a su tío lo más pronto posible. Sin embargo, esa noche las nubes cubrían todo el cielo y la Luna no brillaba. El valle entero estaba sumido en sombras profundas, como la boca de una bestia hambrienta. Frey al principio se puso nervioso, más tarde algo paranoico y finalmente cayó en un pánico absoluto. Siguió caminando por pura inercia, y porque a esa altura volverse le daba tanto miedo como seguir avanzando, escuchando los latidos de su corazón retumbar con fuerza en sus oídos y esperando que la Muerte se le apareciera en cualquier instante.&lt;br /&gt;Para colmo de males, el bosque estaba en silencio. Por alguna razón, todas las bestias estaban calladas y hasta el viento había dejado de soplar. Una quietud profunda, expectante, se alzaba sobre la arboleda, como la calma que precede a una tormenta. Y de hecho, las nubes cada vez parecían más y más amenazantes y el tenue brillo de las estrellas perdía la batalla contra la oscuridad. Frey se aterraba del eco que producían sus propios pasos, y se estremecía cada vez que se le escapaba algún sonido de la boca, ya sea porque se tropezaba contra alguna piedra o porque sus dientes se enloquecían y empezaban a castañear de puro terror. Y entonces, cuando Frey pensó que ya estaba a punto de internarse en las oscuras regiones de la locura llana e indolente, vio unos ojos rojos que brillaban en la penumbra, justo delante de él.&lt;br /&gt;Por un instante, a Frey no lo espantó la aparición de aquella criatura de las sombras, de aquel ser del mal apenas insinuado por la tétrica luz de sus pupilas, sino la certeza de que, a pesar del terrible miedo que lo embargaba, aún su mente resistía. No se iba a volver loco, no todavía, y tendría que afrontar en pleno dominio de su persona, de sus sentidos y de sus pavores, aquella prueba terrible que se le presentaba.&lt;br /&gt;Recién entonces el muchacho se dio cuenta de que estaba desarmado. Había salido a las apuradas, sin recoger ni comida, ni abrigo, ni nada que le pudiera servir para defenderse. Y aquello que tenía enfrente, a pesar de que sólo podía verle los ojos, estaba seguro, era un animal hambriento. Probablemente un lobo, o un puma. O quizás, algo peor, como un licántropo, o una de las brujas de los cuentos, o un orco... o un demonio. Frey era creyente, su tío le había enseñado a leer la Biblia desde pequeño, y sabía que el milagro más documentado en la historia de Jesús, habían sido los exorcismos. Su mente, acelerada por el miedo, enseguida imaginó a su tío, a punto de afrontar una muerte dolorosa y solitaria, rogándole a algún demonio que le comprara el Alma a cambio de ahorrarle el espanto. Y ahora, esa criatura del submundo, una vez muerto su tío, se había vestido con su cuerpo inerte como una mujer usa un vestido, y estaba plantado allí, a punto de asesinarlo.&lt;br /&gt;Mitad por miedo, mitad por prudencia, Frey no hizo nada. Se quedó quieto, mirando el brillo de esos ojos rojos, esperando pacientemente cualquier movimiento de su enemigo para salir corriendo, no sabía si hacia adelante, para enfrentarlo, o hacia atrás, para huir de él. Pero la criatura también estaba quieta, y Frey comenzó a preguntarse si en verdad estaría allí. Siguió mirando, tratando de adivinar más detalles en la oscuridad circundante, pero sus ojos y su imaginación le jugaban bromas pesadas. Por momentos, le parecía ver el contorno de una sonrisa poblada de dientes afilados. Al instante siguiente, le parecía que lo que veía no era más que dos salientes en el contorno de una roca caída en medio del camino. A veces le parecía que los ojos se movían lentamente hacia un lado y hacia otro, pero no estaba seguro. Y de a poco, la idea de que sólo era su imaginación que lo estaba engañando, comenzó a tomar fuerza. Se sintió estúpido por haberse espantado por nada, y, para espantar el miedo, quiso hablar. Pero la voz no le salía. Carraspeó, respiró hondo, e intentó de nuevo.&lt;br /&gt;- Sal de mi camino, quien quiera que seas - dijo, casi divertido.&lt;br /&gt;- No - le respondió la voz más lenta, fría y horrible que jamás escuchó. Era como el arrastrar de las cadenas de un hombre muerto, como la caricia de hielo que cubre a la hierba de escarcha, como un cuchillo congelado que se retuerce en las entrañas de uno. Un escalofrío brutal, una sensación de espanto y rechazo absoluto invadió a Frey en ese momento. Pensó que aquella era la voz de la Muerte, pero después se dio cuenta de que era algo aún peor. Porque esa criatura que estaba delante suyo, fuera lo que fuera, no iba a matarlo. Iba a hacerlo sufrir de maneras inimaginables, iba a explotar hasta el cansancio su capacidad de sentir dolor y terror. Se quedó inmóvil, hechizado por el embrujo de aquella palabra única, cargada de todo el poder inmenso de la criatura. Trató de imaginar de qué pozo infecto habría salido aquella alimaña, de qué hueco repleto de opresiones y dolor habría emergido, como una pesadilla para el mundo, pero no pudo. Sólo deseó una muerte rápida que durara un instante. Lo que fuera, con tal de borrarse y alejar para siempre el recuerdo de aquella voz que destilaba maldad pura, y deseos de muerte.&lt;br /&gt;Pero al cabo de un tiempo, no sabría decir si minutos u horas, Frey se dio cuenta de que nada iba a suceder, a no ser que hiciera algo él mismo. Armándose de valor, dio un paso adelante y, durante un brevísimo instante, vio claramente el destello de la sonrisa. Odió aquella mueca, y ese odio le sirvió. Fue la materia con la que comenzó a forjar en su corazón un valor para él desconocido. Decidió que si iba a morir, o a sufrir, o lo que fuera, no lo haría gratuitamente. Se alzó y se irguió descubriendo para sí mismo una altura antes insospechada. Supo que sus días en el bosque lo habían convertido ya en un hombre y que era tiempo de comenzar a enfrentar sus miedos. Alzando la voz, ahora clara, poderosa y autoritaria, habló a la criatura nuevamente.&lt;br /&gt;- Yo soy un servidor de Cristo, y un hijo de Dios, el Único y Todopoderoso. Soy, por la sangre de mi Salvador, siervo del Cielo y reo del Espíritu Santo. Sólo si el poder que te habita es capaz de enfrentarse con la furia desatada de los Tres que son Uno, te aconsejo que intentes para mí algún mal. Si no, retírate en nombre de Jesús y nunca vuelvas a molestar en el mundo de los vivos. Regresa a las llamas inmundas que te vieron renunciar a la Luz Eterna que te habitaba, pues conociste el amor y te revelaste, y para los de tu clase no hay perdón ni consuelo.&lt;br /&gt;Entonces, los ojos se extinguieron y las voces del mundo regresaron. Las nubes pasaron de a poco, y las estrellas se encendieron, diminutas, en el cielo. Unos metros más adelante, Frey encontró el cuerpo de su tío. Estaba frío, como si llevara varias horas muerto, pero por suerte su rostro estaba en paz y Frey supo que la Parca había sido con él condescendiente. Lo cubrió con las rocas que sacó del arroyo, y puso sobre la tumba una corona de flores que tejió con sus propias manos. Recién entonces tuvo conciencia de cuánto amaba a su tío y le agradecía sus enseñanzas. Y volvió a su cabaña, sabiendo que para él ya no habría miedo alguno que lo controlara. Él era, al fin, dueño de su propio Destino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-2673574175937200661?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/2673574175937200661'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/2673574175937200661'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/09/el-lenador-joven.html' title='El leñador joven'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-zhp8_G8709Q/Tm080sUqHnI/AAAAAAAAARg/Vr6RQtruycU/s72-c/BobJonesNorthWoodsPic.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-8807631232523668286</id><published>2011-09-01T16:49:00.000-03:00</published><updated>2011-09-01T16:49:40.023-03:00</updated><title type='text'>Versos para vos.</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Vestida de Lluvia.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde estás ahora, que la lluvia gris se precipita?&lt;br /&gt;¿Cómo ver tus ojos tras los muros de neblina?&lt;br /&gt;¿Cómo no extrañarte si es tan triste la mañana&lt;br /&gt;y por qué las nubes traen tu nombre en su color?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amaneció gris la mañana, de brumas sombría&lt;br /&gt;y con los hilos del agua se entretejió una cortina.&lt;br /&gt;Bajo cielos tan hostiles marchás lejos y sola&lt;br /&gt;vistiéndote de lluvia, lluvia fría y sin color.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es como de plata el agua así en tus hombros,&lt;br /&gt;las gotas reflejando la luz de tu sonrisa,&lt;br /&gt;y así marchás hermosa por sendas acalladas,&lt;br /&gt;con miles de diamantes cayendo alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y pensando en vos parece que no es triste la mañana,&lt;br /&gt;que el viento trae sonidos parecidos a tu voz&lt;br /&gt;y así te siento cerca. Tras la bruma extraviado&lt;br /&gt;está este poeta, que está pensando en vos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Por donde anda tu sonrisa.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy te miro con los ojos agradecidos,&lt;br /&gt;pues siento que tu belleza fue hecha para mí.&lt;br /&gt;No para que la posea, ni para que sea su dueño,&lt;br /&gt;no porque esté destinada a que yo la contemple,&lt;br /&gt;sino porque entre las muchas misiones que ha de cumplir tu sonrisa&lt;br /&gt;una de ellas es sin duda iluminarme a mí en este momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera que sea para siempre,&lt;br /&gt;pero sé que todo lo que pido no es más que un capricho.&lt;br /&gt;Tal vez pases como una lluvia, para ayudarme a renacer.&lt;br /&gt;Quizás te quedes para que en verdad pueda vivir una nueva vida.&lt;br /&gt;Yo no pido nada, por más que desee mucho,&lt;br /&gt;pues lo que ya tengo es demasiado,&lt;br /&gt;aunque tal vez no tenga nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me cosuela pensar que tal vez, solo tal vez,&lt;br /&gt;este amor que nace sea tan bueno para vos&lt;br /&gt;como lo es sin dudas para mí.&lt;br /&gt;Sería hermoso dar tanta dicha&lt;br /&gt;sin haber hecho nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero emprender la aventura de conocerte,&lt;br /&gt;quiero caminar por la senda que lleva a tu felicidad,&lt;br /&gt;aunque tal vez no sea digno de caminar por ella...&lt;br /&gt;Solo sé que si vos me abrís la puerta, debés tener una razón&lt;br /&gt;aunque yo no la entienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si es mucho lo que puedo ofrecer,&lt;br /&gt;pero sé que hay un par de cosas buenas dentro mío,&lt;br /&gt;algunas confusas y difíciles,&lt;br /&gt;y muy pocas malas:&lt;br /&gt;Siento que la maldad no puede florecer&lt;br /&gt;por donde anda tu sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien desea amarte hoy es alguien distinto&lt;br /&gt;a quien vos comenzabas a conocer,&lt;br /&gt;pues tenés que saber que, sin quererlo,&lt;br /&gt;me estás mejorando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O mostrándome que, en realidad,&lt;br /&gt;yo era un poco mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo prometerte felicidad,&lt;br /&gt;pero puedo prometerte compañía.&lt;br /&gt;No sé si vendrá con regalos&lt;br /&gt;o con tristezas el futuro,&lt;br /&gt;solo sé que tan malo no puede ser&lt;br /&gt;si nos encuentra, como hoy, juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que te alegre saber&lt;br /&gt;que con mis defectos,&lt;br /&gt;con mis virtudes,&lt;br /&gt;con mis rarezas,&lt;br /&gt;y sobretodo con mi amor,&lt;br /&gt;yo estoy a tu lado.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-8807631232523668286?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/8807631232523668286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/8807631232523668286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/09/versos-para-vos.html' title='Versos para vos.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-4793546753099142790</id><published>2011-08-05T08:50:00.000-03:00</published><updated>2011-10-18T08:08:06.787-03:00</updated><title type='text'>La vida es una moneda.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Z17efmlUAJc/TjvY0m0JXRI/AAAAAAAAARE/WQQXYoAMsnM/s1600/obolo.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="176" src="http://3.bp.blogspot.com/-Z17efmlUAJc/TjvY0m0JXRI/AAAAAAAAARE/WQQXYoAMsnM/s320/obolo.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Las olas lamían las rocas con pereza, y el chapoteo era ruidoso y constante. El lago era profundo, oscuro, frío e inmenso; crecía a los pies de la montaña como si fuera su líquida sombra. Hacía frío, a pesar de la fogata que habían improvisado en la orilla. El humo de la madera de pino se elevaba hacia el cielo plomizo e impregnaba el aire con el olor de la savia. Los lobos aullaban a lo lejos, quejándose al cielo por su sed y por su hambre. Por suerte las nubes no iban a dejar que se asomara la Luna.&lt;br /&gt;El viejo miró de reojo, casi con disimulo, a los caballos. Éstos pastaban tranquilos en la sombra. Apenas se distinguía el reflejo de las llamas en sus ojos; y a veces en su pelaje, cuando se movían. Si las bestias estaban tranquilas, los amos también podían estarlo. Aunque se escuchaban cerca, los lobos debían estar bastante lejos. Y quizás –el viejo no lo creía, pero podía ser cierto-, lo que escuchaba ni siquiera eran lobos, sino alguna otra cosa. Quizás algo peor… o quizás no.&lt;br /&gt;El joven también parecía tranquilo. Aburrido, cuidaba el fuego y despejaba el suelo para montar la tienda. En la semana que llevaban juntos, el viejo no lo había escuchado pronunciar ni una palabra. Había aparecido de la nada, en medio del bosque, sobre la grupa de su yegua blanca como la nieve. Él estuvo a punto de hablarle, pero el muchacho le hizo un gesto enérgico pidiéndole que se callara. Y desde entonces, cada vez que el hombre estaba a punto de abrir la boca, el joven lo conminaba a callar, como si en ello casi se le fuera la vida. Hasta que, en algún momento, el viejo dejó de intentarlo y se resignó a viajar en silencio.&lt;br /&gt;A pesar de sus problemas de comunicación, el extraño viajero estaba preparado para lo que hacía. Se movía por ese terreno con aplomo y seguridad, encontraba siempre las sendas casi invisibles entre los árboles, y avanzaba sin dejar traslucir nunca ni la más mínima de las dudas. El viejo, como era lógico, no dejaba de preguntarse quién era ese joven y por qué estaba ayudándolo. Pero esa noche estaba cansado, el rumor del agua cercana lo tranquilizaba y, en algún momento, los lobos se habían callado. Decidió dejarlo estar por el momento y ayudar a su ocasional compañero a armar la tienda. Cuando terminaron, se acostaron de inmediato. Durante un momento el viejo se preguntó si habían cenado y no pudo recordarlo. De todas formas, no tenía hambre.&lt;br /&gt;El sueño llegó rápido, pero pasó sin gloria. El viejo se despertó con la luz del amanecer, desconcertado, sintiendo que hacía sólo un segundo que se había dormido. El muchacho ya no estaba en la tienda. Al anciano no le sorprendió encontrarlo recogiendo agua en el lago, preparando todo para partir. Él por su parte recogió las mantas y desarmó la tienda. Fue a ver a los caballos y vio que estaban bien. El cielo seguía encapotado, y la luz del día se reflejaba en las nubes de una forma extraña, casi fantasmagórica. Mientras ataba el equipaje a la silla de la yegua blanca, el viejo se sorprendió a si mismo mirando nuevamente al muchacho. Era alto, atlético, de cabello rubio y ojos grises; un verdadero ángel. Comenzó de nuevo a meditar sobre su pertinaz silencio y la senda de sus pensamientos lo llevó a hacerse una pregunta que no se había hecho hasta entonces: ¿a dónde estaban yendo? ¿A dónde lo llevaba su misterioso guía?&lt;br /&gt;Cabalgaron por una vieja senda que atravesaba el bosque durante casi todo el día. Al viejo le parecía que seguían siempre la misma ruta, pero a veces se sorprendía encontrando el sol en el cuadrante equivocado del cielo, así que dudaba bastante de su orientación. Pensaba todo el tiempo qué debía hacer, pero siempre llegaba a la misma conclusión: no tenía opción alguna. O seguía avanzando junto al misterioso muchacho, o dejaba que el bosque se lo devorara. Era una situación angustiante, absurda, pero inevitable.&lt;br /&gt;Dando un largo rodeo, atravesando el bosque, el viejo se dio cuenta que estaban esquivando el lago y acercándose a la ladera de la montaña. Poco a poco el terreno fue haciéndose más escarpado y los árboles comenzaron a ralear. Finalmente pudo verse, lejos y arriba, la entrada ancha de una enorme cueva. Un resplandor anaranjado emergía de las entrañas de la montaña y se reflejaba en las paredes de la caverna. Al viejo le pareció ver, aunque no estaba seguro, alguna especie de inscripción allá arriba, en la roca.&lt;br /&gt;Sin embargo, la nieve y la cueva, la montaña y las alturas estaban aún mucho más lejos que lo que él hubiera pensado. Tardaron un par de horas en acercarse lo suficiente como para tener un panorama claro de lo que había por delante. Pero pronto el anciano dejó de preocuparse por eso, porque allí ante sus ojos y tan lejos como la distancia de su nariz al suelo, comenzó a ver algo mucho más inquietante.&lt;br /&gt;Había rostros en las piedras que cubrían la ladera de la montaña. Rostros de mujeres, hombres y niños; de ancianos con lentes y de pequeños bebés de pecho. Finalmente, comenzó a darse cuenta de que podía reconocer muchos de esos rostros. Más tarde se convenció de que podía reconocerlos a todos. Eran todos los rostros de su vida. Todas las personas que alguna vez vio por la calle, o en una noche en el teatro; los rostros de sus familiares y amigos, y los rostros anónimos que creía olvidados. Todos los rostros del mundo, todos los que él había llegado a contemplar, estaban esculpidos en esas pequeñas rocas que llenaban el suelo. Y, de alguna forma, el viejo supo que eso estaba bien.&lt;br /&gt;Volvió a mirar al muchacho. Su rostro no estaba en ninguna roca, por supuesto. Parecía apuesto como un ángel y lo conducía en silencio por esa senda misteriosa. De pronto, el viejo supo quién era aquel joven y hacia dónde estaban yendo. Se sintió en paz y se dejó llevar. De todas formas, ya estaba cansado.&lt;br /&gt;El viejo leyó en silencio y sin sorpresa las palabras que adornaban la entrada a la caverna: “Lasciate ogne speranza, voi ch'intrate”. Miró a Hermes, su compañero de viaje, y le agradeció con un sencillo gesto la ayuda prestada. Y entonces, por fin, abrió por primera vez la boca desde que se había encontrado a sí mismo en medio de la nieve, perdido en ese mundo extraño. Se sacó de debajo de la lengua la moneda que debía dar al barquero, esa que Hermes se había asegurado de que no perdiera por ahí, y se encaminó hacia la entrada del Infierno.&lt;br /&gt;El muchacho se quedó aún un momento viendo cómo el viejo se convertía en una sombra más de las muchas que habitan el inframundo. Después, espoleó los costados de su yegua y se lanzó bosque adentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día aún le quedaban cientos de almas que recolectar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-4793546753099142790?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/4793546753099142790'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/4793546753099142790'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/08/la-vida-es-una-moneda.html' title='La vida es una moneda.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Z17efmlUAJc/TjvY0m0JXRI/AAAAAAAAARE/WQQXYoAMsnM/s72-c/obolo.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-1800861559245930188</id><published>2011-04-23T16:29:00.000-03:00</published><updated>2011-04-23T16:29:38.534-03:00</updated><title type='text'>Black(est) bird.</title><content type='html'>So, I took my broken wings, and&amp;nbsp; learned how to fly again. I reached out for the farest regions of the sky, and dreamed about happiness and joy. But, there’s always someone angry and envy. So they broke my wings again and told me “your place is on the ground”, and I believe it.&lt;br /&gt;And I still believe it.&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-S_jDHMmHH7g/TbMoe_mqY9I/AAAAAAAAAOo/Te99c731eTM/s1600/pluma_negra.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="131" src="http://1.bp.blogspot.com/-S_jDHMmHH7g/TbMoe_mqY9I/AAAAAAAAAOo/Te99c731eTM/s320/pluma_negra.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-1800861559245930188?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/1800861559245930188'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/1800861559245930188'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/04/blackest-bird.html' title='Black(est) bird.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-S_jDHMmHH7g/TbMoe_mqY9I/AAAAAAAAAOo/Te99c731eTM/s72-c/pluma_negra.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-7196387950218500320</id><published>2011-03-08T18:06:00.000-03:00</published><updated>2011-03-08T18:06:25.783-03:00</updated><title type='text'>Shine a Light</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh4.googleusercontent.com/-3KQapdGLvOA/TXaaOumrJqI/AAAAAAAAAOk/nARXOTBBcO0/s1600/images.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="147" src="https://lh4.googleusercontent.com/-3KQapdGLvOA/TXaaOumrJqI/AAAAAAAAAOk/nARXOTBBcO0/s200/images.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Por todas la esperanzas que guardabas en la luz de tus pupilas, por cada sonrisa tuya que fulguró al amanecer, como relámpagos fugaces de una lejana tormenta marina. Por los abrazos, sólidos como roca, ejecutados con brazos nudosos y recios como ramas de duro roble. Por las trasnochadas charlas con las que pasamos mil y una noches de guardia al calor de la fogata, pensando en nuestros hijos y nuestras mujeres ausentes. Por el odio que supiste dominar cuando aferrabas la espada, mientras alguno de los chiquillos reclutados por el enemigo intentaba herirte. Por la mansedumbre innata de tu espíritu, esa que te permitía calmar a los caballos nerviosos, o encontrar la paz y el aplomo en el corazón de los que marchaban al encuentro de la muerte. Por haber sabido hallar las palabras que inspiraron tanto heroísmo y tantas gestas. Por haberte acordado de mí cuando nos tapaba la nieve, y haber vuelto a rescatarme. Por todo ello y por mucho más, levanto la copa de oro que hice forjar a tu nombre. Que tu espíritu encuentre la senda que lleva al Bosque Eterno, ese donde las bayas son siempre dulces y las aves cantan de sol a sol. Cuando las Alturas reclamen el alma vieja que me habita y deje para siempre esta prisión de carne, cuando dejen de preocuparme las idas y las venidas de este mundo, como un pájaro ligero iré a buscarte. Encenderemos otra fogata y nos quedaremos, en silencio y quietos, oliendo el pino que se quema y mirando las nubes vaporosas de las galaxias lejanas. Dejaremos que sobre nosotros pase el tiempo, como las caudalosas aguas de un río y esperaremos a que el Universo termine de dar todas sus vueltas. Y cuando ya no quede más nada que quemar, cuando la materia pierda coherencia y se apague el último sol, seguiremos allí, sin decir nada, porque todas las palabras y los perdones, todas las caricias y los abrazos, todas las explicaciones y las palabras de admiración ya habrán sido dichas, y hechas y dadas y sólo quedará nuestra amistad, la única luz que brillará por siempre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-7196387950218500320?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/7196387950218500320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/7196387950218500320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/03/shine-light.html' title='Shine a Light'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh4.googleusercontent.com/-3KQapdGLvOA/TXaaOumrJqI/AAAAAAAAAOk/nARXOTBBcO0/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-3732527758166871694</id><published>2011-02-27T02:58:00.001-03:00</published><updated>2011-10-10T00:26:10.908-03:00</updated><title type='text'>Entropía</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;Para las personas sensibles, el silencio no existe. Todo depende del valor que le da uno a los sonidos que escucha. Para la mayor parte de la gente, se hace silencio cuando alguien apaga un televisor, o cuando un niño se queda dormido. Pero para la gente sensible, el verdadero silencio es inalcanzable. Porque para un hombre sensible, el viento tiene una voz, las olas del mar también, el vuelo de los pájaros, los murmullos lejanos que se escapan de conversaciones ajenas. Las llamadas de los animales, como voces desesperadas que buscan compañía, perdidas en la inmensidad de un mundo incomprensible, demasiado vasto y complejo como para caber en su diminuta red de reacciones e instintos que en ellos cumple las funciones del pensamiento. El mundo nunca se calla, no realmente, pero hay veces que alcanza cierto nivel de armonía con nuestros pensamientos, con las vibraciones imperceptibles de los vaivenes de cada alma. Es en ese momento cuando somos capaces de los pensamientos más profundos, de las revelaciones importantes. No es sencillo alcanzar ese estado de Paz. Es tan preciado, que cuando Jesús regresó, investido de todo su Poder y su Gloria de la muerte, ése fue el primer regalo que les dio a sus Apóstoles; o por lo menos, el más importante. Cuando la gente piensa en la paz mundial, se refiere simplemente al cese de los conflictos armados a nivel global. Pero sería lindo pensar en una Paz Mundial, un momento en que todos los pensamientos, todas las Almas entren en armonía. Donde todos juntos, y al mismo tiempo, tengamos un instante breve de inspiración que nos permita darnos cuenta.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Eso es todo. Darnos cuenta. Comprender.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Yo sé que el Diablo se ríe cada vez que alguien pronuncia en voz alta deseos parecidos. Se ríe con su carcajada vieja y gastada, con ese sonido que parece el arrastrarse lento de los zapatos de un muerto. Se ríe confiado, porque cree que tiene la partida ganada. Viví toda mi vida deseando –no recuerdo otra cosa que haya deseado más- que no tenga razón. De alguna forma, todos mis deseos han tenido que ver con eso siempre. Y creo que en el fondo, es lo que deseamos todos. Que la Muerte sea una mentira, que se pueda abrazar algún día a los que se fueron, que la verdadera naturaleza del hombre no encuentre su raíz en la violencia, que la segunda ley de la termodinámica se equivoque y que se pueda crear orden del caos sin que eso signifique crear incluso más desorden.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Al Diablo –que no existe, y eso es lo que le causa más gracia-, le encanta un chiste que suele contar la gente. Se desternilla de la risa cada vez que lo escucha, se ríe hasta que siente que sus pulmones se le van a salir por la boca, que le duele el diafragma y se atraganta. Y aún así, llora, porque no puede parar de reír, se sigue riendo con su carcajada vieja y gastada, y cada vez que piensa en el chiste, se vuelve a tentar… y eso le encanta.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;a href="https://lh4.googleusercontent.com/-zYCCCaHQ_dA/TWnnzrkothI/AAAAAAAAAOg/BI3jBH5EDo4/s1600/Randall+Flagg+front.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="124" src="https://lh4.googleusercontent.com/-zYCCCaHQ_dA/TWnnzrkothI/AAAAAAAAAOg/BI3jBH5EDo4/s200/Randall+Flagg+front.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;El chiste es sencillo, y lo conocen todos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;“Todo pasa por alguna razón”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-3732527758166871694?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/3732527758166871694'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/3732527758166871694'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/02/entropia.html' title='Entropía'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh4.googleusercontent.com/-zYCCCaHQ_dA/TWnnzrkothI/AAAAAAAAAOg/BI3jBH5EDo4/s72-c/Randall+Flagg+front.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-5476688452961402261</id><published>2011-02-23T01:54:00.001-03:00</published><updated>2011-02-24T21:53:18.510-03:00</updated><title type='text'>Gnosis</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-abj1Ruh4HkU/TWSSrV5CoTI/AAAAAAAAAOc/bRiDKpJ4zjw/s1600/mountain_night_sky.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="133" src="http://4.bp.blogspot.com/-abj1Ruh4HkU/TWSSrV5CoTI/AAAAAAAAAOc/bRiDKpJ4zjw/s200/mountain_night_sky.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Eran cerca de las cinco de la mañana, en esa hora previa al amanecer en mitad de la semana, en la que el mundo –por unos minutos, al menos-, por fin se calla. Un horizonte increíblemente despejado, plagado de estrellas frías y bendecido por una Luna ausente se había convertido en una especie de monstruo voraz, con sus afiladas garras incapaces de soltar la presa de la mirada. El infinito reclamaba el tributo de los ojos, obligaba a la conciencia a perseguirlo, a esforzarse por desentrañar lo que hay más allá. Los minutos pasaban lentos. Al final, la acelerada importuna de alguna moto quebró el hechizo del tiempo, se convirtió en el avatar de la distracción, que es el principal enemigo del conocimiento último. Y entonces, ya agotada esa comunicación particular con lo Eterno, el Alma se da cuenta de lo cerca que estuvo de alcanzar la Revelación. Pero ya es tarde, y la cotidianidad, que es otro monstruo –también voraz y certero-, llama ahora con su voz de animal en celo. “Es tiempo de ir a dormir”, piensa quien tan cerca estuvo de quebrar la monotonía del ignorante, de llegar a ver –en parte, al menos-, algunos de los filamentos de la trama del Destino. Unos minutos más tarde, el sueño anegará las estancias del pensamiento, inundará con su perversa paz y quietud cada uno de los rincones de la conciencia. Y entonces el olvido, que aprovecha los momentos de debilidad del pensamiento, se robará la memoria de ese instante mágico. Así, aquella Alma seguirá viviendo –y morirá, algún día-, sin saber lo cerca que estuvo de conocer el rostro de la Eternidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-5476688452961402261?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/5476688452961402261'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/5476688452961402261'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2011/02/gnosis.html' title='Gnosis'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-abj1Ruh4HkU/TWSSrV5CoTI/AAAAAAAAAOc/bRiDKpJ4zjw/s72-c/mountain_night_sky.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-3621029212257356064</id><published>2010-07-29T20:22:00.001-03:00</published><updated>2010-07-29T20:22:36.948-03:00</updated><title type='text'>Amor eterno.</title><content type='html'>Cada vez que cae sobre el horizonte –y sobre mis ardorosas retinas- la&lt;br&gt;luz incierta del ocaso, te recuerdo caminando bajo la arboleda.&lt;br&gt;Recuerdo la brisa que jugaba con tu cabello, el olor dulce de la&lt;br&gt;hierba h&amp;#250;meda en tus pies, recuerdo tu voz entonando cierta melod&amp;#237;a&lt;br&gt;que ahora esquiva a mi memoria. Recuerdo que, a medida que la noche&lt;br&gt;ca&amp;#237;a sobre nuestras cabezas y el cielo se iluminaba de estrellas&lt;br&gt;indiferentes, del mismo modo tu rostro se volv&amp;#237;a fr&amp;#237;o y tus gestos m&amp;#225;s&lt;br&gt;distantes.&lt;br&gt;Quiz&amp;#225;s vos me hayas dejado, pero yo no voy a dejarte nunca. Aunque&lt;br&gt;duela tenerme que tragar para siempre palabras de amor inconfesables,&lt;br&gt;aunque tenga que poner sobre mi rostro una m&amp;#225;scara de hipocres&amp;#237;a,&lt;br&gt;aunque tenga que decirle al mundo que soy feliz cuando no podr&amp;#237;a estar&lt;br&gt;m&amp;#225;s triste; no voy a renunciar jam&amp;#225;s al privilegio de adorarte.&lt;br&gt;Y es que uno no renuncia al amor por m&amp;#225;s que duela. Eso es de&lt;br&gt;cobardes. Pero vivir as&amp;#237;, callando para siempre un dolor que te&lt;br&gt;incendia el pecho, y no admitir nunca la tristeza que vive encerrada,&lt;br&gt;eso es honrar de verdad lo que alguna vez sentimos. Porque cada vez&lt;br&gt;que te dije que te amaba, lo dije en serio. Y cuando te dije que mi&lt;br&gt;vida estaba a tu lado, tambi&amp;#233;n hablaba en serio.&lt;br&gt;No s&amp;#233; qu&amp;#233; ser&amp;#225; de vos ahora, no quise preguntar nunca. Es inevitable&lt;br&gt;que cada tanto me llegue alguna noticia. Has pasado por noviazgos&lt;br&gt;sucesivos, pero al menos todav&amp;#237;a no me lleg&amp;#243; la noticia de tu boda. Si&lt;br&gt;descubr&amp;#237;s una esperanza escondida en estas palabras, est&amp;#225;s en lo&lt;br&gt;cierto. Por m&amp;#225;s que mi mente ya comprendi&amp;#243; que nunca vas a quererme,&lt;br&gt;mi coraz&amp;#243;n se niega a olvidar y seguir adelante.&lt;br&gt;Sin embargo, el m&amp;#237;o es un amor pasivo, que no actuar&amp;#225; nunca. Jam&amp;#225;s le&lt;br&gt;dir&amp;#233; a nadie de qui&amp;#233;n estoy enamorado. Jam&amp;#225;s sabr&amp;#225; persona alguna por&lt;br&gt;qu&amp;#233; cada tanto se asoma a mi rostro la sombra de una pena profunda. No&lt;br&gt;quiero molestar a nadie con llantos in&amp;#250;tiles, quiero mantener mi&lt;br&gt;dignidad y aceptar la realidad con entereza. Pase lo que pase, haga lo&lt;br&gt;que haga, vos no me vas a amar nunca. Como dice Serrat, nunca es&lt;br&gt;triste la verdad… lo que no tiene, es remedio.&lt;br&gt;S&amp;#237;, me han visto besar a otras mujeres, me han visto re&amp;#237;r y pasar la&lt;br&gt;noche despierto con mis amigos, desternill&amp;#225;ndonos por alguna broma&lt;br&gt;est&amp;#250;pida y sin sentido. Me han visto hacer locuras por mujeres de las&lt;br&gt;cuales no recuerdo ni el nombre, me han visto pelearme por defender el&lt;br&gt;honor de m&amp;#225;s de alguna prostituta. Vivo, en la medida de lo posible,&lt;br&gt;una vida normal para alguien con mis defectos. Pero eso no es porque&lt;br&gt;te haya olvidado. Es porque disimulo, sencillamente, para no vivir&lt;br&gt;llorando.&lt;br&gt;Pensar&amp;#225;s que rompo este pacto de silencio al escribir estas l&amp;#237;neas,&lt;br&gt;pero no es as&amp;#237;. S&amp;#233; que no las leer&amp;#225; nadie, y si alguien se decide a&lt;br&gt;leerlas, nunca adivinar&amp;#225;n la verdad detr&amp;#225;s de esta historia. Porque&lt;br&gt;hay rincones de mi coraz&amp;#243;n que no han visto la luz nunca… y nunca lo&lt;br&gt;har&amp;#225;n.&lt;br&gt;Ya es noche cerrada y hago lo que no debe hacerse: me quedo con los&lt;br&gt;ojos abiertos mirando al abismo. Siento c&amp;#243;mo se retuercen en mi&lt;br&gt;interior los demonios que habitan mi mente, siento c&amp;#243;mo la locura&lt;br&gt;sigue corroyendo poco a poco los pilares de mi cordura.&lt;br&gt;No s&amp;#233; en qu&amp;#233; pensaba cuando dej&amp;#233; que me mordieran, estoy harto de&lt;br&gt;tener sed de sangre. Estoy harto de no poder mirar el rayo &amp;#250;ltimo del&lt;br&gt;sol sobre las monta&amp;#241;as sin que me ardan los ojos y la piel. Estoy&lt;br&gt;harto del fr&amp;#237;o, pero s&amp;#243;lo me calienta la sangre, y a&amp;#250;n me cuesta&lt;br&gt;disfrutarla. Estoy harto de no recordar c&amp;#243;mo era mi rostro y de no&lt;br&gt;poder verlo en ninguna parte. Cosas que no te explican, cuando decid&amp;#237;s&lt;br&gt;convertirte en esto que soy ahora.&lt;br&gt;Pero lo hubiera hecho de todas formas. No s&amp;#233; qu&amp;#233; pasa cuando uno&lt;br&gt;muere, no s&amp;#233; si se puede amar en la otra vida, pero no voy a&lt;br&gt;arriesgarme. Vivo –o casi-, te amo.&lt;p&gt;Y yo te dije que iba a amarte para siempre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-3621029212257356064?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/3621029212257356064'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/3621029212257356064'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2010/07/amor-eterno.html' title='Amor eterno.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-7455774601646003007</id><published>2010-07-27T23:31:00.001-03:00</published><updated>2010-07-27T23:31:48.823-03:00</updated><title type='text'>Dorado otoñal.</title><content type='html'>&lt;p class="mobile-photo"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/TE-WlSiRPmI/AAAAAAAAAOE/E4aioGgzD_0/s1600/Leaf-708824.jpg"&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/TE-WlSiRPmI/AAAAAAAAAOE/E4aioGgzD_0/s320/Leaf-708824.jpg"  border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5498779237417565794" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;SPAN style='FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Arial; FONT-WEIGHT:Normal;'&gt;Es la miel que maduran las abejas,&lt;br&gt;es el oro que refulge en tus alhajas,&lt;br&gt;es el ámbar que alguna vez fue savia,&lt;br&gt;es el Sol que el mar refleja en la mañana,&lt;br&gt;es la luz que reberbera en la antorcha,&lt;br&gt;es el triunfo del atleta y del patriota,&lt;br&gt;es el cáliz, el altar y la mordaza,&lt;br&gt;es el fuego de una estrella moribunda.&lt;br&gt;&lt;br&gt;Y es una hoja, a la que el viento quiere arrancar. Una hoja anónima, que sólo lleva escrito tu nombre entreverado con el mío, y nada más.&lt;/SPAN&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-7455774601646003007?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/7455774601646003007'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/7455774601646003007'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2010/07/dorado-otonal.html' title='Dorado otoñal.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/TE-WlSiRPmI/AAAAAAAAAOE/E4aioGgzD_0/s72-c/Leaf-708824.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-3841237578996482358</id><published>2010-07-27T10:31:00.000-03:00</published><updated>2010-07-27T10:31:03.875-03:00</updated><title type='text'>Sed de Venganza.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/TE7fg-OH0hI/AAAAAAAAAN8/3FJhmPVS2Cg/s1600/Salar+de+Uyuni+2+193.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/TE7fg-OH0hI/AAAAAAAAAN8/3FJhmPVS2Cg/s320/Salar+de+Uyuni+2+193.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;De pie sobre una tierra arrasada, con el calor del viento golpeándole el rostro y las nubes de polvo y ceniza tratando de meterse por su garganta hasta sus pulmones, un sobreviviente triste mira lo que alguna vez fue su natal aldea. Trata de recordar, de adivinar acaso, por las débiles figuras que aún se distinguen en el suelo, el antiguo emplazamiento de casas y jardines, de templos, de soberbios edificios y modestos monumentos. Se da cuenta de que lo ha perdido todo, pero no tiene ni el ánimo ni las fuerzas que requiere el llanto. Simplemente harto de la vida, se queda ahí, dejando que las sensaciones que lo dominan se encarguen de terminar de asesinarle el alma. Pero cuando está a punto de tocar fondo en el negro abismo de la locura, algo lo despierta. Es como un latigazo, como un cachetazo del Destino. Y se llama Sed de Venganza.&lt;br /&gt;Toma lo único que le queda, la punta de una lanza quebrada, y mira al horizonte.&amp;nbsp; Aún se puede adivinar a lo lejos la polvareda que van dejando atrás los invasores. Antes no peleó, no tuvo la valentía, y ahora se arrepiente. Quiere enmendar su error, pero, más que eso, quiere ver correr sangre.&lt;br /&gt;Corre a pie un buen trecho, hasta quedarse casi sin fuerzas. Algún dios juguetón decide animarlo a más y le deja en el camino, como un providencial regalo, un caballo perdido. Lo monta a pelo y le imprime su odio en las ancas. El animal se devora el camino.&lt;br /&gt;Pasa horas persiguiéndolos, por la llanura que se extiende como un derroche de nácar hasta el infinito. Siente, en el rincón más profundo de su conciencia, que el terror se agita como una fiera en la jaula en la que su determinación lo ha confinado. No quiere pensar para no darle espacio al pavor de que crezca. El cielo se empieza a oscurecer.&lt;br /&gt;A medianoche decide frenar, sólo para no matar al caballo y quedar varado en medio del desierto. Duermen tirados en el suelo, uno cerca del otro, y los visitan los fantasmas de la inmensidad y el desamparo. Cuando clarea, como animado por un resorte, el Vengador se pone de pie y reanuda la marcha. Ya casi los tiene a tiro.&lt;br /&gt;A la vista de la hueste enemiga, su empresa se revela en toda su imposible inmensidad. Se enfrenta sólo a cinco centenares de hombres, y la única carta a su favor es la sorpresa. Sin embargo, no busca matarlos a todos ni tampoco sobrevivir. Sólo busca matar a uno, al que lleva la piel de león sobre sus hombros y que fue el que violó a su hermana. A los demás, ya los castigarán los demonios cuando se les acabe la suerte.&lt;br /&gt;El tipo es confiado cuando está rodeado por la tropa, y a veces se va sólo a mear por ahí o a echarse unas pajas. Lo sabe porque los sigue durante días, siempre escondido a la distancia, pero con la mirada más atenta que la de un halcón famélico. Está esperando la oportunidad perfecta, porque sabe que va a haber una sola. Una semana más tarde, le parece que la encuentra.&lt;br /&gt;Al de la piel de león le toca hacer la guardia, y se aburre metiendo un palo en la tierra mientras pasan las horas. Los demás duermen, o eso le parece a él, y la luna está llenísima en el firmamento. El Vengador se apresta para el galope de su vida, se aferra fuerte a la media lanza que le queda y fija los ojos en el objetivo. Arranca así la carrera, pero su garganta lo traiciona y lanza un grito de guerra que arruina todos sus planes. En un segundo, están todos los guerreros de pie y con sus armas. Le llueven flechas, pero él no arruga. Sigue avanzando a pesar de todo, sintiendo lejanas las heridas, sintiendo ajena la sangre que le empieza a empapar las piernas y le corre como reguero hasta los tobillos. No hace caso de las lanzas que le pasan rosando, de las piedras que rebotan sobre el cuero del caballo, del calor del fuego que se intensifica. Sólo mira a su enemigo, y sigue avanzando.&lt;br /&gt;Arroja el dardo y lo ve volar. Ve cómo se agigantan los ojos del perverso, cómo sus manos comienzan a levantarse en un intento inútil de proteger el pecho. El acero penetra la armadura, penetra la carne y quiebra los huesos. Lo atraviesa de lado a lado, justo en el corazón y lo ve agonizar mientras él mismo pierde la conciencia.&lt;br /&gt;En el último segundo, sintiendo que la fría Muerte ya se lo lleva, vuelve a pensar en su hermana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nada de lo que haga le devolverá ni el honor ni la vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-3841237578996482358?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/3841237578996482358'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/3841237578996482358'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2010/07/sed-de-venganza.html' title='Sed de Venganza.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/TE7fg-OH0hI/AAAAAAAAAN8/3FJhmPVS2Cg/s72-c/Salar+de+Uyuni+2+193.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-8931560049418697658</id><published>2010-05-31T08:16:00.000-03:00</published><updated>2010-05-31T08:16:06.736-03:00</updated><title type='text'>Waves of unlove</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/TAOVzVJAB_I/AAAAAAAAAN0/XoGcp08v22w/s1600/inmensidad.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="179" src="http://3.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/TAOVzVJAB_I/AAAAAAAAAN0/XoGcp08v22w/s200/inmensidad.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Miguel y Rafael eran amigos de toda la vida, no porque su amistad se remontara al inicio de sus particulares existencias, sino porque era la promesa de una eternidad de unión a través de penar quizás en el mismo idioma.&lt;br /&gt;Un día Miguel decidió amar a alguien. Puso su corazón sobre la mesa, se jugó y salió ganando. Rafael hacía rato que venía maquinando algo parecido, el ejemplo de su amigo lo alentó y al final los dos hallaron el amor.&lt;br /&gt;Es así, en los círculos de amigos el amor ronda como en ondas. Basta que se forme una pareja para que aparezcan otras tres, cuatro o diez.&lt;br /&gt;Pero las crísis son como lobos hambrientos que atacan por todos los flancos, en manadas. Cuando se instala el pesimismo y se contagia, todo se deteriora más rápidamente.&lt;br /&gt;Rafael y Miguel encontraron el desamor el mismo día. Quedaron ahí, confundidos como quien es arrasado por una ola gigante e imprevista. Se querían, pero tanto era su dolor, que no supieron consolarse el uno al otro y se desencontraron por años y años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desamor también viene en ondas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-8931560049418697658?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/8931560049418697658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/8931560049418697658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2010/05/waves-of-unlove.html' title='Waves of unlove'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/TAOVzVJAB_I/AAAAAAAAAN0/XoGcp08v22w/s72-c/inmensidad.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-1237221102170527370</id><published>2009-11-19T09:50:00.001-03:00</published><updated>2009-11-19T10:22:00.803-03:00</updated><title type='text'>El Cuento del Oso.</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SwVGYkNs-MI/AAAAAAAAAMw/J99XVRle2DA/s1600/oso.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SwVGYkNs-MI/AAAAAAAAAMw/J99XVRle2DA/s320/oso.png" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Dedicado a Alanita.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Un día, el Oso Curioso venía caminando y vio un árbol enorme repleto de unas frutas redondas y rojas. Y como era muy curioso, se preguntó:&lt;br /&gt;- ¿Cómo se llamará esta fruta? ¿Se podrá comer?&lt;br /&gt;Como no lo sabía, pero quería averiguarlo, agarró una de las frutas y se la llevó.&lt;br /&gt;Iba el Oso con su fruta caminando por el campo y de pronto escuchó un sonido: “toing, toing, toing”. Era el señor Conejo, que venía saltando.&lt;br /&gt;- ¡Hola Conejo Viejo Viejo! – le dijo el Oso - ¿Cómo estás?&lt;br /&gt;- Bien, Oso Curioso, pero estoy apurado porque llego tarde a tomar el té.&lt;br /&gt;Entonces, el Oso le mostró la fruta redonda y roja.&lt;br /&gt;- Señor Conejo – le dijo – ¿usted sabe cómo se llama esta fruta?&lt;br /&gt;- No – dijo el Conejo -, pero si le preguntás a la Ardilla que vive en los árboles, ella seguro que sabe.&lt;br /&gt;Entonces el Oso se fue para el bosque, que es donde hay más árboles y más ardillas. De pronto, escuchó sonidos que venían de las ramas, como uñas diminutas golpeteando y golpeteando. Y de pronto, la vio. Era una ardilla pelirroja.&lt;br /&gt;- Hola, señora Ardilla – dijo el Oso Curioso – ¿cómo le va?&lt;br /&gt;- Bien, pero estoy muy ocupada juntando comidita para el invierno – le respondió la Ardilla.&lt;br /&gt;- ¿Usted sabe cómo se llama esta fruta? – preguntó el Oso, mostrándosela.&lt;br /&gt;La Ardilla se acercó. La olió, la miró y hasta la mordisqueó, pero no supo qué fruta era.&lt;br /&gt;- No – dijo la Ardilla -, pero si le preguntás al Búho, que vive en lo profundo del bosque y es muy sabio y muy viejo, él seguro que sabe.&lt;br /&gt;Entonces, el Oso se fue a lo profundo del bosque donde estaba todo silencioso y oscuro. Y de pronto, vio dos ojos enormes y amarillos que lo miraban desde las sombras. Y se asustó.&lt;br /&gt;Pero entonces escuchó una voz que le decía:&lt;br /&gt;- Hola Oso Curioso, ¿cómo estás?&lt;br /&gt;- ¡Hay, señor Búho! – dijo el Oso - ¡Qué susto que me dio usted!&lt;br /&gt;Entonces el Búho bajó volando del árbol y el Oso le mostró la fruta y le preguntó si él la conocía.&lt;br /&gt;- Claro que la conozco – dijo el Búho -, se llama manzana. Se puede comer cruda, cocida, bañada en caramelo con pochoclo, en compota, en tarta, en torta, se puede tomar el jugo o la sidra, se puede comer entera o en gajos, o en cuadraditos, o como usted quiera.&lt;br /&gt;- ¡Qué bueno! – dijo el Oso - ¡Muchas gracias!&lt;br /&gt;Entonces el Oso Curioso se fue para su cueva. Pero antes, pasó por el manzano y se llevó un montonazo de frutas para comer. Y cuando llegó, se las comió todas y se fue a dormir, porque los Osos se pasan todo el invierno durmiendo calentitos en sus cuevas.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Fin.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-1237221102170527370?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/1237221102170527370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/1237221102170527370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2009/11/el-cuento-del-oso.html' title='El Cuento del Oso.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SwVGYkNs-MI/AAAAAAAAAMw/J99XVRle2DA/s72-c/oso.png' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-7764619132187426274</id><published>2009-11-07T14:30:00.000-03:00</published><updated>2009-11-07T14:30:51.873-03:00</updated><title type='text'>"Amor" en chino</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SvWuc66EoHI/AAAAAAAAAMg/qluZ8uUrx_M/s1600-h/amor.png" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SvWuc66EoHI/AAAAAAAAAMg/qluZ8uUrx_M/s200/amor.png" width="171" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Bajo el cerezo, la caída de los pétalos parecía una lluvia tenue, blanca y rosada. Él apoyaba su espalda contra el tronco nudoso, ella estaba a pocos pasos, bajo la sombra de las ramas. A pesar de la intensa corriente de emociones que había entre los dos, ninguno de ellos lo demostraba. Sus rostros estaban serenos, como de piedra, y sus ojos permanecían empecinados, clavados en el suelo. Hablaban en susurros.&lt;br /&gt;— Mi maestro me enseñó hace años que lo que nosotros entendemos como realidad no es más que un engaño. Lo que para ti es blanco, quizás para mí sea negro, pero nuestro idioma no llega a transmitir esa diferencia. Es por eso que nunca podremos llegar a conocer nada realmente. ¿Cómo puedo saber quién eres, si no puedo confiar en lo que ven mis ojos y escuchan mis oídos? ¿Cómo puedo amarte, si no sé quién eres? La única verdad está en el interior y se alcanza a través de la meditación. Todo lo demás son mentiras, engaños, trampas del mal para impedirnos alcanzar la paz y la sabiduría. El amor no existe. El amor es sólo una mentira que nos aleja de la senda iluminada.&lt;br /&gt;Ella no dijo nada. Pasó el tiempo. Los pétalos cayeron y el sol incendió de rojo el cielo. Finalmente, ella se decidió. Avanzó cautelosamente, sintió cómo el otro se tensaba, presa de los nervios. Lo que estaba por hacer iba en contra de todas las normas que imponían el decoro y la buena educación, pero no le importaba. Se plantó delante de él, lo obligó a mirarla tomándolo del mentón y le dio un beso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Yo igual te amo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-7764619132187426274?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/7764619132187426274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/7764619132187426274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2009/11/amor-en-chino.html' title='&quot;Amor&quot; en chino'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SvWuc66EoHI/AAAAAAAAAMg/qluZ8uUrx_M/s72-c/amor.png' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-4371105371732248695</id><published>2009-10-25T18:31:00.001-03:00</published><updated>2009-10-25T18:31:14.438-03:00</updated><title type='text'>Una canción</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SuTDYbCNx7I/AAAAAAAAAMI/PzgA3fAeNF4/s1600-h/cd.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SuTDYbCNx7I/AAAAAAAAAMI/PzgA3fAeNF4/s200/cd.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" http-equiv="Content-Type"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 12" name="Generator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 12" name="Originator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;/link&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx" rel="themeData"&gt;&lt;/link&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml" rel="colorSchemeMapping"&gt;&lt;/link&gt;    &lt;m:smallfrac m:val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:rmargin m:val="0"&gt;    &lt;m:defjc m:val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent m:val="1440"&gt;    &lt;m:intlim m:val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim m:val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;&lt;style&gt;&lt;!-- /* Font Definitions */ @font-face	{font-family:"Cambria Math";	panose-1:2 4 5 3 5 4 6 3 2 4;	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:roman;	mso-font-pitch:variable;	mso-font-signature:-1610611985 1107304683 0 0 159 0;}@font-face	{font-family:Calibri;	panose-1:2 15 5 2 2 2 4 3 2 4;	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:swiss;	mso-font-pitch:variable;	mso-font-signature:-1610611985 1073750139 0 0 159 0;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal	{mso-style-unhide:no;	mso-style-qformat:yes;	mso-style-parent:"";	margin-top:0cm;	margin-right:0cm;	margin-bottom:10.0pt;	margin-left:0cm;	line-height:115%;	mso-pagination:widow-orphan;	font-size:11.0pt;	font-family:"Calibri","sans-serif";	mso-fareast-font-family:Calibri;	mso-bidi-font-family:"Times New Roman";	mso-fareast-language:EN-US;}.MsoChpDefault	{mso-style-type:export-only;	mso-default-props:yes;	font-size:10.0pt;	mso-ansi-font-size:10.0pt;	mso-bidi-font-size:10.0pt;	mso-ascii-font-family:Calibri;	mso-fareast-font-family:Calibri;	mso-hansi-font-family:Calibri;}@page Section1	{size:595.3pt 841.9pt;	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;	mso-header-margin:35.4pt;	mso-footer-margin:35.4pt;	mso-paper-source:0;}div.Section1	{page:Section1;}--&gt;&lt;/style&gt;Si uno&amp;nbsp; la miraba de la forma más fría y objetiva posible, la canción era básica, absolutamente sencilla. Sólo dos acordes que se alternaban y una serie de estrofas casi idénticas entre sí. La instrumentación no era demasiado compleja. La voz de la cantante era hermosa, cálida, pero su registro no era demasiado amplio y abusaba bastante de los falsetes. Pero a pesar de todos estos puntos flojos, su pequeña balada era por todos considerada la mejor canción del mundo, y aquello me molestaba vaya uno a saber por qué. Desde chico me enseñaron que perseguir los gustos de las masas sin pensar es dejarse dominar por poderes ocultos e insospechados;&amp;nbsp; yo le digo que no a lo que hacen todos, sin pensarlo.&lt;br /&gt;A decir verdad, nunca me había detenido a escuchar la canción con atención. A veces sonaba en la radio mientras yo manejaba, o algún fragmento aparecía en un spot publicitario. Escuché versiones cantadas por otros artistas. Este acercamiento paulatino me puso quizás en una posición demasiado escéptica. Hasta que un día una amiga me dijo, mirándome a los ojos: “hasta que no te sientes sólo a escucharla y le prestes atención de verdad, no podés opinar”. Tenía razón.&lt;br /&gt;No sé por qué elegí hacerlo de noche. Supongo que es lógico, es el único momento del día en el que estoy tranquilo, cuando todos los demás ya se han ido a dormir. Soy un búho entre las alondras.&lt;br /&gt;Estaba a oscuras, sentado en un sillón, con los ojos cerrados. Hace tiempo que me compré unos auriculares marca JVC que cuando los enciendo, el resto del mundo se queda en silencio. Ya la primer nota de la guitarra me cautivó el corazón y más tarde, la canción entera me llevó a vivir una experiencia fantástica. Fue como vivir la vida de otro, como comprender situaciones y sentimientos que nunca habían sido míos. Durante tres minutos viajé por el tiempo y el espacio, vi imágenes que emergían de sueños olvidados hace décadas y lloré con el corazón roto por un amor que nunca había sido mío y que ahora extrañaba con locura.&lt;br /&gt;Pero nunca le doy la razón a nadie. Cuando alguien me pregunta, simplemente digo “si, es un lindo tema, pero nada más…”&amp;nbsp;&lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-4371105371732248695?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/4371105371732248695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/4371105371732248695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2009/10/una-cancion.html' title='Una canción'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SuTDYbCNx7I/AAAAAAAAAMI/PzgA3fAeNF4/s72-c/cd.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-4726384176785245702</id><published>2009-09-22T09:21:00.000-03:00</published><updated>2009-09-22T09:21:38.886-03:00</updated><title type='text'>El lector</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SrjBJhDpgPI/AAAAAAAAAMA/WgkSxvFV9jE/s1600-h/chp_old_books.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SrjBJhDpgPI/AAAAAAAAAMA/WgkSxvFV9jE/s200/chp_old_books.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;El libro no era sencillo. El autor relataba el descenso de una familia hacia la locura absoluta. Había personajes complicados, maniáticos, con personalidades múltiples, encerrados en una casona vieja y repleta de fantasmas. Las situaciones eran de una terrible complejidad psicológica. Se suponía que se trataba de un buen libro, premiado en todo el mundo, escrito de forma impecable, pero su lectura era lenta y requería una tremenda concentración. Patricio no era un buen lector. Sus encuentros con la literatura eran escasos y esporádicos. El libro más complejo que había pasado por sus manos fue el Hobbit de Tolkien, el cual no había disfrutado en el más de un mes y medio que lo tardó en leer. &lt;br /&gt;Fue procurando la defensa de su orgullo burgués que se entreveró en las páginas del libro. Todos sus conocidos aseguraban que lo habían leído, era motivo de charla en todas las tertulias y estaba asociado a cierto status de cultura y buen gusto. Él no comprendía el fanatismo de las masas por esa novela. Para él, leerla era como internarse en una ciénaga oscura y densa. Avanzaba lentísimo y más de una vez pensó en claudicar. Pero le habían dicho alguna vez que hay que leer siempre al menos el primer tercio de los libros, ya que antes es imposible saber si será agradable o no. Para él cada página le tomaba casi media hora de lectura y aquel texto superaba las mil doscientas. Era insoportable.&lt;br /&gt;Pero no quería dejarlo, no quería que nadie pudiera tratarlo de inculto, aún sabiendo que si mentía al respecto nadie lo cuestionaría. Poco a poco se convenció de que el problema no era su falta de práctica en el arte de leer; inventó excusas más o menos creíbles de las que se terminó convenciendo. Se decidió por pensar que el problema era que tenía demasiadas cosas en la cabeza, que su trabajo no dejaba espacio para el ocio recreativo. Pidió entonces unas vacaciones que tenía atrasadas y logró asegurarse un mes entero fuera de la oficina. Desde entonces, a parte de comer y dormir, no hizo más que sentarse –en un lugar o en otro-, y leer.&lt;br /&gt;Pero aquello no mejoró la situación. Se le confundían los personajes, le faltaba imaginación para comprender las descripciones y en su mente todas las imágenes eran vagas, incompletas y oscuras. Muchas veces terminaba un renglón y continuaba en otro equivocado, o a veces releía el mismo. Se distraía con facilidad, se cansaba y sentía malestares constantes asociados con la vista, la postura, el frío o el calor. Leía de manera atolondrada, tratando de pasar las páginas más que comprenderlas y al final el texto era como un rumor en el fondo de su mente, sobre el cual vociferaban sus ideas. La ansiedad enfermiza y constante por avanzar en el texto a cualquier precio lo dominaba. Sólo quería enterarse de qué sucedía, despreciando las complejas ideas que el autor había colocado entre líneas, los argumentos puestos en las voces de los personajes y la meticulosa descripción de la época y sus costumbres. Calculaba constantemente la cantidad de páginas leídas, el tiempo invertido y trataba de pronosticar cuánto tardaría en llegar a la última hoja. Se tentaba por leer el final y hasta se animó a ver la última oración, la cual, sin su contexto, no le dijo absolutamente nada. Al tercer día tuvo un destello de lucidez y se dio cuenta de que leer la novela así no iba a servir de nada. Por un segundo pensó si no sería mejor buscar otros libros menos complejos y leerlos, para acostumbrar la cabeza a la tarea,&amp;nbsp; y luego volver para internarse en la maldita ciénaga. Pero aquello le resultaba tan parecido a admitir que era idiota, que terminó abandonando la idea, espantado. Se dijo a sí mismo –se convenció, de hecho-, de que el problema era el encierro y su naturaleza ansiosa. Debía salir a caminar con el libro bajo el brazo, despejar la mente, sentarse en algún lugar agradable y entonces retomar. Así lograría que todo estuviera más claro.&lt;br /&gt;Era otoño y las calles estaban alfombradas de hojas viejas. Hacía un frío terrible y las pocas personas que andaban por la calle estaban enfundadas en gruesos abrigos, bufandas y guantes. El cielo era una nube inmensa y uniforme, una pátina gris que se estiraba hasta alcanzar el horizonte en toda su vasta circunferencia. Él caminó, sin pensarlo mucho, hasta una plaza cercana. Algo en el aire lo hizo ponerse de un humor bastante optimista.&lt;br /&gt;Se sentó en uno de los bancos, con la novela en el regazo. Era lunes, pero feriado. El lugar estaba repleto de niños hiperactivos y de padres cansados que le reprochaban al sistema educativo el haberse tomado un día libre y tener que reasumir la tarea de cuidar a sus niños en ese horario reservado para sus cuestiones personales. Una distraída recorrida de su mirada por las inmediaciones terminó sobre un banco colocado entre dos eucaliptos, casi en la esquina, de espaldas a él y mirando a la calle. Hacía más de veinte años, él había inaugurado, con un beso, un noviazgo en ese lugar. Fue una historia triste, porque ella se enamoró de otro y cuando él le fue a rogar, se encontró con un torrente de reproches, con una profunda radiografía de todos sus defectos y sus vicios. Ella lo trató de idealista, de infantil, de obsesivo, de sobre protector, de hipócrita y de mil cosas más. Él se tomó cada palabra de ella al pie de la letra, se sintió la peor persona sobre la faz de la tierra y nunca volvió a ser el mismo. Se le fue la alegría aquel día y dejó de creer en Dios.&lt;br /&gt;El recuerdo hizo que toda la tristeza de esos días se hiciera presente en su corazón. Se sintió terriblemente perdido y angustiado. Pensó en todas sus relaciones: las amorosas, las fraternas, las amistosas, las esporádicas, las laborales… Sintió de pronto que no podía confiar en nadie, que un dolor como aquel, o quizás peor, podía esperarlo siempre, a la vuelta de cada esquina. Se imaginó a sus compañeros de trabajo riéndose de él a sus espaldas, a antiguos camaradas confesándose unos a otros que en realidad, nunca lo soportaron. Imaginó a sus ex novias, a las más amadas, en brazos de otros hombres terribles y sin rostro. Su propia vida le pareció entonces una ciénaga mucho más oscura y densa que cualquier otra.&lt;br /&gt;Espantado, se refugió en las páginas del libro y disfrutó persiguiendo las vicisitudes de esa familia atormentada, adivinando las intenciones del autor detrás de cada línea. Pensó que estaba frente a un alma desdichada como la suya, una persona con la que podía trabar una amistad segura y lejana a las decepciones. Cuando terminó, fue enseguida a comprar otro libro. Se convirtió en crítico literario para un pequeño diario local y siguió leyendo, leyendo y leyendo hasta el final de sus días. Cuando el último aliento de la vida se le escapaba del cuerpo, se dio cuenta de que había dejado de vivir para refugiarse en las letras. Moría sólo, sin mujer, hijos ni amigos, rodeado de tapas duras y hojas amarillentas. En su imaginación y en la lectura, había sido todos los hombres del mundo, menos él mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se arrepintió.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-4726384176785245702?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/4726384176785245702'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/4726384176785245702'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2009/09/el-lector.html' title='El lector'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SrjBJhDpgPI/AAAAAAAAAMA/WgkSxvFV9jE/s72-c/chp_old_books.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-3566617221319827596</id><published>2009-09-21T09:59:00.001-03:00</published><updated>2009-09-21T11:12:36.960-03:00</updated><title type='text'>El alquiler</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/Srd4htM4vwI/AAAAAAAAALw/02xeWbzx1Es/s1600-h/389551952_04cea07598.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/Srd4htM4vwI/AAAAAAAAALw/02xeWbzx1Es/s200/389551952_04cea07598.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;La casa estaba para la renta desde hacía muchísimos años; tantos, que nadie podía precisar exactamente cuántos eran. Algunas vagas ideas recorrían las calles del barrio, en formas de chismes y leyendas urbanas. Al parecer había vivido allí Don Eulasio Juárez, uno de los sobrinos-nietos del fundador de la ciudad. La casa había sido una de las primeras del barrio, construida aproximadamente en el mismo sitio donde antes estaba el casco de la Estancia Las Mercedes, que perteneció a la familia fundadora. Si todos estos datos eran ciertos, la casa debía haber permanecido deshabitada unos setenta años.&lt;br /&gt;Ramón Huan, el martillero chino, era quien tenía en sus manos el negocio del alquiler de la casa. Su verdadero nombre era Rui Mián Huan, pero había decidido latinizar su nombre para lograr una relación más fluida con sus clientes. El resultado era dudoso, pues el nombre de Ramón, tan asociado en la mente de los lugareños con cierto personaje cómico que habitaba una vecindad mexicana, predisponía más hacia la risa que hacia el respeto. Hacía ya unos diez o doce años, un colega de él había muerto y su familia decidió cerrar la inmobiliaria. Como Huan recién se iniciaba en el negocio, les pidió si no podían transferirle a él los clientes que quedaban en ese momento sin representación y ellos aceptaron. Así, Ramón heredó los derechos de venta y alquiler de un centenar de propiedades, la mayor parte de las cuales nunca llegó a conocer. Ésta casa era uno de esos casos.&lt;br /&gt;Esa mañana de Abril, cuando los Weigner entraron en su negocio, Huan estuvo a punto de despedirlos diciéndoles que estaban equivocados. No recordaba ninguna propiedad en el barrio Las Mercedes, y estaba casi seguro de no tener para alquilar ninguna casa de seis ambientes. Pero algo le hizo frenarse y mirar en su archivo. Después de un rato de buscar, la encontró. El alquiler era tan viejo que la foto de la casa estaba en blanco y negro.&lt;br /&gt;Tras una breve charla supo que los Weigner vivían en el barrio Las Mercedes, a sólo tres calles de la antigua residencia Juárez. Querían mudarse por la misma zona donde vivían y esa casa les había parecido perfecta. Huan no sabía qué decir. Miró el precio sugerido del alquiler y vio que estaba expresado en una moneda que hacía ocho años que estaba fuera de circulación. Rápidamente convirtió el valor a la moneda actual y lo duplicó. Pero después de comentárselo a los Weigner y ver la cara de felicidad de éstos, se dio cuenta de que había puesto un precio irrisorio para una construcción tan grande. Sus clientes quisieron visitar el inmueble de inmediato.&lt;br /&gt;Le tomó casi una hora encontrar la llave de la casa entre los cajones, mientras Carlos y Clara Weigner lo miraban distraídamente y se hacían comentarios por lo bajo, seguramente inspirados en sus ilusiones y esperanzas. Cada vez que abría alguna de esas gavetas, Ramón pensaba lo mismo: que debía tomarse un fin de semana para ordenarlas de una buena vez y dejar de pasar vergüenza delante de los clientes. &lt;br /&gt;El viaje hasta allí fue incómodo, porque los Weigner insistieron en viajar todos en el mismo coche. Tenían uno de esos automóviles de tres puertas en los que hay que hacer pases de contorsionismo para acomodarse en el asiento trasero. Clara Weigner iba atrás e insistía, por cortesía, en mantener una charla trivial con Ramón acerca del clima, el estado de las calles, el peligro de tener a personas tan afines al socialismo en el poder. El martillero chino trataba de contestar, pero debía hacerlo a los gritos, ya que al estar él orientado hacia adelante, y envuelto por los ruidos de la radio y del motor,&amp;nbsp; a la mujer le llegaba sólo un eco apagado de sus palabras. Por suerte, en menos de diez minutos llegaron. La casa tenía frente de piedra, rejas negras, oxidadas y antiguas tapando todas las ventanas, y una de las persianas había sido vandalizada y prendida fuego. Se notaba claramente que hacía años que nadie pasaba por allí. Ramón se mordió el labio, pensando que había sido un estúpido y que tendría que haber ido antes a limpiar un poco, pero el entusiasmo de la pareja lo llevó a comportarse de una manera atolondrada. Lo hecho, hecho estaba. Puso la llave en la cerradura y la giró.&lt;br /&gt;El sitio estaba totalmente a oscuras. Huan manoteó a loco en la pared hasta darle a una llave de luz de esas negras y duras que se encienden moviéndolas hacia arriba. El sitio estaba cubierto por una gruesa capa de polvo y tierra y –para vergüenza del martillero chino-, hasta había plantas crecidas en el interior. Clara amagó a irse, pero Carlos la detuvo. Tenía una mirada de sagacidad feroz. Huan adivinó su pensamiento: “Le di un precio ridículo y, con el estado lamentable que tiene esta casa, va a regateármelo. Va a buscar cada defecto que pueda hallar y se va a armar una lista de memoria, desde lo más pequeño hasta lo más grave. Y así me va a pelear el precio. Voy a terminar alojándolos aquí gratis”.&lt;br /&gt;Empezaron la recorrida. Huan no tenía idea de cómo era la casa, así que avanzaba casi a tientas, con una mueca de enfado congelada en el rostro. Carlos Weigner estaba impasible, mientras que Clara miraba con muesca de asco a cada objeto con el que se topaba. De pronto, la bella señora dio un salto y pegó un grito desgarrador. Al mirar, los hombres se dieron cuenta del motivo de su alarma. Marcadas en la tierra, evidentemente recientes, había unas huellas extrañas.&lt;br /&gt;Tenían más o menos el mismo tamaño que las huellas que Carlos dejaba tras de sí, pero el ser que las había marcado, además de estar descalzo, tenía sólo tres gruesos dedos delanteros y uno hacia atrás, como un tiranosaurio de cuatro patas. Clara quiso marcharse de inmediato, pero a ellos los pudo más la curiosidad. Siguieron las marcas a través de un pasillo largo y estrecho. Había estiércol seco y huesos pequeños, como de gatos, por todas partes. &lt;br /&gt;De pronto escucharon un ruido. Era un sonido extraño, una respiración dificultosa, o quizás un ronroneo monstruoso. Clara notó que en uno de los picaportes habían quedado enganchados unos pelos largos y sedosos, color castaño. El sonido se escuchó de nuevo, pero más cerca.&lt;br /&gt;Carlos señaló la conveniencia de volver más tarde, con un equipo de exterminación de plagas. Huan se alegró de la cobardía del otro, que era idéntica a la suya, y aceptó el convite. Empezaron a retroceder y entonces, algo rompió el foco de luz que ellos habían encendido en el vestidor. La bombilla al explotar sonó como un disparo. Clara, aterrada, salió corriendo hacia la puerta, sin percatarse que corría también directo hacia la criatura. Cuando unos dientes colosales la partieron a la mitad, para Ramón el sonido fue como cuando se revienta una bombucha. Imaginó las paredes bañadas en sangre y escuchó el grito de agonía de la pobre desdichada. A ninguna de sus dos mitades la vida se le escapó enseguida; tardó como cinco segundos en morir.&lt;br /&gt;Weigner y Huan encontraron un vestigio de lucidez en su terror y cerraron con fuerza la puerta. Podían escuchar al monstruo del otro lado, raspando las paredes, avanzando por el pasillo demasiado estrecho para su colosal figura.&amp;nbsp; El primer golpe astilló el marco, el segundo fracturó la puerta y el tercero hizo ceder toda resistencia. Terribles mordiscos entraron a la habitación como un vendaval de dientes y hubo más sangre, más gritos y otra bombilla que estalló, como un disparo.&lt;br /&gt;Cuando ya le quedaban sólo unas pocas gotas de sangre oxigenada en el cerebro y se sentía adormecer y morir, Rui Mián Huan,&amp;nbsp; el martillero chino, tuvo un último pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían dejado la puerta abierta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-3566617221319827596?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/3566617221319827596'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/3566617221319827596'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2009/09/el-alquiler.html' title='El alquiler'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/Srd4htM4vwI/AAAAAAAAALw/02xeWbzx1Es/s72-c/389551952_04cea07598.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-3094432420386905133</id><published>2009-09-17T09:57:00.008-03:00</published><updated>2009-09-17T22:52:27.145-03:00</updated><title type='text'>Una en 10999.999.999</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SrIyhk51zeI/AAAAAAAAALI/IeDeGLK3Bos/s1600-h/quantum-image%5B1%5D.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 200px; height: 160px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SrIyhk51zeI/AAAAAAAAALI/IeDeGLK3Bos/s200/quantum-image%5B1%5D.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5382420057084513762" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El mismo cuadro se repetía al menos una vez a la semana. Él llegaba de trabajar y ella estaba frente a la computadora,  chateando con sus amigas o subiendo fotos a Facebook. La comida no estaba lista, la cama sin hacer, los platos sucios, las cuentas sin pagar. A cada requerimiento de él, ella ensayaba alguna excusa: me olvidé, mañana lo hago, no tuve tiempo, lo hice pero después pasó tal cosa… La situación era la misma cada día, sólo que él, más o menos una vez por semana, se sentía lo suficientemente enojado como para amagar a irse. A veces llegaba incluso a armar el bolso. No quería dejarla, quería que ella reaccionara.  Se sentía usado, cansado y tenía la fuerte convicción de que merecía una vida mejor. La  imagen que él tenía de sí mismo era la de un hombre –que vendría ser él-, arrastrando una piedra enorme –que vendría a ser su esposa-, por un desierto inmenso y solitario –que vendría a ser la vida misma-. Había intentado todo: hablar de forma tranquila, enojarse, retarla, quitarle el dinero, pegar en la heladera una lista de tareas. Ella esquivaba todos sus métodos y a veces hasta se las arreglaba para echarle a él la culpa. Y él se desesperaba.&lt;br /&gt;Ese día en cuestión, algo sucedió. Una situación tonta, inocente casi, algo que normalmente hubiera sido olvidado al instante por todos los implicados pero que, en ese contexto específico, tuvo una significación enorme. Él salía del trabajo y, en la vereda de en frente, una chica tropezó. Él cruzó en dos saltos la calle y la ayudó a levantarse, mientras la desconocida era víctima de un ataque de risa. Cuando vio que estaba bien, él también se animó a reírse. Cruzaron dos palabras de gentileza y se despidieron. Pero cuando llegaba a la esquina, él volteó para mirarla y ella estaba parada allí, a cien metros de distancia, mirándolo y sonriéndole. Ella gritó un “gracias” y desapareció. Y él redescubrió la dicha de que alguien lo valorara, aunque fuera sólo un poco.&lt;br /&gt;Así que esa noche, cuando llegó a su casa, reaccionó en serio. Le dijo a su mujer que él no tenía por qué soportar tanto desprecio y tanto maltrato. Estaba harto de que lo ignoraran, estaba harto de trabajar como un idiota para que otros gastaran su dinero. Armó el bolso, pero no lo hizo de esa forma compulsiva y atolondrada de siempre. Lo hizo tranquilo, se buscó su tiempo para encontrar sus bienes más preciados, para doblar la ropa y acomodar sus pertenencias en la valija. Ella supo que él en verdad la dejaba. Y se desesperó.&lt;br /&gt;A veces las personas toman decisiones impulsivas, sobretodo cuando están aterradas. Ella se aterró. Pensó que de verdad iba a perderlo, empezó a llorar y a rogar, pero él no la escuchaba. Se sintió despreciada, le molestó que la ignorara y se enojó. Como él no reaccionaba, su enojo fue en aumento y en algún momento, sin pensarlo demasiado, ella tomó el arma que él guardaba en un cajón y disparó.&lt;br /&gt;Si uno mira en el interior de un átomo –es una forma de decir, porque no hay manera de “ver” un átomo-, encontrará que en realidad, está bastante vacío. Alrededor de un núcleo muy pequeñito, los electrones bailan en órbitas más o menos definidas pero bastante alejadas. Entre átomo y átomo, tampoco hay nada. La materia, a pesar de parecer sólida, es en realidad bastante hueca. Estamos rellenos de puro vacío.&lt;br /&gt;Es posible, aunque poco probable, que un átomo atraviese a otro sin tocarlo. Si las partículas subatómicas se alínean de manera correcta, los átomos pueden pasar muy cerca sin tocarse. En teoría, una persona podría atravesar una pared, o una bala a un tipo, sin que ningún átomo choque contra otro. Es una posibilidad remotísima. Quizás de una en 10&lt;sup&gt;999.999.999&lt;/sup&gt;. Pero incluso las probabilidades más remotas pueden darse alguna vez.&lt;br /&gt;Ella disparó y al instante se arrepintió. En menos de una millonésima de segundo tuvo deseos de volver atrás el tiempo, de que ocurriera un milagro, de que la remotísima posibilidad de que la bala no lo tocara se diera, o de que pasara cualquier cosa. Y algo sucedió, porque la bala, a pesar de seguir una trayectoria casi recta que atravesaba su cuerpo, no lo tocó y quedó incrustada en la pared de atrás.&lt;br /&gt;Él por un segundo se quedó de piedra, después reaccionó y le quitó el arma. Vació la recámara, le quitó el cargador y la tiró por la ventana. Lejos de tomar el hecho como un milagro, o como una señal, él se convenció de que ella estaba loca y estuvo seguro de que ya no la amaba.&lt;br /&gt;Entonces, sin besarla, sin mirarla siquiera, se fue para siempre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-3094432420386905133?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/3094432420386905133'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/3094432420386905133'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2009/09/una-en-10-999999999.html' title='Una en 10&lt;sup&gt;999.999.999&lt;/sup&gt;'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SrIyhk51zeI/AAAAAAAAALI/IeDeGLK3Bos/s72-c/quantum-image%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-1232074766090720202</id><published>2009-09-07T18:42:00.004-03:00</published><updated>2009-09-08T19:01:05.204-03:00</updated><title type='text'>Negro.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SqbUDPHvirI/AAAAAAAAAK4/BZMaID8FhHM/s1600-h/cebada.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 162px; height: 102px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SqbUDPHvirI/AAAAAAAAAK4/BZMaID8FhHM/s200/cebada.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5379219957004339890" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El Viejo Juan podría haberse llamado John, Joan, Yohanan, Chuan, Jean, João, Giovanni, Ioan, Johannes o Yuhanna. Era uno de esos hombres que no pertenecen a ninguna raza ni a ningún pueblo, sino sólo a la tierra en la que habitan, como si las nacionalidades no existieran. Su único idioma era el del clima y la siembra, su única preocupación la del grano y la sequía. Tenía los ojos pequeños y miopes, llevaba sobre la cabeza un gorro de paja y su nariz era ancha, colorada y redonda, deformada por el abuso del alcohol. El pelo cano le crecía sólo en la periferia del cráneo, en mechones desordenados y largos. Su soledad era absoluta.&lt;br /&gt;Un día como cualquier otro despertó cuando el Sol estaba alto en el cielo, con los tambores de la resaca taladrándole el entendimiento. Con paso distraído rodeó el granero, dispuesto a echarse una meada en la letrina, cuando notó que algo andaba mal. Miró hacia su derecha y se le pasó la jaqueca, el embotamiento del sueño, se le pasó todo. Un terrible espanto, visceral y profundo, se adueñó de él inyectándole torrentes de adrenalina en la sangre. Lo que veía no podía ser, pero lo veía. Su cerebro trataba de entender, pero no había caso. Aquello era aterrador. A diez metros de él no había nada.&lt;br /&gt;No es que no había nada inusual, nada fuera de lugar, no... no había &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nada&lt;/span&gt;. Siguiendo una línea recta y perfecta, el mundo se acababa ahí, a pocos pasos de él. Detrás de esa frontera sólo había una oscuridad impenetrable, profunda y total. No era el vacío del espacio con sus millones de estrellas, sino un negro absoluto, imposible. De horizonte a horizonte, era como si alguien hubiera puesto un objeto gigantezco y liso cuya superficie era capaz de absorber toda luz, toda percepción se anulaba ahí no más. Era el borde mismo de la existencia.&lt;br /&gt;El viejo se acercó cautelosamente. Pensó en asomarse para ver si descubría un corte transversal del terreno donde estaba parado, o quizás de toda la Tierra, pero temió que si asomaba la cabeza por más allá de la línea de la nada, ésta dejara de existir. Para comprobar esa teoría, tomó un rastrillo y lo adelantó. Apenas llegado al punto exacto donde comenzaba la negrura, el objeto desaparecía. Cuando lo retiró vio que estaba cortado en esa línea. El extremo estaba pulido, un corte perfecto.&lt;br /&gt;Aquel experimento fue todo lo que su mente pudo soportar. Agotados los recursos del razonamiento, el viejo salió corriendo con todas sus fuerzas. Abandonando casa y hacienda, se fue al ritmo que le imponía el límite de su resistencia. Se alejó sin mirar atrás ni una sola vez, presa del miedo, desesperado, enloquecido. En algún momento tropezó, cayó de boca al suelo y pensó que el corazón le iba a estallar. Apenas si se quedó dormido.&lt;br /&gt;Cuando se despertó y miró hacia atrás, volvió el espanto. La línea de oscuridad que se devoraba al mundo estaba, de nuevo, a sólo diez metros de él. Sin pensarlo, retrocedió un paso. La negrura avanzó un paso.&lt;br /&gt;Se quedó absolutamente inmóvil, razonando que cada palmo de terreno que él se alejara, era un palmo de terreno que dejaba de existir para siempre. Por las dudas, se acercó para ver si la singularidad retrocedía, pero no funcionó. Lo que se devoraba, no lo devolvía.&lt;br /&gt;Se sentó en el suelo, asustado. No quería que, por huír, a él se le endilgara el Fin del Mundo. Pensó que si se iba, tarde o temprano llegaría al mismo punto -dándole la vuelta a la Tierra- y que, como un perro fiel, aquel fenómeno lo perseguiría hasta encerrarlo entre dos muros negros. Entonces, todo se habría perdido.&lt;br /&gt;Estaba en un páramo desolado. No había agua cerca, ni alimento. No era un buen sitio donde detenerse. Pero por su hambre no iba a dejar que esa oscuridad se devorara ni un metro más de tierra, así que no se movió, dispuesto no más a morir de inanición y sed en ese sitio.&lt;br /&gt;Pasaron dos días y para entonces, estaba al borde de la demencia. Por mucha voluntad que le ponía a la cuestión, estar ahí sentado sin hacer nada era insoportable. Su cuerpo le exigía agua, alimento y abrigo. Finalmente se cansó y tomó una decisión absurda.&lt;br /&gt;De un salto, se internó en la oscuridad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-1232074766090720202?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/1232074766090720202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/1232074766090720202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2009/09/negro.html' title='Negro.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SqbUDPHvirI/AAAAAAAAAK4/BZMaID8FhHM/s72-c/cebada.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-7090769565953808167</id><published>2009-09-07T10:22:00.003-03:00</published><updated>2009-09-08T19:09:11.878-03:00</updated><title type='text'>Infinito</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SqbV-jLDdyI/AAAAAAAAALA/isSOdCACXrc/s1600-h/infi.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 141px; height: 75px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SqbV-jLDdyI/AAAAAAAAALA/isSOdCACXrc/s200/infi.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5379222075510847266" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Cuando era chico pensaba que el tiempo y el espacio eran infinitos y que el campo de juegos del azar no tenía límite alguno. Dado que las posibilidades del destino son menos que infinitas, imaginaba que el interminable espacio-tiempo estaba plagado de repeticiones. Razonaba que la singularidad de mi propia existencia debía también de repetirse y que infinitas veces versiones análogas de mí mismo habrían tenido el mismo pensamiento en la eternidad que me precedía y otras tantas lo tendrían en el remoto futuro. Efectivamente, en un Cosmos sin límites todo sería posible. Hoy la ciencia ha demostrado que la eternidad no existe y que el Universo tiene un tamaño determinado. Estamos a (poco más, poco menos) 20 mil millones de años de que alguien apague la luz para siempre. Resulta sospechoso que nuestra Era transcurra justo a la mitad de la vida del Universo. Hoy queda perfectamente claro que cada amanecer es único, que todo cambia a cada instante y que nada volverá a ser como era. El regreso no existe. Cada adiós es definitivo. Cada segundo es, por lo tanto, único e irrepetible, un tesoro que conviene no desaprovechar. Me pregunto cómo hará la Esperanza para dejar siempre su huella en mi razonamiento. La Fe es una planta difícil de desarraigar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-7090769565953808167?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/7090769565953808167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/7090769565953808167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2009/09/infinito_3029.html' title='Infinito'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SqbV-jLDdyI/AAAAAAAAALA/isSOdCACXrc/s72-c/infi.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-356582596947224656</id><published>2009-09-04T21:20:00.006-03:00</published><updated>2009-09-25T11:47:42.577-03:00</updated><title type='text'>El Diablo en Varsovia</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SqG1SvRq0SI/AAAAAAAAAKQ/p1biKZBp4xA/s1600-h/Warszawa-pano.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5377778763589931298" src="http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SqG1SvRq0SI/AAAAAAAAAKQ/p1biKZBp4xA/s200/Warszawa-pano.jpg" style="cursor: pointer; float: right; height: 76px; margin: 0pt 0pt 10px 10px; width: 200px;" /&gt;&lt;/a&gt;El sol descendía lentamente sobre el horizonte, y una línea de penumbras iba trepando los ancestrales muros de Varsovia. Satanás estaba parado en la plaza, viendo la gente pasar y pensando cómo se complacen los hombres con las mentiras. El verdadero centro histórico de Varsovia había sido destruido casi totalmente en la guerra. El sitio donde él estaba parado ahora, con su aspecto tan medieval, era una patraña. Una reconstrucción meticulosa, casi perfecta, de lo que había sido la ciudad antes de los morteros y la sangre, pero al fin, una mentira.&lt;br /&gt;El Viejo Zorro miró buscando presas a quienes tentar. Tardó poco en ver a un hombre de apariencia mediocre, sus mejores presas. Algunos idiotas condenan para siempre sus almas con tal de no verse en la obligación de mantener una charla demasiado extensa con un desconocido. El Infierno está lleno de antipáticos.&lt;br /&gt;Esquivó a los transeuntes que pasaban distraídamente sacando fotos del lugar y se apersonó junto al desdichado, adquiriendo la forma de un vendedor ambulante. Le ofreció algún artículo cualquiera y el hombre lo miró con una mezcla de adversión y espanto. Juan Sin Ropa sonrió, ya lo tenía medio comprado.&lt;br /&gt;Lucifer no retuvo ni una sola de las palabras dichas ni escuchadas, siquiera prestó especial atención a sus argumentos, pero era tan hábil y había hecho lo mismo tantas veces, que todo salió como él quería. Tras una breve charla, se encontraban sentados juntos en un café. El hombre se preguntaba cómo podía ser que lo hubieran engañado para encontrarse allí. El Demonio sólo tomaba un breve respiro. Decidió ir al grano.&lt;br /&gt;- Tengo algo de adivino en la sangre - dijo, aferrándose a ese papel azaroso que se había propuesto -, y puedo ver que usted pena de amor.&lt;br /&gt;- Como si fuera tan difícil adivinarlo - respondió el hombre. - Debo estar dejando tras de mí los fragmentos de mi corazón roto.&lt;br /&gt;El Príncipe de las Sombras hizo una mueca de repulsión.&lt;br /&gt;- No se ponga tan meloso, me va a echar a perder el café. Mire, si usted quiere ser feliz es fácil. Debe convencerse de una buena vez de lo que viene sospechando hacer rato: el amor no existe.&lt;br /&gt;&amp;gt;&amp;gt; Todo lo que usted vanagloria, no son más que impulsos bioquímicos disfrazados de sentimientos y embarnizados con una capa de "esto es para siempre". Nada es para siempre, o casi nada. Por una parte usted siente deseos de reproducirse.  Eso hace que las mujeres le resulten interesantes, casi indispensables. Por otro lado, siente que su vida está vacía, y las intrigas amorosas lo distraen de la única verdad posible: todo lo que hagamos es inútil, porque al fin vamos a morir y nada quedará de nosotros, siquiera nuestro recuerdo.&lt;br /&gt;Esas palabras oscuras tuvieron un eco en el corazón del hombre. Muchas veces, sin admitirlo nunca, había tenido pensamientos parecidos. Una enorme depresión, una oscuridad inmensa capaz de ahogar para siempre en él toda voluntad o impulso, empezó a gestarse.&lt;br /&gt;- Nada es eterno y todo es inútil, es cierto. ¿Para qué vivir entonces?&lt;br /&gt;- Oh, cae usted en un lugar común, pero yo le daré una respuesta poco habitual. Todo lo que usted es, desde los pies a la cabeza, tiene un único origen. Allá, hace tiempo, en algún momento de la eternidad que nos precede, surgió una molécula que reaccionaba con el medio de una manera particular: creando copias de sí misma. Estas moléculas se replicaron incontables veces, pero las copias no eran perfectas, y así se fueron diversificando, creando enormes variedades de moléculas replicantes. Pero además,  esas ínfimas diferencias daban a unas ventaja sobre otras en la tarea reproductiva. Así que algunas sobrevivieron y otras no, y así empezó la vida, la competencia, la evolución. Las moléculas se hicieron más y más complejas hasta convertirse en células. Luego otras células -algunos piensan que las nerviosas, yo digo que son las reproductivas-, esclavizaron a muchas más para que les proveyeran de todo: alimento, movilidad, información sobre el mundo exterior. Nos hicimos cada vez más complejos, pero en el fondo seguimos siendo siempre lo mismo: moléculas que se replican a sí mismas.&lt;br /&gt;&amp;gt;&amp;gt; Su apego por la vida es sólo una estrategia evolutiva. Sus genes necesitan que sobreviva lo suficiente como para hacer copias de sí mismo. Pero usted ha evolucionado lo suficiente como para saber lo que aquellas viejas moléculas no sabían: no tiene sentido seguirse replicando a tontas y a locas, porque al final uno igual se muere. Yo diría que usted tiene que hacer lo que yo no me animo: superar sus inútiles instintos y  matarse. ¿Para qué seguir viviendo y sufriendo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso lo convenció.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-356582596947224656?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/356582596947224656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/356582596947224656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2009/09/el-diablo-en-varsovia.html' title='El Diablo en Varsovia'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SqG1SvRq0SI/AAAAAAAAAKQ/p1biKZBp4xA/s72-c/Warszawa-pano.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-8347080091659499463</id><published>2009-08-21T21:42:00.004-03:00</published><updated>2009-08-21T21:51:33.665-03:00</updated><title type='text'>Apagón</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/So8_CJjg9PI/AAAAAAAAAKI/-bxlJK2r0oY/s1600-h/sol.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 200px; height: 194px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/So8_CJjg9PI/AAAAAAAAAKI/-bxlJK2r0oY/s200/sol.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5372582186633458930" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Este texto corto rescata las ideas de una historia mucho más grande que planeo escribir algún día. Lo terrible de la situación que aquí describo es que se trata de un escenario absolutamente verosímil. Esto podría pasar de verdad, sin previo aviso, cualquier día de estos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado ya tres años, y aún no nos hemos recuperado. Todo sucedió tan rápido... parece increíble. Era pleno verano, en horas del mediodía, y la ciudad hervía de actividad turística. Había miles de personas en las playas, almorzando en los restaurantes o taponando las calles con sus automóviles. Y de pronto, escuchamos un rumor que avanzaba desde el sur: todos los parlantes sonaban al son de una frecuencia extraña, como solían hacer cuando uno hablaba por celular cerca de alguno de ellos. El sonido no llegó a durar una décima de segundo y cuando se extinguió, todos los televisores se apagaron, todas las radios, todos los vehículos, los relojes, todos los aparatos se murieron para siempre. Vimos que el cielo se encendía con una especie de extraña aurora austral, que avanzaba en líneas fluctuantes desde el sur hacia el norte. Como dije, era mediodía, pero las luces eran tan intensas que se notaban igual. Algunos cables y transformadores de la red eléctrica estallaron en llamas. Hasta los relojes de pulsera dejaron de funcionar. Los automóviles se quedaron muertos donde estaban. Todos los discos rígidos se borraron, las computadoras se quemaron. Un enorme campo electromagnético barrió la ciudad de punta a punta y la era tecnológica simplemente se terminó.&lt;br /&gt;Tras todo este tiempo aún me cuesta entender lo que pasó. Al principio pensamos en una bomba Arco iris. Ya desde las primeras pruebas atómicas se sabía que la detonación de una bomba de este tipo conlleva la generación de un campo electromagnético cuyos efectos son mucho más extensos que el de la propia explosión. Se sabía que la detonación de una bomba atómica a suficiente altura podía dejar a un continente entero a oscuras. Pero después nos dimos cuenta de que el problema era mucho más grande. La gente comenzó a contar que habían visto manchas enormes en el sol y eso aclaró el panorama. Una tormenta solar enorme, como nunca se había visto antes, barrió con su abrumadora energía de punta a punta al mundo. Si nos hubiera dado al revés, pegando primero en el norte, hubiera rebotado sin mucho más. Pero llegó desde el sur y el campo magnético de la Tierra ayudó a que se distribuyera de punta a punta del globo. Y así se terminó el mundo.&lt;br /&gt;El fin no llegó con trompetas ni anuncios catastróficos en los medios. Fue un final silencioso. La televisión, la radio e incluso los diarios ya no existían. Como en la edad media, uno no se enteraba de lo que sucedía a más de cien metros de donde estaba. Los primeros días, la gente se quedaba en la calle esperando a que algo sucediera, a que volviera la electricidad o llegara ayuda. Pero nadie vino.&lt;br /&gt;Es difícil comprender la increíble magnitud de lo que sucedió. Nunca me di cuenta de lo &lt;span class="misspell" suggestions="de pendientes,de-pendientes"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;dependientes&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; que somos de la electricidad. Nunca pensé que un fenómeno natural podía quemar los sistemas eléctricos que dan arranque a los automóviles, por ejemplo. Ahora todo se hace de a pie, o en bicicleta. Y no hay repuestos para nada. No existen más los camiones ni los &lt;span class="misspell" suggestions="macros,micras,maiceros,moceros,maceros"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;micros&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, así que si uno quiere ir a otra ciudad debe hacerlo a pie. No he sabido de nadie que lo haga.&lt;br /&gt;Mucha gente murió en la primer jornada. Los que tenían &lt;span class="misspell" suggestions="marca pasos,marca-pasos,marchosos,marcases,marcaseis"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;marcapasos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, los que estaban en los hospitales conectados a algún tipo de soporte de vida, los que quedaron encerrados lugares inaccesibles por otro medio que no fueran ascensores, como en las profundas minas. Más tarde murieron muchos más. Miles de personas quedaron varadas para siempre en el mar y a veces las mareas llenan de cadáveres las playas. Cuando comenzaron a escasear los recursos, se desató una verdadera guerra. Casi todos los comercios y casas importantes han sido saqueadas. No existe modo de llamar a la policía si sucede algo, ni a una ambulancia. Creo que las fuerzas policiales, los bomberos y todo el sistema de salud &lt;span class="misspell" suggestions="di rectamente,di-rectamente,directa mente,directa-mente,correctamente"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;directamente&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; se ha desmantelado, como todo lo demás.&lt;br /&gt;Nosotros nos fuimos una semana después del apagón. Hace muchísimos años que una quinta, propiedad de la familia, permanecía deshabitada; así que caminamos los cien kilómetros que nos separaban del lugar y nos refugiamos aquí. Sembramos nuestra propia comida, tenemos un pozo para sacar agua a mano y vivimos como en la edad media. Hemos sufrido algunos saqueos, pero seguimos vivos. Hace un año, una banda empezó a prender fuego las casas y ahora casi toda la ciudad quedó reducida a cenizas. Con mi hermana lo vimos la semana pasada, cuando viajamos en bicicleta a comerciar nuestras verduras. Nos volvimos como nos habíamos ido.&lt;br /&gt;No sabemos a ciencia cierta si lo mismo ha pasado en toda la Tierra. Quizás la ayuda está bajando desde el norte, y aún no ha llegado. Pero no lo creo. Aunque fuera, hubieran enviado un avión para que lo viéramos y supiéramos que íbamos a estar bien. No, realmente creo que el sol frió la tecnología de todo el mundo y pasaran décadas antes de que regresen los buenos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, hay que tratar de sobrevivir.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-8347080091659499463?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/8347080091659499463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/8347080091659499463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2009/08/apagon.html' title='Apagón'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/So8_CJjg9PI/AAAAAAAAAKI/-bxlJK2r0oY/s72-c/sol.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-6630330061889671118</id><published>2009-08-20T15:34:00.003-03:00</published><updated>2009-08-20T15:42:36.770-03:00</updated><title type='text'>El Caminante (V)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/So2XXxf6EqI/AAAAAAAAAJ4/VROJ4ATxldc/s1600-h/Sling.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 200px; height: 190px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/So2XXxf6EqI/AAAAAAAAAJ4/VROJ4ATxldc/s200/Sling.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5372116365202821794" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;En el camino que entraba en la aldea, el Maestro lo esperaba, junto a su caballo. El Caminante se sorprendió al notar que lo miraba desde la misma altura. Detrás de él, una calle estrecha avanzaba unos pocos metros, cercada por casas viejas de un lado y del otro. Todos los postigos estaban cerrados. El lugar parecía desierto.&lt;br /&gt;— Esta es una de las cincuenta aldeas que forman la cadena de postas de caravanas que atraviesan este desierto. No conocen el dinero, así que su medio de subsistencia es el trueque. Cambian hospedaje y agua por comidas, ropas, o cualquier cosa que puedan ofrecer los viajantes. Pero una vez cada cinco años, cruza el desierto el grupo de los Salteadores, una banda que viene atosigando a esta región desde hace más de dos mil años. Ellos no pagan por lo que toman y asesinan si tienen ganas. Suelen llevarse todo lo que encuentran, incluidas mujeres y niños. A los hombres, si los ven a la cara, los matan. Y en una semana estarán aquí — dijo el Maestro.&lt;br /&gt;El discípulo asintió lentamente. No estaba seguro, pero creía no haber recibido nunca instrucción militar. Sin embargo, no estaba nervioso. Ya miraba el lugar como si se tratara de un campo de batalla.&lt;br /&gt;— Se inteligente y misericordioso, si puedes. Si tienes éxito, sigue la línea de las caravanas. Mantén los oídos abiertos, ve a donde te lleve la necesidad de la gente y tus ganas de ayudar. No sé cuándo volveremos a vernos.&lt;br /&gt;Sin más, el Maestro subió a la grupa del caballo y se perdió en el desierto. El Caminante se acercó a la aldea y se quedó parado en medio de la calle principal, mirando alrededor. Silencio absoluto.&lt;br /&gt;Entonces, dejándose llevar por una inspiración súbita, el Caminante comenzó a cantar un viejo salmo. Al poco rato una puerta se abrió y un anciano se acercó a él.&lt;br /&gt;— ¿Podemos ayudarlo?&lt;br /&gt;— Vengo a ayudaros a vosotros. Pronto tendréis visita. He sabido que los Salteadores están llegando.&lt;br /&gt;— Nosotros también lo hemos oído. Ya tenemos claro lo que haremos. Sólo algunos se quedarán aquí para atenderlos, mientras que los demás se marcharán al desierto y esperarán allí hasta que se vayan.&lt;br /&gt;— ¿Y si no se van? ¿Qué harán? Es mejor quedarse y pelear. Es lo que yo haré, aunque me dejen solo. Diles a los tuyos que estaré esperando junto al pozo. Si alguien quiere hospedarme bien, si no dormiré bajo el manto de los astros. Y si alguien quiere pelear junto a mí, sólo tienen que decirlo.&lt;br /&gt;El viejo se quedó mudo ante la determinación del forastero. El Caminante se sentó junto al pozo y empezó a contar las terrazas, a hacer en su mente un mapa de las calles y los recobecos. No tenía armas ni nada. Pero confió en que Dios pondría ayuda en su camino.&lt;br /&gt;Durante un día y medio no pasó nada, el único que se le acercó fue el mismo anciano con el que había hablado antes, cuyo nombre era Marduk. Le trajo agua y unas galletas rancias. El Caminante durmió a la intemperie. En un momento se escucharon gritos en el interior de una de las casas y al final salió un muchacho. Tendría unos trece años, era alto y fuerte y tenía en su rostro las marcas del valor. Sin decir nada, se sentó a comer junto al Caminante y quedó claro que, fuera lo que fuera que sucediera, lo enfrentarían juntos. Luego todo fue una reacción en cadena. Alentados por el ejemplo del muchacho, los más jóvenes empezaron a llegar de a poco. Luego vinieron sus padres y finalmente los ancianos. Esa misma noche, el Caminante habló ante todo el pueblo reunido en torno a una enorme fogata.&lt;br /&gt;— Mañana al amanecer comenzaremos con los preparativos. Cerraremos lo mejor que podamos puertas y ventanas, luego construiremos pasarelas que comuniquen las terrazas entre sí. Trataremos de mantenernos arriba y de aprovechar esa ventaja. Las casas no son altas, un hombre tenaz puede treparlas, así que no debemos dejarlos. Les arrojaremos lo que podamos desde arriba hasta dar cuenta de todos ellos. Los niños irán a juntar guijarros y piedras. Las mujeres, coserán hondas. Los hombres, cerrarán las casas y construirán las pasarelas. Y cuando lleguen los Salteadores, estaremos listos para resistir.&lt;br /&gt;Pasaron los días que les quedaban así, siempre ocupados en alguna tarea. El Caminante sabía que era importante no dejar que el miedo encontrara palabras y se contagiara de un corazón a otro, así que siempre buscaba alguna nueva misión o desafío, para mantenerlos atentos en otras cosas. Organizó un gran concurso de puntería con las hondas, dividido por categorías para que participaran todos. Repartió premios, organizó un festejo y también, de paso, eligió a los mejores tiradores para ponerlos en los sitios claves. Al día siguiente, al amanecer, todos estaban despiertos y escondidos en las terrazas. A lo lejos, se veía el polvo que levantaba al desandar el desierto la banda de los Salteadores.&lt;br /&gt;La primera parte del plan era quedarse quietos y fuera de la vista de los maleantes. El Caminante se emocionó al comprobar la disciplina de su improvisada tropa, a los cuales siquiera se les oía respirar. Esperaron a que la banda entrara en la trampa y antes de que pudieran reaccionar, llovieron las piedras. El primer ataque fue un verdadero éxito, más de la mitad de los enemigos quedaron desparramados por el suelo, muertos o inconscientes. El resto se replegó con velocidad, alejándose del alcance de las piedras. Sacaron sus arcos y comenzaron a disparar.&lt;br /&gt;Pero aquello ya había sido previsto. Ante una seña del Caminante, los aldeanos levantaron unos bastidores de madera que habían sido unidos con trozos de cuero, lana y otras telas, y luego reforzados con más madera. Elevaban la protección de las terrazas unos dos metros, de modo que las flechas o rebotaban contra esos escudos, o pasaban por encima de sus cabezas. El jefe de los Salteadores, viendo que las flechas no servían de nada, ordenó a sus hombres que se protegieran con sus escudos de las piedras y probaran el ataque directo con lanzas y espadas.&lt;br /&gt;Pero el Caminante había recordado el sitio de Tiro en tiempos de Alejandro el Grande y había hecho calentar sobre cacerolas y en vasijas la arena del desierto hasta el rojo vivo. Cuando los Salteadores estuvieron al pie de las casas, los aldeanos abrieron los bastidores por la parte inferior y dejaron caer sus nubes incandescentes. La arena se metía entre las corazas y las ropas, lacerando la piel y provocándoles un dolor impresionante. Los Saltadores, aterrorizados, huyeron dejando a sus muertos para no volver nunca más.&lt;br /&gt;El Caminante, con un grupo de hombres, bajó primero y se encargó de rematar a los heridos. Despojaron a los ladrones de sus armas y armaduras y armaron a un pequeño ejército que estaría listo en caso de que decidieran volver. Después arrastraron los cuerpos hasta el pie de una duna y dejaron que se los tragara la arena.&lt;br /&gt;Los aldeanos festejaron toda la noche. Habían derrotado a los Salteadores y ni uno de ellos había sufrido siquiera la más mínima de las heridas. El Caminante, satisfecho, festejó con ellos hasta que salió el sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, sin decir adiós, tomó el camino de las caravanas, para nunca volver.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-6630330061889671118?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/6630330061889671118'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/6630330061889671118'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2009/08/el-caminante-v.html' title='El Caminante (V)'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/So2XXxf6EqI/AAAAAAAAAJ4/VROJ4ATxldc/s72-c/Sling.gif' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-8205168722463638286</id><published>2009-08-06T17:25:00.010-03:00</published><updated>2009-08-07T01:02:29.286-03:00</updated><title type='text'>El Muro.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SntaiZ-m_JI/AAAAAAAAAJo/OiyUvJLGlBs/s1600-h/3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 200px; height: 125px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SntaiZ-m_JI/AAAAAAAAAJo/OiyUvJLGlBs/s200/3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5366982928077618322" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Jerry movía los hombros en círculos mientras mantenía los codos apretados al cuerpo, como si le hubiera agarrado un ataque caprichoso. Buscaba acomodarse al ceñido traje en el que estaba embutido y acomodar mejor el peso del casco, que descansaba directamente sobre sus hombros. Miles de hombres en todos los rincones del espacio conocido habían usado los mismos trajes para las misiones de exploración. Con su sistema de temperatura y aire propios, estaban completamente sellados para impedir que cualquier cosa en el exterior entrara y cualquier cosa en el interior saliera. Era como estar en un universo hecho a medida e independiente de todo lo demás.&lt;br /&gt;Sólo la luz penetraba directamente a través del cristal del casco. Jerry veía un mundo extraño, como cientos de otros mundos que había visitado trabajando para el Gobierno. En aquel tiempo, sólo había uno: El Gobierno, que controlaba el destino de toda la humanidad.&lt;br /&gt;Plantas extrañas en apariencia, pero familiares en metabolismo y constitución, inundaban su campo visual. Tal como las plantas de la Tierra -hacía años que no la veía, pensó Jerry-, aquellas plantas obtenían energía de la fotosíntesis. Según el espectroscopio, también estaban formadas por carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y fósforo, como las de casa.&lt;br /&gt;Antes de descender, Jerry había analizado cada rincón del planeta con sus sensores de largo alcance y no había hallado nada extraño. Todo parecía indicar que era un sitio apto para que lo habitaran los seres humanos, sólo faltaba tomar una muestra de aire para detectar posibles microorganismos nocivos. Sin embargo, el planeta aún no tenía nombre propio. Encontraban tantos que la norma era sólo denominar aquellos donde hubiera ya una colonia asentada. El resto, simplemente eran llamados Potenciales. Este era el Potencial J-N-32. Es decir, el mundo potencial número 32 descubierto por Jerry Nunn.&lt;br /&gt;Casi todos los Potenciales eran en realidad inhabitables porque a pesar de tener características generales similares a la Tierra, la biología local era capaz de hacer estragos con el organismo humano. Había miles de millones de tipos de bacterias en el universo para los cuales la humanidad no tenía ni la más mínima protección. Por el momento, sólo quince mundos en el espacio conocido habían superado todas las pruebas y de ellos, sólo seis sostenían pequeños asentamientos humanos.&lt;br /&gt;El más habitado de todos era Ámbar, el mundo descubierto por su padre hacía casi cien años. Lo habían llamado así porque desde el espacio parecía una esfera de miel. Su color obedecía a la masiva presencia de una planta que fue bautizada como ambrosía. Este vegetal se ha convertido en el alimento más popular del universo, ya que su valor energético y nutricional está cercano al 100%. Lo cual quiere decir que, si no fuera por su gusto insípido, una persona podría vivir toda su vida comiendo sólo ambrosía, sin necesidad de nada más. Ni siquiera de beber agua.&lt;br /&gt;En Ámbar no se habían desarrollado especies animales de ningún tipo, por lo tanto, no había ningún microorganismo nocivo para la humanidad. Las bacterias necesitan un medio para desarrollarse, de hecho, las peores plagas que azotaron a la humanidad habían sido mutaciones de enfermedades animales.&lt;br /&gt;Ámbar era un planeta de un tamaño similar al de Marte donde no había ni un sólo mar, ni un sólo río, pero era casi todo ciénaga, el medioambiente ideal para la ambrosía. Por lo tanto, un 90% de la superficie de Ámbar era biósfera, y un 99% de esa biósfera era ambrosía. Aquel era el mundo ideal: sin enfermedades, sin especies agresivas y repleto de alimento. La cúspide absoluta en cuanto a exploración espacial. Nadie esperaba encontrar algo mejor que Ámbar allá afuera.&lt;br /&gt;La ambrosía había terminado con las necesidades alimentarias de toda la humanidad, pero el padre de Jerry había terminado asesinado. Nunca se había podido probar, pero seguramente su muerte se debió a disputas en torno a la comercialización del alimento.&lt;br /&gt;- ¿Te encuentras bien? - oyó Jerry que le decía alguien al oído. Era la radio. Le estaban hablando desde su nave. Era el piloto nuevo... Mok. Si, ese era su nombre: Mok. Jerry odiaba los nombres de moda.&lt;br /&gt;-Si, todo bien. Me perdí en mis recuerdos. Ya he tomado la muestra, la envío.&lt;br /&gt;Jerry cerró el tubo que tenía en la mano y presionó un botón. Al instante, un chorro de vapor de agua pura empezó a emanar del extremo inferior y, convertido en un pequeño cohete, el recipiente se perdió en las alturas. Su nave lo recogería un par de horas después para analizar el aire local en busca de bacterias y virus. Jerry podía seguir explorando algunas horas, mientras el laboratorio analizaba la muestra.&lt;br /&gt;Cerró su micrófono. Tenía tendencia a hablar solo cuando se distraía y más de una vez había caído en ridículo por ello. Circulaban por la flota grabaciones de él, cantando desafinadamente mientras andaba por mundos distantes y hostiles. Por suerte no era el único. A muchos exploradores les pasaba lo mismo.&lt;br /&gt;Jerry llegó a un claro en medio de aquella aglomeración de plantas. Un sol extraño arrojaba rayos oblicuos sobre él, encendiendo la bruma que había en el aire. Se parecía mucho a una mañana en cualquier arboleda de la Tierra.&lt;br /&gt;Se obligó a dejar de ensoñar y regresar al protocolo. Tal como anticipaban los cálculos hechos en órbita, la gravedad era de 1,003 g, apenas superior a la de la Tierra. Había nubes formadas por vapor de agua, ríos, lagos y arroyos. La temperatura media era de 15º C, algo fría, pero tolerable. Desde órbita había podido ver que el único océano ocupaba casi la totalidad del hemisferio norte. En ese mundo había un solo continente rodeado de islas. Aún no había señal alguna de fauna local, lo cual era una buena señal. Era un mundo sin huellas, sin estiércol, sin bandadas ni enjambres. Al menos eso parecía, por el momento.&lt;br /&gt;Dejó atrás la arboleda y se adentró en una especie de pradera formada por una especie bastante similar al trigo, que se extendía hasta donde alcanzaba la vista. Avanzó con cuidado, recordando que era precisamente en ambientes como ese donde cazaban en antaño los tigres de la Tierra. Podía haber algún gran depredador agazapado contra el suelo y él no lo vería hasta que fuera demasiado tarde. Bajó una placa sobre su visor y pasó a modo de visión infrarroja. Todo aparecía en los tonos de verde y azul, lo cual era normal: casi todo estaba a temperatura ambiente. Pero podían existir formas de vida peligrosas de sangre fría. Avanzó con cuidado.&lt;br /&gt;Entonces sucedió. Chocó contra algo. Un objeto invisible le cortaba el paso. Jerry pasó la mano, no para descubrir su textura, sino su forma. Una superficie perfectamente recta, como un muro. Le empezó a entrar pánico.&lt;br /&gt;Aquello era sin duda artificial. Quizás era un edificio camuflado con alguna tecnología muy avanzada, o un campo de fuerza. Fuera lo que fuera había sido construido por alguien. Ese mundo estaba habitado por seres inteligentes. La humanidad, hasta ahora, nunca se había topado con algo así. La forma de vida extraterrestre más compleja hallada hasta ese día era el Silverano, una especie de lagarto que habitaba los lagos de Potencial R-W-2.&lt;br /&gt;Jerry trató de calmarse y pensar. No habían detectado nada desde órbita: no había carreteras, luces, construcciones. No había emisiones de radio, ni de calor. No había satélites artificiales en órbita. Quizás se tratara de algún efecto natural. Pero Jerry no lo creía.&lt;br /&gt;- Tu pulso se ha acelerado - escuchó que decía en su oído Mara, la jefe médico de la nave. - Bueno, de hecho, tienes todos los síntomas asociados con el estrés. ¿Qué te sucede?&lt;br /&gt;Jerry odiaba el control constante desde la nave. Siempre se negaba a transmitir imágenes en vivo, porque ello implicaba que, todo el tiempo, le estuvieran preguntando cosas o sugiriéndole acciones. Pero el control médico constante no se podía evitar. Y era como tener un detector de mentiras conectado todo el tiempo.&lt;br /&gt;- Estoy investigando algo, ya te diré cuando saque alguna conclusión. Estoy bien, no te preocupes - dijo.&lt;br /&gt;- Estás mintiendo - respondió Mara. - ¿Por qué estás mintiendo? Conecta la cámara ahora mismo. Quiero que podamos ver lo que ves.&lt;br /&gt;Jerry obedeció y giró sobre sí mismo para mostrarles el paisaje visible: una pradera inmensa y una arboleda un poco más allá. Nada más. La superficie invisible, por supuesto, no podía ser detectada desde la nave.&lt;br /&gt;- Quizás se tropezó y no quiere admitirlo - escuchó que decía Mok. Él y Mara estaban en sitios distintos de la nave y también se comunicaban por radio.&lt;br /&gt;- Jerry, quiero que me respondas ¿estás en alguna especie de peligro? - preguntó Mara.&lt;br /&gt;- Quizás - dijo Jerry. - Ya te he dicho, informaré cuando termine de investigarlo. Dedícate al análisis de la muestra que envié.&lt;br /&gt;- Aún no ha llegado - respondió la médica, tozudamente.&lt;br /&gt;- No me hagas recurrir a la cadena de mando, Mara. Te estoy pidiendo que confíes en mí. Si hay algo que informar, lo haré. Me fastidia que estén detrás mío como si fuera un crío, y lo sabes. Soy el líder de esta expedición y he pasado en el espacio más tiempo que cualquiera de vosotros. Confiad en mí.&lt;br /&gt;Mara cerró la comunicación sin responder. Jerry desconectó la cámara y cerró el micrófono. Respiró hondo y empezó a caminar con la mano apoyada en el objeto invisible, siguiendo su contorno. Caminó casi diez minutos sin encontrar ninguna variación. Decidió que quizás con una mano no era suficiente e hizo algo que, visto desde lejos, podría parecer muy ridículo. Apoyó toda la espalda en la superficie y empezó a avanzar de costado, presionando con su cuerpo hacia atrás. Pero no cambió nada: aquello era perfectamente liso.&lt;br /&gt;Necesitaba más información, por ejemplo, la altura. Quizás podía pasar por encima. Buscó algún guijarro en el suelo, pero no había nada. Regresó hacia la arboleda y arrancó algunas semillas parecidas a avellanas. Tenían suficiente masa como para usarlas de proyectiles. Regresó al muro invisible y las arrojó. Apuntó a tres metros de altura, a cuatro y a seis. Todas rebotaron. Finalmente arrojó una casi en línea recta, hacia arriba, que alcanzó su altura máxima y después cayó. A unos nueve metros de altura se detuvo. Aquello tenía tres pisos de alto.&lt;br /&gt;Al ver lo que había sucedido con la semilla pensó en hacer algo bastante inusual. En su módulo de exploración él tenía almacenados unos veinte litros de agua destinadas a su propio consumo. El vehículo tenía capacidad de movilidad aérea, terrestre y marítima. Quizás podía sobrevolar la zona y arrojar agua. Eso le daría una idea de la forma del objeto, si era sólo un muro o una construcción.&lt;br /&gt;Volvió al módulo y lo encendió. Al instante lo llamaban por radio otra vez.&lt;br /&gt;- Detecto el módulo encendido, ¿eres tú? - preguntó Mok.&lt;br /&gt;- No - dijo Jerry con desprecio -, es que el módulo cobró vida y decidió marcharse solo. Por supuesto que soy yo. Quiero recorrer una zona más amplia. Ya agoté lo que la exploración pedestre puede ofrecernos.&lt;br /&gt;- Veo que estás de mal humor. Entiendo que estás haciendo tu trabajo y no quieres interrupciones, pero es mi obligación establecer contactos periódicos y monitorear tu situación. No hace falta ponerse agresivos, ¿no crees?&lt;br /&gt;- Tienes razón, disculpa. Daré un pequeño vuelo a ver si encuentro algo interesante, nada más. Está todo en orden.&lt;br /&gt;- Bien - dijo Mok y cortó. Jerry emprendió vuelo.&lt;br /&gt;Sus propias huellas en la hierba le permitieron estimar la posición del objeto invisible -e indetectable, pensó Jerry-. Arrojó el agua y se espantó. Pudo ver claramente cómo se formaban cataratas sucesivas. Aquello era una construcción escalonada y bastante grande.&lt;br /&gt;- El análisis es negativo - bramó la radio y a Jerry casi se le para el corazón del susto. - Si te quitaras el casco caerías muerto al instante. En el aire hay unas pequeñas bacterias que son totalmente voraces. Destrozaron una muestra de tejido humano en menos de tres segundos. Probablemente sea la enfermedad más mortal descubierta hasta ahora. Felicitaciones - dijo Mara. Jerry sabía bien a qué se refería. La muestra sería conservada y llevada a la Tierra. La información genética de esas bacterias se utilizaría para estudiar la vulnerabilidad de la raza humana y mejorar sus defensas. Quizás algún día, otros hombres, inmunes a esas enfermedades, caminarían sin protección alguna por ese mundo. Las especies especialmente agresivas eran muy apreciadas por la comunidad científica, porque suponían un avance más rápido en la búsqueda de la Inmunidad Completa, el ideal del hombre incapaz de enfermarse, o de morir.&lt;br /&gt;Pero hoy en día, la prioridad era encontrar mundos como Ámbar, que pudieran albergar a la humanidad sin mayores sacrificios. Había tantos mundos que no valía la pena preocuparse por aquellos cuya biología era tan poco hospitalaria. El protocolo exigía que, de inmediato, Jerry regresara a la nave para avanzar hacia el siguiente mundo potencial. Pero él quería seguir investigando la estructura invisible. Tenía que tomar una decisión. O partía de inmediato, o informaba su hallazgo.&lt;br /&gt;Pero entonces pensó en su padre. Su descubrimiento había sido el más importante en la historia de la humanidad: un mundo lleno del alimento perfecto. Y lo habían asesinado. La tecnología capaz de volver indetectable a una estructura era algo que bien podía justificar una asesinato o dos. Jerry decidió no decir nada y regresó a la nave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una semana más tarde, Mara entró en su camarote hecha una furia. Siquiera se molestó en llamar.&lt;br /&gt;- La bacteria de Potencial J-N-32 ya había sido descubierta. La hallaron en M-B-4 y en A-R-10. Nos hemos quedado sin el premio.&lt;br /&gt;- ¿Están seguros de que es la misma?&lt;br /&gt;- Son idénticas. Y no sólo eso: todas las bacterias son idénticas, en las que encontramos nosotros y las que hallaron ellos, cada uno de los seres unicelulares es en todo igual al siguiente. Son clones perfectos.&lt;br /&gt;- ¿Una especie artificial?&lt;br /&gt;Mara lo miró como si hubiera dicho la cosa más absurda del universo.&lt;br /&gt;- No. Una especie con un sistema de reproducción perfecto, nada más. Es evolutivamente posible.&lt;br /&gt;- ¿Y que se encuentre en tres mundos distintos, separados por centenares de años luz de distancia?&lt;br /&gt;- ¿Sugieres que alguien creó esa especie y la está diseminando por allí?&lt;br /&gt;- No lo sé. Necesito las bitácoras y los registros de Potencial M-B-4 y de A-R-10. Después de analizarlo, te diré lo que pienso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jerry pasó una semana leyendo los registros, pero no halló ninguna alusión a paredes o estructuras invisibles. Sin embargo, los tres planetas tenían algo en común: carecían de vida animal evolucionada y eran, si no fuera por la presencia de esa bacteria, perfectos para albergar vida humana. Una idea iba creciendo en su mente, pero rechazaba aceptarla. Las consecuencias, si tenía razón, serían inmensas.&lt;br /&gt;La primer teoría, y la más plausible, era que alguna facción de la propia humanidad, quizás alguna empresa de exploración independiente del Gobierno o algún grupo independentista estuviera explorando mundos potenciales por su cuenta. Quizás habían desarrollado naves invisibles e indetectables para ir por allí como se les antojara, sin que nadie lo notara. Ellos también buscaban mundos potenciales, pero para poder quedarse con los habitables sin que el resto de la humanidad interfiriera, habían desarrollado una enfermedad mortal para la cual sólo ellos tenían la cura. Llegaban a un potencial habitable, soltaban la bacteria y esperaban. Una nave de exploración como la de Jerry descendía ahí, detectaba el microorganismo y se iba. Podían pasar siglos hasta que alguien volviera a pasar por ese sistema. Para entonces, el mundo potencial ya habría sido limpiado de la bateria y estaría completamente habitado. Usando esa misma técnica, podía desarrollarse un Imperio independiente al resto de la humanidad sin que nadie sospechara.&lt;br /&gt;Pero también cabía otra posibilidad. Jerry sospechaba que la tecnología de camuflaje invisible era demasiado avanzada para el conocimiento actual de la humanidad. Lo cual sólo podía implicar que la nave invisible era de origen extraterrestre. Había otra especie inteligente en la galaxia y buscaba, al igual que los humanos, mundos para habitar.&lt;br /&gt;Sea como fuera, el inventor de la enfermedad de J-N-32 tenía motivos de sobra para asegurarse de que nadie supiera la verdad sobre el asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Jerry se acordó de su padre, por eso no dijo nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-8205168722463638286?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/8205168722463638286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/8205168722463638286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2009/08/el-muro.html' title='El Muro.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SntaiZ-m_JI/AAAAAAAAAJo/OiyUvJLGlBs/s72-c/3.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-9208634256626927020</id><published>2009-08-03T09:17:00.004-03:00</published><updated>2009-08-03T09:46:23.013-03:00</updated><title type='text'>Vuelo.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnbbeCCXcqI/AAAAAAAAAJg/LruamCAgFAI/s1600-h/orion.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 144px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnbbeCCXcqI/AAAAAAAAAJg/LruamCAgFAI/s200/orion.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5365717315047879330" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Algún fracaso banal, de esos que uno enfrenta día a día, fue para él la gota que rebalsó el vaso. Caminó con apatía hasta la costa, hasta una de esas playas donde el acantilado termina sobre unas duras piedras que en la marea alta acaricia el mar. Seguía, sin saberlo, las luces de las estrellas.&lt;br /&gt;Había sido un hombre adepto a la filosofía. Más de una vez se había encontrado a sí mismo recorriendo sendas extrañas del pensamiento, cuestionando el carácter real de la propia realidad. Como el chino intrigado por el sueño de la mariposa, él mismo había desconfiado más de una vez de las señas de sus sentidos. Su película preferida era Matrix, no por los efectos especiales, sino por la idea de que podía haber un Mundo detrás del mundo.&lt;br /&gt;Enfrentó el precipicio sin miedo y se dio cuenta de que muchas veces a lo largo de su vida había soñado exactamente con ese momento. Sintió el viento que agitaba sus cabellos y el sabor a mar que lo inundaba hasta los pulmones. Dedicó un momento a pensar en todas las fantasías de su vida, a los sueños de la niñez que, por años y años, se habían escondido detrás de una cortina de falso olvido. Sonreía, sin saber por qué.&lt;br /&gt;Miró la ciudad que más al sur se adentraba en el mar para alcanzar el extremo del cabo. De noche siempre le había parecido que el océano y el cielo se unían en una misma densa oscuridad y que las luces de los edificios flotaban en medio de la nada. Una ciudad entre las estrellas.&lt;br /&gt;Miró hacia el horizonte y dejó que la oscuridad se le metiera por las pupilas hasta llegarle al pensamiento. Acalló todas sus ideas, flexionó sus piernas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...y saltó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vió como la pared del acantilado pasaba veloz ante sus ojos, como se acercaban las rocas del fondo y pensó que eso era la libertad. Se dio cuenta de que era cierto: la realidad no es tan dura ni estricta como parece. Su alma, eterna y antigua como el más viejo de los soles, decidió rebelarse al fin y escapar de los condicionamientos que impone el mundo. Con un esfuerzo enorme, curvó su cuerpo para quedar mirando al cielo, y con los ojos fijos en una estrella lejana, finalmente lo hizo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... empezó a volar, y se alejó hacia el horizonte, sin que nadie lo viera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-9208634256626927020?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/9208634256626927020'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/9208634256626927020'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2009/08/vuelo.html' title='Vuelo.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnbbeCCXcqI/AAAAAAAAAJg/LruamCAgFAI/s72-c/orion.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-152468365005249947</id><published>2009-07-31T00:41:00.006-03:00</published><updated>2009-07-31T12:24:29.543-03:00</updated><title type='text'>El Caminante (IV)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnJ2sIwnzWI/AAAAAAAAAIk/hEkGlY98Ht8/s1600-h/439093468gzjmTj_fs.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 150px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnJ2sIwnzWI/AAAAAAAAAIk/hEkGlY98Ht8/s200/439093468gzjmTj_fs.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364480606789422434" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La Sombra tenía la forma de su propia sombra, el Caminante se dio cuenta enseguida. Quizás aquel demonio lo hacía a propósito para espantarlo: quería hacerle creer que él podía tener algo en común con un ser de los infiernos. Se puso de pie lentamente, como si estuviera frente a una serpiente venenosa. Su espalda era una estampida de escalosfríos y sentía como si una uña punzante y desagradable le pinchara la base del espinazo.&lt;br /&gt;El demonio no atacó. Se quedó parado allí, destilando maldad y odio en silencio, aguardando. El Caminante supo que lo estaba provocando y que hablar primero sería un error. Debía permanecer quieto. Todos saben que no se puede discutir con Satanás ni con ninguno de sus secuaces.&lt;br /&gt;Al comprender que él no hablaría, la Sombra sonrió con media boca y el Caminante sintió que se le revolvían las tripas. Trató de preparase para el primer ataque, pero no pudo.&lt;br /&gt;- Dime - dijo la Sombra - ¿valió la pena? Treinta monedas de plata a cambio de la peor traición de la Historia. Nunca ser humano más despreciable que tu pisó jamás la Tierra.&lt;br /&gt;El Caminante vio de pronto en el ojo de su mente imágenes que creyó propias. El demonio llenaba su memoria vacía con recuerdos prestados, imágenes que el alma de Judas veía día a día mientras ardía en el infierno. Un beso, una bolsa con monedas y un hombre ahorcado, colgando de una higuera. Por un segundo, el Caminante pensó que había traicionado a Dios y cayó llorando al suelo de rodillas. Pero él, en vez de desear la muerte, hizo lo que Judas nunca había hecho: miró al cielo y, gritando, pidió perdón.&lt;br /&gt;Enseguida Dios lo iluminó con su gracia y le hizo ver que todo era un engaño. Se puso de pie, llorando de agradecimiento a su Eterno Padre.&lt;br /&gt;El demonio volvió a embestir enseguida y le llenó de llagas el cuerpo, desde los pies hasta la cabeza. El Caminante sintió un dolor que fue como si alguien incendiara su conciencia. Gritó con todas sus fuerzas y cayó por segunda vez. Pero en algún lugar de su corazón supo que no estaba derrotado. Sintió que aún así, delirando casi por el dolor, podía levantarse. Acopió toda su voluntad, se apoyó firmemente en sus pies y estiró las piernas. El demonio, enfurecido, hizo un gesto y las llagas se fueron.&lt;br /&gt;- No sé de dónde sacas la voluntad y la fuerza, Caminante. ¿No ves qué sucede aquí? Dios me ha dado permiso para atormentarte, para expresar en tí todas las posibilidades de mi maldad. Y puedo hacer contigo lo que quiera.&lt;br /&gt;Al instante, quebró cada uno de sus huesos y el Caminante cayó al suelo por tercera vez, gimiendo de dolor, convertido en una masa informe. Se sintió desvanecer, pero se dio cuenta de que algo, metido dentro de su mente como un gusano carroñero, lo ataba a la conciencia. El demonio, metido en los recovecos de su pensamiento, ya no se molestaba en dañarlo físicamente ni en engañarlo. Directamente tiraba de las cuerdas que activaban la sensación de dolor en su cerebro y lo hacía sufrir como nunca hubiera pensado que se podía. Entonces, el demonio se acercó y lo miró a los ojos. Le hizo una pregunta en la que al Caminante se le iba el alma.&lt;br /&gt;- ¿Amas a Dios? ¿Lo amas a pesar de todo el dolor que sientes en este instante?&lt;br /&gt;El Caminante se dio cuenta de que iba a responder que no y se espantó. Pero entonces trató de pensar bien quién era Dios para él. Se acordó de una bandada de golondrinas que una vez lo sorprendió mientras caminaba por la calle junto a su madre. Pensó en un hueso de vaca que encontró en la playa una vez. Volvió a ver el primer arco iris de su infancia. Volvió a sentir el primer beso. Recordó la primera vez que alguien, desde el fondo de su corazón, le dijo "gracias". Vió de nuevo sobre sus hombros las lágrimas de un amigo, que lloraba por amor. Y entonces, por milagro, vio los ojos ambarinos de Jesús de Nazareth mientras contemplaban el cielo de Jerusalén y lo escuchó decir "Señor, ¿por qué me has abandonado?". Pensó en un Dios que se confundía tanto con la miseria humana que era capaz de dudar de sí mismo. Amó a Jesús por su entrega. En ese instante el demonio se alejó, prometiendo que volvería.&lt;br /&gt;Pasada la etapa sobrenatural de su viaje, al Caminante aún le quedaban cinco días de soledad con el desierto. No tenía ni agua ni comida. Pero marchó sin sentir necesidad alguna, embriagado por el éxtasis de fe que había experimentado.&lt;br /&gt;Aquel viaje valió lo que décadas en este mundo. Cuando llegó a la aldea prometida era un hombre adulto, más alto, con barba y pelo crecidos y con una paz abrumadora en la mirada. Un siervo de Dios con el corazón en paz y la determinación firme de seguir avanzando de mundo en mundo, de horizonte en horizonte.&lt;br /&gt;A pesar de haber perdido toda memoria de su vida previa al encuentro con el Maestro, tuvo la sensación de ya haber pisado aquel pueblo alguna vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces su corazón le dijo que todos los pueblos son el mismo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-152468365005249947?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/152468365005249947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/152468365005249947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2009/07/el-caminante-iv.html' title='El Caminante (IV)'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnJ2sIwnzWI/AAAAAAAAAIk/hEkGlY98Ht8/s72-c/439093468gzjmTj_fs.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-7656549555372186037</id><published>2009-07-30T23:05:00.007-03:00</published><updated>2009-07-31T11:03:43.798-03:00</updated><title type='text'>Salmo.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnL23vPzD3I/AAAAAAAAAIs/KpCTg1gSD_A/s1600-h/23396340.rocks.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 200px; height: 148px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnL23vPzD3I/AAAAAAAAAIs/KpCTg1gSD_A/s200/23396340.rocks.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364621543587647346" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El sol caía a pico sobre el valle, y doce mil ojos, de un lado y del otro de la hondonada, estaban fijos en tres figuras que se distinguían allí, en el fondo, cerca del torrente. El que estaba más cerca del río era joven, rubio y pequeño, hermoso como un ángel sin alas. Precediendo a su señor, a pocos metros se encontraba el escudero, con su cabello negro como el carbón y una mueca de desprecio constante en el rostro. El tercero era un gigante, un hombre de casi tres metros de altura cubierto de metal y armado hasta los dientes. Entre él y el pequeño se decidiría el futuro de la batalla, y quizás el de ambas naciones... y del Mundo.&lt;br /&gt;Goliat sudaba a mares bajo su armadura. Era pleno verano, el río había retrocedido en su cause y el desierto se había agigantado. A sus espaldas, miles de filisteos lo vitoreaban anticipando una victoria sencilla.  Pero algo se agitaba en la boca de su estómago, como un mal presentimiento que, disfrazado de serpiente, le carcomía las entrañas.&lt;br /&gt;David estaba tranquilo. Probó con la yema de su dedo el agudo filo de la piedra de río que había elegido como munición. "Dios ha afilado esta piedra para mí", pensó el pequeño pastor. "Durante miles de años la ha dejado en el fondo del río para que este la aplaste, la aplane y la afile. Ahora, por medio de este humilde instrumento, Él manifestará su gloria y matará al gigante".&lt;br /&gt;La honda se estiró con el peso de la piedra, pendulando a la altura de la rodilla de David. Era la hora perfecta, la hora sin sombras. David se sentía ligero, liviano, y un optimismo irracional le llenaba el pecho de esperanzas. Goliat se movió de pronto. Corría hacia él.&lt;br /&gt;Era como si una montaña de metal se derrumbara de pronto. La mole inmensa del filisteo se acercaba con su estruendo de bronce y hierro y David no tuvo demasiado tiempo. Alzó el brazo sobre la cabeza, lo giró dos veces y soltó una de las cuerdas de la honda. La piedra, a decir verdad, salió volando para cualquier lado.&lt;br /&gt;Pero nadie necesita puntería cuando pelea del lado de Dios. El escudero de Goliat vio claramente cómo el proyectil describía en el aire una curva gentil pero poco realista, para terminar incrustándose en la frente de su amo. Lo vio caer y, presa del pavor, salió corriendo de allí tan rápido como se lo permitieron sus piernas.&lt;br /&gt;Muchos años después, otro filisteo cobarde que huyó aquel día se lo encontraría a orillas del mediterráneo, a punto de embarcarse en un buque mercante ateniense. Embargados por la vergüenza, los dos hicieron como que no se vieron.&lt;br /&gt;Ni lento ni perezoso, David corrió hacia el cadáver de Goliat y, para asegurarse de que estuviera muerto, le quitó la espada y le cortó la cabeza. Los judíos, al ver al campeón de sus enemigos completamente derrotado, atacaron con loca violencia. Los corrieron a los filisteos hasta la puerta misma de sus ciudades, dejando en el camino un mar de muertos.&lt;br /&gt;Esa noche, en el campamento del Rey Saúl, cuando sus amigos, hermanos y compañeros habían sucumbido al fin al sueño, después de un festejo embriagador, David se retiró, solo, a la orilla del río. Allí templó su arpa y le sacó sonidos que se llevó para siempre el viento. Las que sobrevivieron fueron las palabras inspiradas que cantó para Dios aquel día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Yo te amo, Señor, mi fortaleza..."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-7656549555372186037?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/7656549555372186037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/7656549555372186037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2009/07/salmo.html' title='Salmo.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnL23vPzD3I/AAAAAAAAAIs/KpCTg1gSD_A/s72-c/23396340.rocks.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-6390859065962066815</id><published>2009-07-28T16:12:00.003-03:00</published><updated>2009-09-08T18:50:43.093-03:00</updated><title type='text'>900 palabras (bueh, un poco más)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SqbRhykQLeI/AAAAAAAAAKw/mPCMhAjVj3Y/s1600-h/226930_87597_35d33b7d48_p.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 186px; height: 121px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SqbRhykQLeI/AAAAAAAAAKw/mPCMhAjVj3Y/s200/226930_87597_35d33b7d48_p.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5379217183380352482" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Hace poco, para el concurso del Museo de la Palabra que premia relatos de 100 palabras, escribí algunos cuentos con esa premisa. Elegí sólo uno para enviar al concurso, y aquí están los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el bosque más viejo del mundo, pero nadie lo sabe. Ha sobrevivido durante millones de años, renovándose generación tras generación, manteniendo aquella región del planeta siempre bajo su sempiterna penumbra. Nunca ningún hombre ha entrado allí, no hay senderos que arruinen su verde uniformidad de troncos altos y helechos bajos. En el centro de aquella arboleda, oculta para siempre de los ojos sensibles de la humanidad, hay una roca que hace eones talló el viento y que ahora, protegida por el manto el bosque, permanece para siempre inalterada.&lt;br /&gt;Su forma es la expresión exacta del amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una noche de invierno, un hombre solitario permanecía quieto y triste, sentado en el suelo, con los ojos abiertos en la oscuridad. Había leído en algún lado que la actitud natural del hombre ante la penumbra es la de cerrar los ojos, pero no le importaba. Escuchó que las campanas de una iglesia empezaban a dar las doce y le pareció entrever unos ojos rojos entre las sombras, pero no cerró los párpados. Siguió mirando, mientras que, campanazo tras campanazo, se formaba la sonrisa, los cuernos y finalmente la cara del Diablo.&lt;br /&gt;Cuando sonó la última campanada, Lucifer se lo llevó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerca de la orilla de una laguna perdida en medio de la Pampa, había una casa abandonada. Sobre sus blancas paredes manchadas de hollín, hacía tiempo ya que no había techo alguno. Eventuales peregrinos que se refugiaron en las ruinas habían dejado el rastro de sus fogatas en el suelo e inscripciones obscenas en las paredes. En un rincón de la vacía estancia, ignorada a través de los años, insospechada para los hombres del mundo, había una rosa. Aquella flor perfecta, bella como ninguna, es el Alma de la Creación. El día que alguien la corte, se apagará el Sol.&lt;br /&gt;Eso si antes no se marchita sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mar se alejaba hacia el horizonte con la tersa pasividad del metal fundido, con la brillante fluidez de un espejo de plata. En la hora del crepúsculo, el silencio abrumador que se abatía sobre el mundo dejaba a los hombres sin respiración. La belleza, en la más pura de sus formas, se manifestaba en esa conjunción mágica que hacían un cielo pintado por la mano de Dios y un océano inmóvil como el cristal. En ese momento, mirando a los ojos de la Eternidad, estuve seguro de que te amaba.&lt;br /&gt;Pero ya te había perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La solemnidad histórica del momento lo aterraba al punto de impedirle toda capacidad de razonamiento. No era para menos. Él, entre todos los hombres que habitaban, habitaron y habitarán el mundo, entre todas las naciones y pueblos, sería el primero en entrar en contacto con una especie de otro planeta. Sólo una cámara, operada a control remoto desde la Tierra, lo acompañaba. Todas las estaciones de televisión del mundo reproducían sus imágenes.&lt;br /&gt;La nave se abrió y el ser bajó de ella. Se acercó con paso familiar y sólo cuando lo tenía a un metro de distancia se dio cuenta.&lt;br /&gt;El Otro era él mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El precipicio lo atraía más que aterrarlo. Parado en aquella cornisa del vigésimo piso, pensó en la Muerte. Trató de imaginarse la idea de no ser, de que todo se acabara y no pudo. Supo que por eso existían las religiones.&lt;br /&gt;En el cielo, una luz extraña brilló de pronto. Como si se cayera un ángel, como si se desprendiera una estrella, aquel fulgor creció cada vez más, hasta incendiar todo el cielo. Tarde se dio cuenta de que el meteorito le caería encima. Ya que quedarse allí o saltar era lo mismo, quiso saber lo que era volar, aunque fuera sólo un rato.&lt;br /&gt;Me contó su ángel que valió la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas las golondrinas, las flores y la escarcha. Cada pozo sobre la luna y cada imagen efímera que alguna vez formó la espuma. Los extraños fulgores que el atardecer le arranca al mundo y que yo miraba de chico, sentado en el techo de mi casa. Las líneas que se descubren en los ojos de la gente cuando los mirás tan de cerca como para darles un beso. La nube que se posa sobre la tierra y forma paredes de niebla. El rostro que a María le imaginó en su Piedad la mano de Miguel Ángel.&lt;br /&gt;Yo creía que todas esas cosas eran la Belleza, hasta que te conocí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche me despertó un ángel. En el fondo de sus ojos brillaban las luces de galaxias lejanas. Me dijo que, por algún problema en la economía de sacrificios y milagros entre la Tierra y el Cielo, Dios necesitaba que alguien retomara el holocausto interrumpido de Abraham y accediera a matar a su hijo a cambio de la Salvación de todos. Amo tanto a mi hijo que podría condenar al mundo por él, pero decidí ocultar mi egoísmo y le dije que eso era imposible, porque Jesús ya había pagado con su muerte todas las ofensas de la humanidad.&lt;br /&gt;Entonces a Mandinga se le cayó el disfraz y salió corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras amanecía, agotado ya de una soledad que lo venía agobiando durante más de quince inviernos, Jeremías pegó un grito en el que se fueron todas sus fuerzas. Su esperanza era que alguien lo oyera y se acercara, pero no había una sola alma por allí, al menos hasta donde alcanzaba la vista. Esperó sin comer ni beber a que alguien viniera a buscarlo, aunque sólo acudiera la muerte. Estaba tan decidido a morir que no le tomó más de un día.&lt;br /&gt;Ya en el Cielo se acercó a Dios y le dijo:&lt;br /&gt;- ¿Por qué no mandó a nadie?&lt;br /&gt;Dios lo miró a los ojos y le respondió:&lt;br /&gt;- No hacía falta. Yo estuve ahí, todo el tiempo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-6390859065962066815?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/6390859065962066815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/6390859065962066815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2009/07/900-palabras-bueh-un-poco-mas.html' title='900 palabras (bueh, un poco más)'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SqbRhykQLeI/AAAAAAAAAKw/mPCMhAjVj3Y/s72-c/226930_87597_35d33b7d48_p.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-5923234164247186856</id><published>2007-07-10T21:24:00.002-03:00</published><updated>2009-07-29T19:56:48.402-03:00</updated><title type='text'>La Comunidad.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Fgy7Ed0PmR4/R4bcg9YWEJI/AAAAAAAADVw/NwT4I_Ddzu4/s400/cosmos.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 386px; height: 268px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Fgy7Ed0PmR4/R4bcg9YWEJI/AAAAAAAADVw/NwT4I_Ddzu4/s400/cosmos.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Roi estaba cansado. Había pasado tres cuartas partes del período de oscuridad trabajando sin cesar, y aún su progreso no lo conformaba. Quería terminarlo todo antes del amanecer, a fin de poder enseñar orgulloso su resultado cuando los demás despertaran. Sólo uno lo acompañaba en su vigilia: Danbo, quien a pesar de compartir con él casi la totalidad de su patrimonio genético –eran producto ambos de la unión de los mismos progenitores-, no podía tener un espíritu y una mentalidad más distinta a la de él. Roi era un muchacho sumiso y obediente, con una fe ciega puesta en &lt;st1:personname productid="la Comunidad. Danbo" st="on"&gt;la  Comunidad. Danbo&lt;/st1:personname&gt;, por otro lado, no podía ser más escéptico ni que se lo propusiera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;- ¿Por qué no te vas a dormir, Roi? No terminarás nunca a tiempo y, aunque lo hicieras, no serviría de nada. Ya te he dicho que aquello de &lt;st1:personname productid="la Comunidad" st="on"&gt;la Comunidad&lt;/st1:personname&gt; son puras patrañas. Cada uno de nosotros es un individuo diferente, una singularidad única de entre las millones y millones de combinaciones químicas que pueden darse en el Universo. Porque al fin y al cabo, eso somos: ADN que lo único que sabe hacer es replicarse. Todas las células de nuestro cuerpo, todas nuestras acciones, todo lo que hacemos sólo busca eso: perpetuar nuestro ADN. Por eso nos alimentamos, para que el ADN tenga material para replicarse. Nos abrigamos para que otras cadenas de ADN no destruyan la nuestra. Esclavizamos a las proteínas, los lípidos y a los hidrocarburos que nos constituyen sólo para eso: asegurarnos que nuestro ADN se pueda seguir replicando y nunca se extinga. Pero aún esto es algo inútil: todos sabemos que el Universo se terminará desintegrando al cabo de veinte mil millones de años o más, que toda la energía terminará disipándose, convertida a un estado del que no podremos recuperarla, que el Universo se expandirá tanto que todo apagará, se detendrá, terminará. Y de todas formas, jamás alguien de nuestra raza llegará a verlo. Moriremos antes por el colapso del Sol, o por la caída de un meteorito, o por algún cataclismo universal parecido. Ha sido una enorme casualidad cósmica que la vida se desarrollara e incluso que evolucionara hasta volverse inteligente, pero la suerte se nos terminará acabando tarde o temprano. Y si no lo hace, y aún hay vida por aquí o donde sea cuando llegue el momento del fin, tampoco será ninguno de nosotros. Será algún ser que haya evolucionado a partir nuestro, tan distinto como lo somos de un prión. &lt;st1:personname productid="La Eternidad" st="on"&gt;La  Eternidad&lt;/st1:personname&gt; no existe. Sólo existe este instante, este momento, nada más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;- Si es así, si nada importa, si colaborar con los demás no tiene sentido, ¿por qué te molestas en persuadirme? Haz tu vida y déjame vivir la mía – contestó Roi.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;- Supongo que no puedo evitar las trampas que nosotros mismos nos hemos tendido para asegurar nuestra supervivencia – dijo Danbo -, el preocuparnos por nuestros similares ha sido también una estrategia evolutiva. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;- ¿Es tan difícil para ti decir “te quiero, hermanito, duerme un rato?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Danbo sonrió. Miró el trabajo de su hermano y se sorprendió al verlo casi terminado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;- Ven, deja que te ayudo. No porque lo crea útil, sino para pasar el tiempo. Si me vas a mantener despierto toda la noche, mejor que sea para algo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Bajo la experta dirección de Roi, Danbo fue esparciendo los pigmentos en el otro lado del muro. No entendía lo que hacía, simplemente seguía órdenes precisas y seguras. Cuando estaba dedicado a su tarea, Roi rebelaba una personalidad segura, firme, decidida, absolutamente opuesta a su pasividad y amabilidad constantes. Aquel ínfimo período de tiempo previo a la salida del sol tuvo, de la mano del esfuerzo mutuo, el valor de una eternidad y cuando el primer rayo de luz rojiza brilló en el horizonte y todos se despertaron en el mismo instante, obedeciendo a una orden antigua e instintiva, la obra estaba terminada. Entonces, Danbo vivió el momento más importante de su larga y productiva existencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Porque a medida que los miembros de &lt;st1:personname productid="la Colonia" st="on"&gt;la  Colonia&lt;/st1:personname&gt; descubrían su obra, un abanico de emociones se despertaba en cada uno de ellos, multiplicándose en cada gesto y cada mirada, convirtiéndose en una hermosa experiencia compartida, en un alubión de agradecimiento, comprensión, alegría, sorpresa, exitación, esperanza. Y embargado por esa sensación que Danbo sentía perfectamente presente, a pesar de que no encontrara razones lógicas por las cuales tal clase de empatía podía ser cierta, el mayor de los dos hermanos miró el muro y vio los cambios que había ayudado a configurar en él. Allí, mediante una astuta disposición de pigmentos sobre el material original de la pared, se lograba la ilusión de una hermosa imagen. En ella, podía verse perfectamente lo que para Roi significaba el ideal de &lt;st1:personname productid="la Comunidad" st="on"&gt;la Comunidad&lt;/st1:personname&gt;: la unión de mentes, emociones y esfuerzos para configurar algo mucho más grande y mejor. No sólo se veía la historia de la raza y los logros conseguidos mediante la suma de aportes de una innumerable cantidad de individuos: también se veía lo que cada uno estaba sumando ahora a aquel Ideal y lo que, en el futuro, insospechadas personalidades también aportarían para el bien de todos. Y entonces Danbo comprendió que &lt;st1:personname productid="la Comunidad" st="on"&gt;la  Comunidad&lt;/st1:personname&gt; no era una noción lejana e imposible, sino una realidad que se practicaba día a día, que podía sentirse en cada acción y en cada decisión. Entendió también que &lt;st1:personname productid="la Verdad Fundamental" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Verdad" st="on"&gt;la Verdad&lt;/st1:personname&gt; Fundamental&lt;/st1:personname&gt; radicaba en ella, pues sólo &lt;st1:personname productid="la Comunidad" st="on"&gt;la  Comunidad&lt;/st1:personname&gt; existía más allá de las circunstancias y los individuos. &lt;st1:personname productid="la Comunidad" st="on"&gt;La Comunidad&lt;/st1:personname&gt; estaba viva, nutriéndose de las buenas y de las malas acciones, configurándose y cristalizándose en su forma perfecta más allá de las imperfecciones de cada uno, dando sentido a la vida de todos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Y entonces, Danbo entendió algo más: que no eran ellos los que formaban y definían a &lt;st1:personname productid="la Comunidad" st="on"&gt;la Comunidad&lt;/st1:personname&gt;, sino que era esta quien lo hacía con cada uno de ellos. &lt;st1:personname productid="la Comunidad" st="on"&gt;La Comunidad&lt;/st1:personname&gt; era eterna, había existido y existiría siempre. Todo servía a ella, de todo era razón y causa. Entonces entendió más. Entendió que &lt;st1:personname productid="la Comunidad" st="on"&gt;la Comunidad&lt;/st1:personname&gt; los había creado, que los había planeado a cada uno de ellos, a cada partícula de materia y a cada objeto del Universo. &lt;st1:personname productid="la Comunidad" st="on"&gt;La  Comunidad&lt;/st1:personname&gt; estaba viva y era Alguien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Ese Alguien debía tener un Nombre y un Propósito. Debía querer algo de cada uno de ellos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Danbo se retiró al desierto durante un tiempo casi interminable, a pensar y reflexionar. Estuvo solo, haciéndose preguntas, intentado hablar con el viento y con el fuego, con la lluvia y con el Sol. Y lentamente empezó a entender el leguaje de la belleza y el silencio, a distinguir las sutiles huellas que el Creador ha dejado en todas las cosas. Aprendió a bucear en su alma hasta lo más profundo, hasta tocar aquella roca inamovible de su absoluta identidad y a comprender cuál era el Fundamento de todo. Y una noche, clara y calurosa, cuando las Lunas ya se veían en el cielo y eclipsaban a las estrellas, Dios le habló.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="ES-AR"&gt;Danbo se convirtió en el primer sacerdote y profeta de su pueblo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-5923234164247186856?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/5923234164247186856'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/5923234164247186856'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2007/07/la-comunidad.html' title='La Comunidad.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Fgy7Ed0PmR4/R4bcg9YWEJI/AAAAAAAADVw/NwT4I_Ddzu4/s72-c/cosmos.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-5965447575316961636</id><published>2007-06-16T14:59:00.004-03:00</published><updated>2009-08-20T15:48:27.764-03:00</updated><title type='text'>El Caminante (III)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/So2aaU4UOaI/AAAAAAAAAKA/W62-NYwA4UE/s1600-h/sombra.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 200px; height: 112px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/So2aaU4UOaI/AAAAAAAAAKA/W62-NYwA4UE/s200/sombra.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5372119707595061666" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquí, un único sol ardía más que sus gemelos pares de otro mundo. Sus rayos golpeaban con fuerza la arena que encandecía insoportablemente. El Caminante sentía cómo sus pies se abrazaban por el calor insoportable de esa sustancia omnipresente. Habían pasado a penas unas pocas horas y ya se sentía derrotado. Su cuerpo avanzaba sin gobierno alguno de su conciencia, que buscaba ideas felices para escapar de aquel momento. El dolor constante e inaguantable ya se había vuelto un simple rumor en lo más remoto de su mente, una molestia que permanecía allí y era tan inevitable como el girar del Universo.&lt;br /&gt;Sentía que no avanzaba. No tenía referencia alguna de distancias ni de tiempos. El sol no se movía, no había sombras en ese mundo, ni nubes ni aves en el cielo, ni marcas en la arena. Sus propias huellas se borraban apenas se alejaban sus pies, como si aquella arena fuera más hermana del agua que de la tierra. Podía sentarse o tirarse al suelo y quedarse inmóvil, y sería lo mismo, sólo que le dolería más. Era por eso que aún avanzaba, porque aquello le permitía rotar el punto donde el dolor lo consumía: primero un pie, después el otro.&lt;br /&gt;Cayó en una especie de letargo sin ideas, mientras su mente era más puesta a prueba que su cuerpo. Encontró que, después de haber dicho todo lo que podía decir, su mente al final se acallaba. Una fugaz idea le cruzó la conciencia antes de que sus pensamientos se detuvieran definitivamente: soñaría con esa situación el resto de su vida, jamás abandonaría ese desierto. Después, finalmente, esa voz que siempre estaba allí presente y daba forma a sus imaginaciones y elucubraciones, a sus fantasmas y recuerdos, hizo silencio. Sólo había un rumor rasposo a medida que sus pies emergían y se hundían en la arena. Entonces, realmente el tiempo se detuvo.&lt;br /&gt;Y entonces sucedió. Cuando venció aquella última barrera, cuando fue más allá de lo que nunca había ido por la senda absurda de sus pensamientos, se encontró con la inamovible sustancia de lo Eterno. Frente a él había un ángel.&lt;br /&gt;Sus alas eran tan inmensas que abarcaban todo el campo de su visión. Sus ojos eran dos gemas poderosas, cuya acción penetraba más allá de toda su sustancia y para los cuales él no podía guardar ningún secreto. El ángel sonreía, y tenía un aire familiar. El Caminante descubrió que aquel ser tenía un parecido sorprendente a todos los amigos imaginarios que lo habían acompañado durante su vida, que olía exactamente igual que la más profunda soledad y que en realidad, nunca había estado solo.&lt;br /&gt;-El ángel de la guarda, supongo – dijo.&lt;br /&gt;-El mismo. Creí que jamás me alcanzarías. He esperado toda la eternidad por este momento – respondió el ser celestial.&lt;br /&gt;-¿Eres real, o simplemente terminé de volverme loco? – preguntó el Caminante.&lt;br /&gt;-Esa es tú decisión, amigo. No voy a obligarte a tener fe, ni a creer en nada. Puedes decirte a ti mismo “ya está, mi mente no soporta la soledad y me ha ofrecido una compañía imaginaria” o realmente creer en lo que tus ojos ven y tus oídos escuchan. Sé de hombres que han cenado con el mismo Dios Encarnado y aún después perdieron la fe. No hay pruebas definitivas de nada. Si el Cielo descendiera hoy mismo sobre la Tierra y lo Eterno se confundiera para siempre con el mundo, aún así habría gente que no creería. Siempre hay lugar para el escepticismo – respondió el ángel.&lt;br /&gt;El Caminante sonrió y no pudo evitar un gesto de negación con su cabeza.&lt;br /&gt;-Espera, no hagamos esto. No arruinemos el momento con elucubraciones, razonamientos, filosofadas e ideas varias. Me alegro de conocerte. Realmente – dijo y le dio la mano. El ángel se la estrechó y la amistad que tácita que había entre ellos, esa que se había gestado aún antes del inicio del tiempo y que los uniría aún más allá de todo fin, los cobijó en su ceno y les dio una buena probada del elíxir de la felicidad.&lt;br /&gt;El Caminante notó que era de noche y que el calor se había disipado. Cerca de él había una fogata y a su alrededor dos troncos donde podían sentarse los dos y hablar mientras observaban el fuego. Imaginarán que a esta altura, después de haber visitado tres mundos distintos y haber conocido a su propio ángel de la guarda, le Caminante dejó de hacerse preguntas sobre el origen de la leña y de las demás comodidades. Simplemente tomó un largo trago de la cantimplora que ahora descubría en su cintura y se dejó llevar.&lt;br /&gt;-No creas que será siempre así- le dijo el ángel. – No siempre hallarás ayudas de este modo, una detrás de otra. A medida que avances, tu camino se hará más solitario. No me presentaré ante ti a no ser que no quede ninguna alternativa y tu maestro también te mirará desde lejos. Te pido que no me hagas preguntas sobre él. Sólo te diré, amigo mio, que ese anciano es un buen hombre. Quizás sus métodos sean controvertidos y un poco bruscos, pero bueno, dan sus frutos. Confía en él, en sus consejos y en sus pruebas. Verás que algún día, todo esfuerzo valdrá la pena.&lt;br /&gt;-¿Algún día? ¿Tendrá fin este camino? Siento que no. Por algo he olvidado mi nombre, por algo me llaman “el Caminante”. Siento que estaré en esta senda para siempre. Siento que soy el eco de leyendas viejas y sin nombre y que me volveré simplemente una sombra que irá de allí para aquí, siguiendo los deseos de una Voluntad Omnipresente e inevitable.&lt;br /&gt;El ángel lo miró profundamente y no dijo nada, pero ese gesto fue bastante elocuente. Supo que ya había obtenido todas las respuestas que su amigo podría darle y que el resto lo descubriría solo.&lt;br /&gt;-Una semana. Seis veces más lo que ya he pasado. No sé si lo aguante – dijo el Caminante.&lt;br /&gt;-En esta primera jornada has descubierto algo: algo bueno que habitaba en ti, esta amistad que nos une. Por ella has sido capaz de verme. Pero hay otros lazos que te unen con otras cosas… cosas terribles. Hoy has descubierto tu ángel, y no hay nada bueno que quede por descubrir en esta etapa de tu aventura. Ahora viene lo malo, y después lo terrible. Lo siento, pero me veré obligado a dejarte solo, pase lo que pase. Es preferible que mueras a que alguien te ahorre esta prueba. Pero si la superas, habrás escalado el primero, y quizás el más difícil, de los escalones hacia la eternidad. Es momento de tu examen de tu conciencia y de tu confesión. Sólo que en este lugar, todo ello cobrará la forma de una lucha sangrienta y despiadada.&lt;br /&gt;El Caminante suspiró.&lt;br /&gt;-Gracias por tus mentiras, amigo. Gracias por existir y por no hacerlo. Gracias por Ser.&lt;br /&gt;Dicho esto se durmió. No hubo sueños en su descanso, ni hubo ideas ni hubo nada. Simplemente cerró los ojos y cuando los volvió a abrir estaba amaneciendo y él se sentía un poco menos cansado.&lt;br /&gt;Otra vez el desierto estaba vacío, al parecer. Sus ojos acariciaron la inmensa planicie enarenada, la interminable inmensidad deshabitada, hasta ver, allí en medio de la nada, justo frente a un sol que emergía, una sombra.&lt;br /&gt;Sólo que era una Sombra.&lt;/div&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-5965447575316961636?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/5965447575316961636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/5965447575316961636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2007/06/el-caminante-iii.html' title='El Caminante (III)'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/So2aaU4UOaI/AAAAAAAAAKA/W62-NYwA4UE/s72-c/sombra.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-2317447831235623923</id><published>2007-06-16T14:08:00.000-03:00</published><updated>2007-06-16T14:10:57.342-03:00</updated><title type='text'>Llama el Otoño</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://blogs.ya.com/elrincondegrial2/files/otono9.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer; width: 200px;" src="http://blogs.ya.com/elrincondegrial2/files/otono9.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay tanto silencio que puedo escuchar&lt;br /&gt;el mar bramando allá a lo lejos&lt;br /&gt;a un cachorro que gime pesadillas&lt;br /&gt;y a un auto que frena de golpe...&lt;br /&gt;andá a saber por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con su voz de lata me parte el corazón&lt;br /&gt;una radio mojada que canta triste&lt;br /&gt;tangos grises que olvidaron todos&lt;br /&gt;y que ella aún se empecina en recordar...&lt;br /&gt;igual que yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pasos furtivos de un caminante insomne&lt;br /&gt;que cruza las calles tiritando de frío&lt;br /&gt;agotado ya de sus pensamientos sombríos&lt;br /&gt;con el anhelo fijo en el hogar distante...&lt;br /&gt;pobre tipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una ráfaga despiadada de viento helado&lt;br /&gt;que cruza las calles como un lamento&lt;br /&gt;moviendo las hojas de los árboles mudos&lt;br /&gt;y haciéndolos cantar por un instante...&lt;br /&gt;los hace llorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos son en mis oídos las voces gastadas&lt;br /&gt;con las que llama a tu puerta el otoño&lt;br /&gt;y con las que el verano se aleja cansado&lt;br /&gt;hasta que vuelva a brillar el sol...&lt;br /&gt;si es que vuelve.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-2317447831235623923?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/2317447831235623923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/2317447831235623923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2007/06/llama-el-otoo.html' title='Llama el Otoño'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-8380134895728692675</id><published>2007-03-27T21:09:00.000-03:00</published><updated>2007-03-27T21:21:26.679-03:00</updated><title type='text'>El Caminante (II)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.photos-voyages.com/namibie_botswana/paysages/22_28_large.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://www.photos-voyages.com/namibie_botswana/paysages/22_28_large.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Los pinos se elevaban hacia el cielo y se abovedaban en las alturas, encerrando en un manso vientre a las criaturas y las plantas que vivían en el interior del bosque. Un bosque extraño en un mundo extraño, donde las arboledas más friolentas se aventuraban hasta el borde mismo del océano, donde el firmamento era verde y había dos soles brillando sobre la inmensidad. Era manso y antiguo, sin palabras que quebraran la queda sinfonía de las aves y las olas, las voces de los animales y el murmullo del viento. El aire era espeso y viejo, cargado de fuertes aromas a savia y húmedo musgo, a helechos ancianos y barro. Él caminaba, adentrándose en la espesura, sin esperar nada de la vida ni del destino, a pesar de que era precisamente éste último quien guiaba secretamente sus pasos inseguros.  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Llegó de pronto a un paraje donde una roca emergía del suelo enverdecido, generando una pequeña boca de luz en aquel punto donde los árboles no podían crecer. Allí sentado, iluminado por el blanco resplandor del mediodía, que lo envolvía en etéreos rayos de luz solar, estaba sentado el Maestro. Era un hombre alto, delgado, de manos finas y alargadas. Llevaba una larga túnica gris, ceñida a la cintura con un simple cordón y una enorme capucha volcada sobre la espalda. Estaba calvo en la parte superior del cráneo, mientras que alrededor de las orejas y en la nuca el pelo le crecía magro, desprolijo y largo. La barba gris le llegaba hasta el pecho. Los ojos grises, sumergidos en dos cavidades profundas, parecían sabios y luminosos, acentuado su fulgor por las sombras que proyectaban sus blancas y espesas cejas. Estaba arrodillado en lo alto de la roca, mirando fijamente a ambos soles, que en ese preciso instante parecían unirse en el cielo y aumentar su luz y su potencia. El brillo lo bañaba, lo alimentaba, lo ennoblecía. Cuando bajó la vista, el Maestro parecía cien años más viejo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El hombre alto y delgado se le acercó y el Caminante le sostuvo la mirada. El viejo sonrió.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Veo que tienes espíritu, y un gran potencial. Supongo que ya sé que quieres preguntarme: ¿dónde estoy? Pues bien, para ello hay infinidad de respuestas, y ninguna importa. Me remitiré a lo importante: ya no estás en tu mundo. Alguna fuerza poderosa te ha traído aquí por alguna razón de gran significación. Y es evidente que te has cruzado en mi camino porque se supone que yo debo guiarte.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- ¿Por qué supone todas esas cosas? ¿No podría ser que yo tenga que guiarlo a usted?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- No, muchacho, lo puedo sentir tan bien como el calor de estos dos soles que nos iluminan… este es tú camino, esta es tú historia. Ven, Caminante, acompáñame. Empezaré a enseñarte ahora mismo. Abre tus ojos y contempla mis maravillas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Juntos caminaron un corto trecho hasta llegar a una diminuta laguna perdida en las entrañas de la arboleda. Era tan pequeña que podría haber sido considerada simplemente como un charco algo grande. Pero el espejo de agua era profundo, muy profundo, probablemente más profundo que el propio mar. El Caminante se asomó a sus cristalinas aguas y miró su reflejo por un instante. De pronto, dos manos poderosas lo empujaron y cayó hacia el agua. Nunca la tocó. Todo se volvió oscuro y al abrir los ojos estaba en el medio de la nada. A su alrededor, por kilómetros y kilómetros, sólo se extendía un enorme desierto de arena. De pronto, el Maestro estaba a su lado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- ¿Qué ha sido eso? ¿Dónde me has traído?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Eso ha sido el pase, de nuevo, entre dos mundos. Y te he traído a donde debes estar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El maestro señaló un punto en el horizonte.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-Hacia allá, tras una semana de camino, hay una aldea que crece al borde de un oasis. Será el viaje más difícil de tu vida, sentirás un hambre y una sed de muerte, pero no morirás. Nos veremos allí en siete días.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El maestro extendió sus palmas abiertas sobre las arenas y estas empezaron elevarse y a moverse, liberando a un caballo negro y de imponente musculatura que parecía haber estado enterrado allí mismo. El poderoso animal se sacudió la arena y relinchó, levantando sus patas delanteras al cielo. De un salto el Maestro lo montó y se alejó al galope. En unos pocos instantes había desaparecido tras las dunas. El Caminante estaba sólo con el desierto.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Y el desierto estaba hambriento.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-8380134895728692675?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/8380134895728692675'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/8380134895728692675'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2007/03/el-caminante-ii.html' title='El Caminante (II)'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-786309718105711048</id><published>2007-03-13T11:33:00.003-03:00</published><updated>2009-07-31T12:01:33.750-03:00</updated><title type='text'>El Último Neanderthal.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/e0/Homo_sapiens_neanderthalensis.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 200px;" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/e0/Homo_sapiens_neanderthalensis.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hace unos 40.000 años  -quizás menos- nuestra raza, tras haber superado el duro invierno volcánico que generó la explosión del volcán Toba, llegó a Europa proveniente de África. Allí habitaban unos seres más bajos, de piel más clara y cabeza más achatada. Tenían enormes narices y grandes músculos, pero también cerebros tanto o más complejos que los nuestros. Unos enormes huesos sostenían sus cejas, unos arcos superciliares que los protegían del brillo del sol sobre la nieve. Eran un pueblo antiguo, que había encontrado en las cuevas y los valles del Viejo Mundo su lugar. Durante al menos 5.000 años, quizás hayan sido hasta 10.000 años, convivimos con ellos. Con otros seres capaces de enterrar a sus muertos, de hablar leguas complejas, de utilizar herramientas y vivir en sociedad. La suya era una cultura primitiva, pero más avanzada que la nuestra. Nadie sabe a ciencia cierta si no había otros humanos entonces en el mundo, de los cuales quizás no hayan sobrevivido siquiera los huesos que encontramos de nuestros primos Neanderthales. Lo cierto es que, en aquel tiempo, estaban ellos y estábamos nosotros. Y que, de alguna forma, ellos desaparecieron, y nosotros no.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hébel estaba cansado. Había estado cazando todo el día, pero sólo había conseguido atrapar a un conejo flaco y con poca carne, quizás tan viejo como él. Sus cinco décadas de vida lo habían debilitado y ya no podía empuñar la lanza con fuerza ni arrojar demasiado lejos las boleadoras. Cazaba con la honda y a veces ponía trampas, pero éstas no las construía muy bien. Le faltaba el aliento con frecuencia, a pesar de su ancha nariz, y a veces tosía con sangre. Algo se lo estaba devorando por dentro y la falta de buenas presas, y el hambre consecuente, lo había convertido en poco más que un saco de huesos. A veces pensaba en comer alguna fruta, o alguna raíz, pero no conocía bien las plantas de aquel bosque. Ya en tiempos de su madre los vegetales que ellos consumían se habían vuelto escasos, reemplazados por variedades que nunca antes habían visto, y en las que no confiaban. Eran plantas extrañas en un mundo extraño, donde cada vez hacía más y más calor y el clima tenía ahora brutales variaciones. Cuando él era pequeño, siempre hacía frío. Ahora, había épocas en que el calor se volvía insoportable, y otras donde las nieves regresaban para dominarlo todo. Era difícil comprenderlo y difícil adaptarse a ese mundo en constante cambio. De todas formas, aquella era la menor de sus preocupaciones.&lt;br /&gt;Estaba solo. Seis meses atrás, una brutal avalancha había sepultado viva a la tribu entera. Sólo él logró abrirse camino entre la nieve, porque donde él estaba la capa de hielo pulverizado era menos compacta y profunda. Por mucho que se desesperó, sólo pudo sacar cadáveres de la nieve. Mujeres, hombres, niños, todos habían muerto. Desde entonces había caminado sin rumbo, sin demasiadas ganas ni de vivir ni de morir, haciendo sólo lo que se suponía que debía hacer. Comía cuando tenía hambre, cazaba cuando faltaba comida, dormía cuando se lo pedía el cuerpo. Pero de a poco las costumbres se iban haciendo más y más flexibles, a medida que no las reforzaba el contacto con los demás. Se fue dejando estar, se debilitó, y ahora la muerte lo corroía por dentro.&lt;br /&gt;Eventualmente abandonó el valle donde habían vivido durante años. Era demasiado doloroso pasearse por los bosques y los arroyos donde su gente había llevado adelante su pacífica existencia, con recuerdos tristes asaltándolo en cada rincón. Encontró un paso entre las montañas y descendió buscando el mar. Inconscientemente se estaba metiendo en el territorio de los Cabezas Altas, pero siquiera pensó en ello. Sólo quería escapar de sí mismo y dejar de llorar.&lt;br /&gt;Se sentó sobre la hojarasca y apoyó pesadamente la espalda contra una roca, lanzando un suspiro. Miró a su presa con ojos de cocinero y se dio cuenta de que perdería más energías desollándola que lo que recuperaría al comerla, pero lo había cazado y ahora tenía que hacer algo. Tomó su cuchillo de piedra y, con una sorda queja, se levantó. Resoplando, colocó al conejo sobre la roca y empezó a vaciarlo. Era la hora más calurosa de la tarde y se sentía mal.&lt;br /&gt;De pronto escuchó algo. Se dio vuelta de prisa, pero no vio nada. Sus sentidos estaban alertas, listos para enfrentar cualquier amenaza. Escuchaba movimientos en el bosque, alguien caminaba hacia él. Por un momento deseó que fuera su hermana, que regresaba de la muerte para decirle que es todo mentira, que nunca se terminará la vida, que nunca seremos olvidados, que la injusticia no existe. Pero no era ella. Era uno de los Cabezas Altas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qáyin se detuvo en seco al verlo. El Cabeza Plana estaba acuclillado sobre una roca teñida de carmesí, con las manos y el cuerpo manchados de roja sangre. Sus ojos claros parecían estar llenos de temor y de luz. Era fascinante el efecto que producían al verlos. Sus cejas descansaban sobre unos arcos superciliares enormes, sumiendo su mirada en unas profundas sombras que acentuaban el brillo natural de la mirada. Era bajo, de brazos y piernas cortas. Tenía una enorme nariz que le ocupaba casi la mitad del rostro. Qáyin ya había visto a otros de su raza. Eran seres inteligentes, valientes, respetables. Sus tradiciones eran antiguas, sus espíritus poderosos. Él sabía que muchas de las herramientas que usaba, de las armas con las que cazaba y de las ropas que vestía eran imitaciones de las desarrolladas por esa gente. Cuando él era pequeño se los veía por todas partes, pero últimamente eran escasos. Hacía más de seis meses que no veía a ninguno de ellos. Se acercó lentamente y el Cabeza Plana no se movió. Quizás porque no tenía a dónde ir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguno de los dos se molestó en decir nada, sabían de sobra que no se entenderían. Tanto para el pueblo de Hébel como para el de Qáyin estaba prohibido aprender o hablar la lengua de los otros. Tampoco intentaron gestos, porque los consideraron inútiles. Pensaban que no podían razonar entre sí, que jamás se entenderían. Se quedaron allí, bajo el abrazo insoportable del sol, mirándose. Una brisa suave del mar trajo nubes ligeras que surcaban el cielo como perezosas balsas. En lo alto un halcón buscaba presas con su infalible mirada. Y Qayin y Hébel se miraban uno a otro, sin decir nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qayin fue el primero en moverse. Lentamente regresó sobre sus pasos y se internó en el bosque. Hébel, sintiendo que su corazón latía con increíble fuerza, retomó su tarea, aunque ahora tenía menos hambre que nunca. Se quedó pensando en aquella criatura que había visto. Hacía muchos años, cuando aún era un niño, había presenciado una fuerte discusión al respecto de los Cabezas Altas. Algunos hombres de su tribu los acusaban de asesinos. Decían que si sorprendían a algún hombre alejado de su grupo y podían darle muerte sin esperar represalias, lo hacían. También se los acusaba de robarse las presas de los cazadores y de arruinar sus estrategias haciendo ruidos y molestando a las manadas acosadas por las lanzas. Aseguraban que otras tribus habían entrado en guerra contra ellos y que éstos extraños los habían exterminado, unos tras otros. Pero su padre, el jefe del grupo, los había llamado a la paz. Poco a poco empezaron a perder contacto con otras tribus, empezando por las que se asentaban más al sur. Cuando él ya contaba tres décadas, la situación era verdaderamente alarmante. Todas las tribus estaban desapareciendo y nadie sabía a ciencia cierta qué pasaba, pero lo sospechaban. Sospechaban que eran los Cabezas Altas que estaban matándolos, grupo tras grupo.&lt;br /&gt;Pero no a su tribu. A ellos se los había llevado una avalancha brutal que había surgido de la nada, arrastrando árboles, rocas y gente. A veces, de noche, se despertaba sintiendo en sus huesos el rumor atronador del laúd, la opresión del entierro, la angustia por volver a ver la luz del sol. Aún ahora le parecía oírlo, como si se acercara desandando la ladera de la alta montaña a cuyo pie estaba. De pronto se dio cuenta de que no era ni sueño ni recuerdo: estaba sucediendo otra vez. Miró hacia arriba y vio una nube blanca que iba arrasando con todo. Pensó en correr, pero ya era tarde. De todas formas, no tenía ganas de vivir. La avalancha lo cubrió y casi diez horas después, Hébel estaba muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qayin lo vio todo desde la cima de la montaña. Jamás sospecharía que aquel era el último de los Cabezas Planas, ni que algunas generaciones más tarde aquellos seres extraños, tan parecidos y al mismo tiempo tan distintos, habrían sido olvidados. Que tardaríamos más de siete mil años en encontrar sus restos y recordarlos, como los hermanos perdidos que se fueron hace una enormidad de tiempo. Pero ahora, bajo el brillo del sol y en la cima de aquella montaña, Qayin pensaba en su victoria. Se preguntó si lo felicitarían en su tribu, si le dedicarían la comida de esa noche, si volvería a recibir todos aquellos honores esta vez. Al fin y al cabo, sólo se celebraban las primeras palabras, la primera caza, las primeras nupcias. ¿Cómo sería esta vez? Por que en realidad, no era la primera vez que, causando una avalancha, se deshacía de esos molestos Cabezas Planas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-786309718105711048?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/786309718105711048'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/786309718105711048'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2007/03/el-ltimo-neanderthal.html' title='El Último Neanderthal.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-8044848369238077077</id><published>2007-02-14T07:29:00.004-03:00</published><updated>2010-09-03T18:22:14.283-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fútbol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='plaza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='espiritualidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ángel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='jóven'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pablo Jacobo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='barrio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='búsqueda espiritual'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='espía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anciano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='revelación'/><title type='text'>El Viejo de la Plaza.</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/RdLqfw27GiI/AAAAAAAAABI/5u_kimosHls/s1600-h/ojo.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5031341565138377250" src="http://3.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/RdLqfw27GiI/AAAAAAAAABI/5u_kimosHls/s200/ojo.jpg" style="cursor: pointer; float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px;" /&gt;&lt;/a&gt;Cerca de mi casa hay una plaza. Es más bien un terreno baldío, propiedad del gobierno. No tiene juegos, ni es demasiado grande: ocupa a penas un cuarto de manzana. En ella los yuyos suelen estar altos en la periferia y ausentes en el centro, donde los constantes picaditos de los pibes del barrio han dejado sólo una extensión yerma de tierra negra y compacta. Cerca de uno de los límites que da a la calle hay unos viejos canteros de cemento y ladrillo que fueron en buena parte destruidos por años de vandalidades anónimas y por la desatención de las autoridades. Sin embargo, uno de ellos se sostiene lo suficiente como para dar asiento al peregrino. Cubre el lugar la sombra de uno de los árboles y el sitio es bastante acogedor. Allí solía estar sentado el viejo López.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia de muchos ancianos que conocí, este hombre era alto. La edad, y la inevitable joroba que le legaron los años, le habían quitado algunos centímetros, pero seguía siendo una de las cabezas más sobresalientes del barrio. Tenía el cabello delgado y completamente blanco, y aún le cubría buena parte de la cabeza. Sus ojos eran grises como el acero y sus manos se conservaban aún fuertes. Su rostro era anguloso y su mirada siempre recia. Al verlo uno no sentía la tierna lástima que a veces inspiran los abuelos, tan venidos a menos después de haber sido tanto. Este hombre inspiraba respeto y su porte era el de los antiguos héroes de la leyenda. Cuando se lo veía allí sentado, en completa soledad, quieto como una estatua durante horas, uno sentía revivir un poco las glorias del pasado. López nunca hablaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie sabía qué es lo que hacía allí. Si se hubiera tratado de cualquier viejo, uno pensaría que sólo salía a tomar el fresco, o que esperaba la ocasión para iniciar alguna charla pasajera. Pero era López y uno al verlo, sabía que este hombre no perdía el tiempo en nimiedades. Además, como dije, jamás soltaba palabra alguna y siempre estaba allí, hiciera frío, o soplara el viento, o cayera una terrible llovizna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco a tantos les interesaba el misterio. Muchos tendían a pensar que era sólo un viejo loco que no encontraba otra manera de matar el tiempo. Los más, siquiera lo veían, y pasaban delante de él sin darse cuenta, como pasaban y pasan delante de todo el mundo. Pero yo lo veía y su presencia me conmovía el corazón. Quería saber qué hacía allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para resolver el dilema podía optar por incontables estrategias. La más sencilla hubiera sido ir y preguntarle, lisa y llanamente, qué cuernos era lo que hacía tantas horas sentado en aquel lugar. Pero aún era tierno de alma y solía ponerme tímido por cualquier cosa. No tenía ni la valentía ni el aplomo para sostener una charla con alguien que para mí estaba tan cercano al mito. Y además, yo quería preservar ese mito. Quería contribuir a hacer de aquella pregunta una cuestión complicada e importante, que requiriera una larga gesta para hallar, al final de un arduo camino, una explicación. Así que me decidí a espiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel cuadro visto de lejos podría parecer ridículo. Cerca de las seis de la mañana, cuando el sol a penas iluminaba las blancas calles engranzadas, yo aparecía por la plaza, como una sombra fugitiva. Tomando recaudos absurdos e innecesarios para no ser visto, me encaramaba al árbol más lejano al cantero de López y procuraba alcanzar las ramas más altas. Allí pasaba todo el día. Me llevaba en una mochila lo indispensable: abrigo, algo para comer, y también alguna lectura, para pasar el tiempo. Sólo prestaba verdadera atención cuando la plaza estaba vacía, ya que es de suponer que si López hacía algo secreto en aquel lugar, no lo haría en presencia de los pibes del barrio. Cerca de las siete aparecía López y se sentaba en su lugar. A veces llevaba un mate y otras, una pipa. Pasaba sus horas sorbiendo, mientras el sol se levantaba y la ciudad se despertaba. Yo miraba a López y López a la nada. Pasaron semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que un día de febrero se lanzó un chubasco repentino que cortó un litigio fulbolero a la mitad. En dos segundos la plaza quedó vacía, a excepción de mí y de López. Entonces, sucedió el milagro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;López se levantó de su lugar y, pacientemente, se acercó a mí. Se quedó parado al pié de mi árbol, mirándome a través del entramado de las ramas, soportando estoicamente las gruesas gotas que le caían sobre el pálido rostro. No dijo una sola palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajé del árbol y entonces supe que López me había descubierto desde el principio. Aún sin decir nada, me indicó con un gesto que lo acompañara. Fuimos juntos hasta el cantero y entonces, López me lanzó una profunda mirada a los ojos. Sentí que en ese momento era transparente, que mi alma estaba desnuda y él la conocía enteramente. Pareció gustarle lo que vio, porque asintió sombríamente y, dando palmaditas a lugar donde solía sentarse, me invitó a ocupar su sitio. La lluvia se detuvo de pronto y yo, empapado y muerto de miedo, me senté. Entonces López se hizo a un lado y me dejó ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Delante de mí había un Ángel. Sus largas y plateadas alas se extendían para cubrir con su sombra todo aquel terreno. Su rostro blanco y hermoso me miraba con amor. Sus pies no tocaban el suelo y se oía, como el murmullo de un arroyo, el canto del Coro Celestial. Bastaba moverse apenas un centímetro y la visión se desvanecía. Quién sabe qué extraño error del mundo hacía que sólo en ese preciso lugar, tan anónimo y divino, se obrara el milagro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con lágrimas de felicidad en los ojos, le agradecí a López la revelación. Jamás cruzamos una sola palabra y entendí, que por obra del Ángel de la Plaza, aquello no era necesario. Bastaron las miradas, los gestos, el lenguaje propio de los viejos amigos, de las personas que profundamente se entienden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;López murió esa misma noche. Dijeron sus familiares que lo hizo tranquilo y en paz: se acostó a dormir como cualquier otro día y nunca se despertó. Logré ir al velorio y también al funeral. Lloré con toda el alma, no recuerdo nunca haber sentido pena más grande. Después de despedirme, y rendirle sus honores, comprendí el sentido de mi misión: tanta belleza no debe ser, por ningún motivo, desaprovechada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces fui yo quien se sentó en aquel banco y vi pasar de esa forma los días. A lo largo de sesenta años he estado allí cada vez que me fue permitido. Ahora los niños me llaman a mí “el viejo de la plaza” y piensan que estoy loco. Quizás sea cierto. Ver al Ángel me hizo más sabio y más inteligente, pero siempre procuré que no se me notara demasiado. A diferencia de López yo sí hablé. Traté de compartir lo que sabía sin revelar el Secreto. Aconsejé a quienes tuve cerca, hice lo que pude para que el mundo fuera mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora siento a la Muerte que me ronda. Sé que no me queda demasiado tiempo, pero tampoco me resta demasiado que decir. Ya lo sabés todo: hay una plaza que ocupa un cuarto de manzana, apenas un valdío rodeado de árboles y que tiene en uno de sus bordes dos canteros arruinados. Sentándose en la esquina de uno de ellos, ahí donde el pasto no crece y el árbol da más sombra, se puede ver a un Ángel. Insisto: tanta belleza no puede ser desaprovechada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, te toca a vos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-8044848369238077077?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/8044848369238077077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/8044848369238077077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2007/02/el-viejo-de-la-plaza_14.html' title='El Viejo de la Plaza.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/RdLqfw27GiI/AAAAAAAAABI/5u_kimosHls/s72-c/ojo.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-3805610149937683228</id><published>2007-02-12T16:47:00.001-03:00</published><updated>2010-09-03T18:20:39.504-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desengaño'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desesperanza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tristeza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='testimonial'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pablo Jacobo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='apatía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suicidio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desesperación'/><title type='text'>Hijo del Desengaño.</title><content type='html'>&lt;a href="http://i3.photobucket.com/albums/y77/xiaohao13/LONELINESS.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" src="http://i3.photobucket.com/albums/y77/xiaohao13/LONELINESS.jpg" style="cursor: pointer; float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; width: 200px;" /&gt;&lt;/a&gt;Yo soy el Hijo del Desengaño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No creo en Dios, porque sé que las cosas suceden por simple azar, porque no hay Ángel que nos proteja, porque no hay esperanza cuya concreción esté asegurada y porque si hay una lógica detrás del mundo es precisamente que este carece de lógica.&lt;br /&gt;No tengo amigos, porque sé que al final a uno todos lo traicionan, porque todos los secretos se revelan, porque no hay lealtad en el mundo, porque detrás de toda corrección fraterna sólo hay prejuicios y envidia y porque si uno hace algo para ayudar a otro no lo inspira el amor sino las ganas de sentirse importante.&lt;br /&gt;No busco nada en la vida, porque sé que toda gesta es inútil, porque al final nos terminará venciendo el olvido y la muerte, porque nos perderemos en los océanos del tiempo, porque lo mismo dará que no hubieramos existido y porque por ello todo esfuerzo, incluso el de atarse a la vida, es perfectamente inútil.&lt;br /&gt;No tengo recuerdos, porque sé que el pasado es una ilusión: uno no sabe cómo sucedieron las cosas, y si lo sabe, lo recuerda mal. No tengo futuro, porque sé que todo plan es inútil: las cosas nunca salen como uno quiere. No tengo amores, porque siempre terminan en traición, o lo que es peor, en el olvido. No tengo sueños, porque sé que son mentiras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E incluso lo es esta argumentación. Si tan inútil me parece todo, ¿para qué te cuento estas cosas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivir sin fe es imposible... uno siempre termina creyendo en algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Yo creo en vos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-3805610149937683228?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/3805610149937683228'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/3805610149937683228'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2007/02/hijo-del-desengao.html' title='Hijo del Desengaño.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-2916137956063375122</id><published>2007-02-10T18:41:00.006-03:00</published><updated>2010-09-03T18:19:26.572-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fantástico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='exilio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciencia ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciencia ficcion'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fantastico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='caminante'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pablo Jacobo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='búsqueda espiritual'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='abandono'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='revelación'/><title type='text'>El Caminante (I)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/Rc5Irg27GfI/AAAAAAAAAAk/_XYCgpm4kyM/s1600-h/footprints_3.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5030037746211297778" src="http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/Rc5Irg27GfI/AAAAAAAAAAk/_XYCgpm4kyM/s200/footprints_3.jpg" style="cursor: pointer; float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px;" /&gt;&lt;/a&gt;Aquel fue un día como cualquier otro. No hubo cometas extraños en el cielo, ni bandadas viajando en contra de sus instintos, ni mensajes sombríos en la borra del café, ni sueños cargados de presagios. Sólo hubo una sensación, una llamada. La luz del día se filtraba dorada a través de los postigos cerrados, coloreándose del aura de las tablas en las que se reflejaba antes de alcanzar el interior. Afuera había un día soleado y ventoso. Algunas nubes peregrinas navegaban sin rumbo por el cielo y el barrio estaba en calma.  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Se levantó sintiendo pastosa la boca después de un lago sueño, con los labios sellados y la mirada perdida. Se vistió en silencio, eligiendo –sin pensarlo- ropa como para un largo viaje. Se ató los cordones de las zapatillas con fuerza, preparándose para los accidentes del camino. Respiró hondo y salió de su habitación.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La madre estaba allí, sentada en silencio en medio de la cocina. Lo miró fijamente por un instante. Tampoco había habido presagios para ella, pero al verlo lo supo: él se iría. Un abanico de sensaciones, emociones y respuestas diferentes se abrió ante ella: eligió la resignación. Se levantó, y sin decir nada, lo acompañó hasta la puerta. Los dos sabían que era una despedida, quizás para siempre, pero no dijeron nada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Ella abrió la puerta y él se detuvo a mirarla en el umbral. Se decidió a abrazarla y lo recibieron unos brazos fuertes, protectores, que lo aferraban quizás por última vez. Se cruzaron sus miradas un instante y él cortó la intensidad de emociones que le provocaba ese contacto dándole un beso en la frente. Cerró la puerta y la trabó con su llave, quizás por última vez.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Empezó a caminar sin mirar atrás, sintiendo los ojos de su madre que lo seguían a la distancia, a través del cristal de la ventana. La granza crujía bajo sus pies y el viento soplaba fuerte en su cara, trayéndole el recuerdo de sus muertos y la nostalgia por los amores perdidos. Caminaba hacia el mar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Su cabeza estaba extrañamente vacía de pensamientos. Notó que llevaba a la espalda su mochila, pero no recordaba haberla tomado. Allí tenía lo que necesitaba: dinero para comprar comida, algo de ropa, un cuaderno y un lápiz. Nada más. Podía dormir en el suelo, o sobre la arena. No tenía mapas ni brújula, pero tampoco miedo de perderse. En realidad, era más bien eso lo que quería. Quizás quince minutos, o media hora después –no había llevado reloj tampoco- llegó al mar. Algo le susurró a su mente, en un plano mucho más profundo que la conciencia, que debía ir hacia el norte y hacia allí se fue. El sol proyectaba oblicua una larga sombra sobre el borde del acantilado. Los autos pasaban continuamente en dirección contraria a medida que la gente iba regresando lentamente a sus hogares después de un largo día de ocio en la playa o en algún camping. Un chimango atravesaba el cielo haciendo círculos y las gaviotas empezaban a tomar posesión de las playas, a medida que las personas se marchaban. Él miraba hacia el horizonte y su corazón se llenaba, lentamente, de ansias de aventuras.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La noche lo sorprendió caminando. Una luna iluminada a medias emergió del mar y cubrió con su halo de nácar su senda. Cerca de la medianoche abandonó el borde de la ruta y bajó a la orilla, para seguir caminando por la arena. Las estrellas fueron pasando por encima de él y su ciudad se alejaba en el horizonte a sus espaldas. Cerca de las dos de la mañana dio un paso como cualquier otro que lo llevó mucho más lejos de su casa de lo que nunca había ido. Él no lo sintió. Seguía caminando, como si no hubiera nada más que hacer.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Amaneció y él no había aminorado el paso. Había pasado la primera noche, y estaba lleno de energía. Más adelante sería distinto. Necesitaría descansar más y avanzaría más lento. Se detendría con mayor frecuencia. De vez en cuando aquella misma sensación extraña lo embargaría de nuevo y empezaría a andar otra vez, sin ideas en la cabeza, sin detenerse ni descansar. Aquel era el principio de un largo viaje.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Recién hacia el mediodía se detuvo. Su conciencia resurgió lentamente del letargo en el que había estado inmersa. Recuperó noción de su cuerpo y lo sintió adolorido por la larga y precipitada caminata. Vio que estaba en un lugar totalmente desconocido, lejano a todo lo que alguna vez había visto. Un bosque de pinos altos y delgados llegaba hasta el borde mismo del mar, con sus largos troncos emergiendo de la misma arena. El cielo tenía un tono verdoso y distinto. Dos gaviotas estaban un poco más adelante, mirando el mar como si se entendieran. Él siguió sus miradas y vio que en el cielo, apenas por encima del horizonte, brillaban dos soles gemelos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Entonces supo que ya no estaba en casa.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-2916137956063375122?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/2916137956063375122'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/2916137956063375122'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2007/02/el-caminante-i.html' title='El Caminante (I)'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/Rc5Irg27GfI/AAAAAAAAAAk/_XYCgpm4kyM/s72-c/footprints_3.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-2743473182931798741</id><published>2007-02-05T22:07:00.005-03:00</published><updated>2010-09-03T18:08:37.788-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rakont'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fantástico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fantasma'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tristeza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fantasía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='soledad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arcángel gabriel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ángel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='futuro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='postapocalíptico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pablo Jacobo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suicidio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='apocalipsis'/><title type='text'>La rosa, la niña y el fantasma triste.</title><content type='html'>&lt;a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/c3/Extracted_pink_rose.png" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/c3/Extracted_pink_rose.png" style="cursor: pointer; float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; width: 200px;" /&gt;&lt;/a&gt;La tierra se arremolina en círculos bajo el soplo de esta brisa suave que mece al mundo.  Han pasado cuarenta décadas desde la última vez que oí una voz humana resonar en este paraje yermo. Es una campiña que florece bajo el sol, donde se levantan las ruinas de lo que alguna vez fue una pequeña casa de paredes blancas. Refugiado entre estos muros heridos estoy yo. Soy un fantasma.  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Todo comenzó hace ya más de medio milenio, en la época del apogeo de la raza humana. Los hombres habían llegado a ocupar toda la Tierra, las comunicaciones habían unificado razas, naciones y civilizaciones y en menos de 24 horas se podía alcanzar hasta el rincón más recóndito del globo. Habíamos llegado a la Luna y también a Marte, y había un grupo de seis a ocho personas que vivían por largos períodos en el Espacio, en una estación internacional. Uno podía comunicarse al instante con cualquier persona en el planeta y encontrar, sin demasiado esfuerzo, grupos de gente que compartiera sus ideas e intereses y estuviera dispuesta a aceptarlo como parte de su comunidad. Había más de ocho mil millones de seres humanos en el mundo, todos unidos por la magia de la tecnología; y yo estaba solo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;En aquellos días –cuando estaba vivo- me desempeñaba como abogado. Era bueno en mi trabajo. Tras hacer bastante carrera dentro del Poder Judicial de mi nación me retiré de la función pública e inicié mi propio estudio privado. Llegué a amasar una interesante fortuna tras haberme involucrado en los casos de mayor resonancia a nivel internacional. Pero me sentía desdichado y solitario. Solía vestirme con ropa informal y salir a caminar por las noches. Iba hasta la orilla del mar y miraba las estrellas, mientras se me atragantaban los recuerdos de las mujeres que amé, pero nunca me correspondieron. Cuando cumplí cincuenta años, una de las muchachas que trabajaba en mi estudio me regaló un bonsái. No supe cuidarlo y se me murió. Entonces mi depresión tocó fondo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Preocupados por mi terrible estado –no comía hacía días, no dormía tampoco y no quería levantarme de la cama-, algunos conocidos me internaron en una clínica. Mi habitación estaba en el quinto piso, así que debí haber recorrido unos 15 metros cuando me arrojé por la ventana hacia el vacío. Jamás olvidaré ese salto. El viento golpeando en mi cara, el vértigo de la velocidad, el suelo acercándose deprisa y el abrazo gélido de la vieja Muerte. Morí al instante.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Me puse de pie y allí estaba mi cuerpo, destartalado sobre el suelo. No daré detalles para no abrumar a nadie, pero era un espectáculo bastante sangriento. Al instante se apareció el Arcángel Miguel a mi lado. Como siempre, fue breve y conciso.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Alberto, soy el Arcángel Miguel, jefe de los ejércitos celestiales y paráclito de las almas que abandonan la vida terrena. Al suicidarte has interrumpido el crecimiento de tu alma en una etapa decisiva. Jamás conociste el amor ni la entrega, por lo que no has llegado a conocer a Dios siquiera en su forma más simple. Por lo tanto, no puedes elegir libremente estar con Él, porque no sabrías qué es lo que estás eligiendo. Sin embargo, tampoco has conocido la maldad ni el odio, por lo que no te encuentras preparado tampoco para elegir la Condenación Eterna. Estamos ante un dilema difícil y quiero que comprendas que no estamos castigándote, sino dándote otra oportunidad. Aún despojado de tu cuerpo terrenal, deberás permanecer en la Tierra. Aprovecha este tiempo para completar tu maduración, intenta aprender y mejorar. Si no lo haces, te quedarás así el resto de la Eternidad. Elegir un camino u otro depende sólo de ti.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¿No podrías enseñarme tú un poco? No estoy muy cómodo con esto de ser un fantasma.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Si yo interviniera, Alberto, tus decisiones dejarían de ser libres. Yo he visto a la cara al Señor y me he regocijado en su presencia. Mi amor por Él no tiene límites y por otro lado, no conozco el mal. El único resultado posible sería inclinarte indefectiblemente a elegir a Dios y tu libertad quedaría profundamente dañada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Entiendo, igual gracias.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Sin más, desapareció. Miré a mi alrededor y lo que vi me llenó de asombro: el mundo se movía con impresionante lentitud. Veía a la gente que recién estaba volteándose a verme, porque recién entonces les llegaba el sonido de mi caída. Las sábanas que arrastré conmigo al tirarme estaban aún flotando cerca del suelo, terminando de caer. Una paloma asustada por mi precipitación había levantado vuelo y podía ver cómo se movían lentamente cada una de sus plumas. Noté que podía manejar la percepción del tiempo a voluntad e incluso retrocederlo. Imaginé una enorme cantidad de experimentos para hacer: épocas que visitar, lugares que recorrer… pero la apatía que me gobernó toda la vida se impuso y terminé por fijar un ritmo temporal equivalente al que había experimentado en vida. Fui a mi propio funeral y con tristeza noté que no había asistido nadie.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La pena no me abandonó, a pesar de todo. Me alejé de los hombres y de la ciudad. Vagué por largos años entre sierras y praderas, entre bosques y costas. Llegué al fin a esta casita abandonada, en medio del campo. Desde entonces siempre he rondado por aquí. La gente solía venir poco por estos pagos y últimamente ni aparecen. En mis últimas exploraciones por las cercanías noté que las ciudades empezaban a empequeñecerse y la presencia humana era cada vez más rara. Quizás se estén concentrando aún más, en ciudades más grandes. Quizás ya hayan empezado a decaer, a mermar en poder y en número. Nada es para siempre y supongo que la humanidad tampoco lo es.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;En estos quinientos años y algo más he aprendido muchas cosas sobre mi condición fantasmal. Para empezar, tengo una percepción absolutamente distinta de la realidad. Es lógico, puesto que ya no tengo sentidos para captar el mundo y mi alma se relaciona directamente con todo el Universo. Puedo sentir cada atisbo de vida que me rodea, desde las aves que surcan el cielo hasta las diminutas bacterias que trabajan en el lodo. Puedo percibir la vida latente de los granos y las semillas, comprender los primitivos impulsos de los insectos y las arañas. También he notado que soy capaz de influir mínimamente en mi entorno, pero de una forma radicalmente distinta. Los objetos y los animales parecen reaccionar de alguna manera a mis emociones. Cuando me irrito, las paredes de la casa tiemblan y todos los seres vivos que están cerca se quedan inmóviles y aterrados. Cuando me encuentro feliz, la vida transcurre más fácilmente para ellos y la atmósfera se vuelve más agradable. Pero no estoy ni un paso más cerca de cumplir con las órdenes del Ángel y lo sé. Estoy condenado por la Eternidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Es que no puedo con mi naturaleza. He visto tantas atrocidades cometidas por los hombres hacia los hombres que he perdido la fe. Jamás conocí una mujer que le fuera fiel a su pareja y mucho menos un hombre que hiciera otro tanto. Me traicionaron demasiadas veces y me han decepcionado tanto que ya no puedo creer en nada. No hay salida. Seré un fantasma hasta que el mundo deje de ser tal.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Pero ahora percibo algo distinto. Una dulce presencia se acerca caminando tranquilamente por la campiña. Es una muchacha, cuyo cabello parece estar hecho con hebras del propio Atardecer y sus ojos haberse inundado de la miel más transparente y luminosa. Y diminutos diamantes emergen de ellos, benditas lágrimas que riegan la tierra y dan forma una tristeza abrumadora.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La niña entra en la casa y yo me repliego para no asustarla. Trato de mantenerme quieto, para que no la espante mi presencia. Está cansada. Ha caminado mucho y tiene que caminar mucho más. Veo en su mente que ya casi no quedan personas, que se han separado enormemente en pequeñas poblaciones aisladas y que se ha perdido el contacto entre aldea y aldea. La naturaleza reclama nuevamente el mundo y en medio de inundaciones y tormentas, toda la raza se encuentra amenazada. Ella va en busca de esperanzas, pero es ella misma el objetivo de su búsqueda. En su viaje se convertirá en una persona sabia y precavida, inteligente y audaz. Ella unirá nuevamente a los hombres bajo una sola nación y asegurará la supervivencia de la especie. Todo ello está marcado a fuego en su alma, en su potencial impresionante. Pero ahora, todo peligra. Ella está abatida, cansada, angustiada y sola. Empieza a perder la fe, a rendirse. Sólo necesita un breve empujón, una palabra de aliento, un gesto que la alimente… ¿pero qué puedo hacer?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Entonces percibo, adormecida, en un rincón de la estancia, bajo una capa de tierra que la ha protegido por años, una pequeña semilla. Es una rosa en potencia, que espera mejores condiciones de clima y luz para germinar y crecer. Todas mis percepciones se vuelven hacia ella, todos mis deseos de ayudar a aquella pobre desventurada en su enorme empresa. Y algo se enciende en mí, un sentimiento poderoso que me obliga a estremecerme por entero y pienso en la niña y en la humanidad y pienso en el Dios generoso que puso toda la vida sobre el mundo y en las maravillas que me rodean. Por un instante, me olvido de mí mismo, dejo de ser para ser uno con el Cosmos y entonces la semilla responde. A través mío se obra un pequeño milagro y la rosa, en un segundo, crece y florece hasta alcanzar la plenitud de su belleza. Entonces la niña la ve y reconoce en ella un milagro. Puedo sentir cómo la esperanza vuelve a arder en su pecho con una llama ahora inextinguible. Sonriendo, la muchacha se aleja, para nunca volver. De pronto me doy cuenta de que el Arcángel Miguel está a mí lado.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Al fin lo has comprendido todo, Alberto. Esto que acabas de experimentar es el verdadero amor, cuando uno deja de ser quién es para ser uno con Dios y todo egoísmo se desvanece. Ha sido sólo una pequeña muestra de lo hermosa que es la comunión con el Señor, apenas un pálido y pequeño anticipo de lo que será la eternidad junto a Él. ¿Eliges venir conmigo?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Sí, Miguel – le digo y de pronto empiezo a desvanecerme. Sigo siendo yo mismo, pero ante mí hay tanta belleza, tanta paz y tanto amor, tanta perfección e inmensidad que me siento diminuto e inexistente. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La mirada de Dios se posa sobre la mía y ya no hay más que profunda felicidad. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-2743473182931798741?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/2743473182931798741'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/2743473182931798741'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2007/02/la-rosa-la-nia-y-el-fantasma-triste.html' title='La rosa, la niña y el fantasma triste.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-44159208936630418.post-6917802943735223993</id><published>2007-02-05T14:50:00.002-03:00</published><updated>2010-09-03T18:03:37.220-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rakont'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciencia ficción'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='broma'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciencia ficcion'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='astronauta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pablo Jacobo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='luna'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Linda broma, Gutierrez.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/Rce3bvKybBI/AAAAAAAAAAM/w5QuoVphWRg/s1600-h/gutierrez.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5028189196128513042" src="http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/Rce3bvKybBI/AAAAAAAAAAM/w5QuoVphWRg/s200/gutierrez.jpg" style="cursor: pointer; float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px;" /&gt;&lt;/a&gt;Aquel movimiento le mareaba, pero no podía dejar de mirar. La moneda giraba incesantemente a una velocidad impresionante y venía haciéndolo desde hacía horas. El experimento le resultaba absolutamente estúpido, pero tenía que hacerlo. Además, ya era una cuestión de honor, estaba decidido a no dejar que aquel pedazo de metal redondo e idiota lo venciera. Le ganaría, fuera como fuera.          &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Nigel Whitersen era el hombre más joven que en ese momento servía en el espacio, y tenía 24 años. De cabello rubio y corto, ojos azules y casi dos metros de altura, suponía un buen partido para cualquier mujer en la que él pudiera interesarse. Lo habían lanzado hacía una semana en dirección a la Luna. El viaje duraría siete días más.&lt;br /&gt;Estar solo en medio del espacio es asunto complicado. Uno tiende a aburrirse terriblemente, y las condiciones de encierro, oscuridad y hostilidad llevan a muchos a la depresión y la angustia. Permanecer ocioso las dos semanas de viaje es absolutamente nocivo para la psiquis humana, por lo que normalmente a cada astronauta se le es asignada una enorme lista de experimentos y pruebas para realizar durante el viaje.&lt;br /&gt;Y aquella era una de estas experiencias, a decir verdad, la primera que intentaba. Aprovechando la falta de gravedad debía suspender una moneda en el aire y hacerla girar a la mayor velocidad posible para estudiar diversos datos. El más importante era el obvio: calcular el porcentaje de veces en que se detenía ofreciendo una de las caras hacia arriba –o lo que él arbitrariamente consideraba “arriba” en función de la orientación de su silla y de los controles- y la cantidad de veces que la ofrecía hacia abajo.&lt;br /&gt;Pero aquel sencillo experimento se le había ido de las manos. Para empezar, cada vez que “arrojaba” la moneda, ésta giraba por espacio de 16 a 21 horas hasta que la fricción con el aire que contenía la nave, y que él mismo respiraba, la detenía. Era una tardanza insoportable, pero aquel era el menor de sus problemas.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Cuando habían pasado sólo 20 horas desde el lanzamiento ya Nigel empezaba a sentirse aburrido. Así que, siguiendo el protocolo, tomó la lista de experimentos y le dio una superficial mirada. La experiencia de tirar la moneda en gravedad lo atrajo de inmediato: él tenía cierta tendencia hacia el juego y había dirimido infinidad de apuestas mediante ese método. Antes de poner a girar la moneda por primera vez hizo, sin pensarlo, su apuesta. “Cara” pensó él, y puso la moneda a girar. Salió seca.&lt;br /&gt;Lo había intentado ya diez veces desde entonces, todas con el mismo patético resultado. En contra de toda ley de estadística y de lógica, la moneda siempre terminaba en la misma posición: mostrando los números que representaban su valor de cara a la escotilla principal.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Al séptimo día de viaje, Nigel estaba desesperado. Ya se había salteado dos turnos de los que tenía asignados al sueño en pos de vencer a aquel diminuto infierno metálico, y la moneda seguía burlándolo. Estaba al borde de la desesperación. Desde la base en la Tierra lo habían animado a abandonar el experimento y seguir con cualquier otro de los que estaban en la lista, preocupados por su estado de salud. Arguyeron mil excusas: que quizás la moneda estuviera ligeramente imantada y reaccionara con algún instrumento de la nave, que al ponerla siempre en la misma posición y darle más o menos el mismo impulso el resultado era siempre el mismo, que se había dado una coincidencia enorme y nada más… pero Nigel había apostado a “Cara” y no cejaría en sus esfuerzos hasta que aquel irritante oráculo de dos respuestas se dignara a ofrecerle la que él pedía. Además, todo eso ya lo había pensado. Sus delicados instrumentos no indicaban la presenecia de ningún campo electromagnético. Varió la posición inicial de la moneda y el vigor del impulso. También probó realizar lo mismo con otros objetos: una de sus lapiceras, un guante y hasta una de las raciones de comida. Todos dieron resultados positivos: mostraron en una oportunidad una cara, y en otra oportunidad otra. Sólo la moneda se empecinaba en hacerlo perder. En algún momento uno de los ayudantes de la base, un tal Gutierrez, encargado del preparado de los materiales para los experimentos, quiso hablar con él. Se le notaba preocupado, como si el pobre pudiera tener alguna culpa sobre el resultado de aquel maldito experimento. Nigel siquiera lo escuchó. Le dijo que no se preocupara, que sabía que él no tenía la culpa y que continuaría arrojando la moneda hasta que ésta se dignara a mostrarle lo que él quería ver.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Pasaron ocho horas más y la moneda agonizaba. Cada lenta vuelta duraba casi un minuto y aquello hacía la espera insoportable. Nigel esperaba, con sus dedos inquietos jugando en las cercanías del botón que regulaba el soporte de vida. La moneda giraba cada vez más lento hasta que, finalmente, se detuvo. Nigel se estiró y echó una ojeada. Otra vez seca. Frustrado, lanzó un manotazo a la pared que dio justamente sobre el control. El golpe fue demasiado fuerte. La perilla había quedado despedazada sobre la posición de “apagado”.&lt;br /&gt;Poco a poco el aire se fue consumiendo y la temperatura descendiendo. Los filtros estaban apagados, la calefacción también. Nigel gastó sus últimas fuerzas en un intento inútil de girar la perilla a la posición de encendido, pero no hubo forma. Estaba condenado.&lt;br /&gt;Con el último aliento, Nigel vio a la moneda pasar flotando sobre sus ojos, girando lentamente a la luz de la Luna, y entonces lo vió.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Linda broma, Gutierrez – fueron sus últimas palabras.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Una semana después, los astronautas de Estación Luna recibieron una nave. Al abrirla, encontraron en su interior a un astronauta congelado y asfixiado y junto a él, una moneda que tenía ambos lados iguales.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/44159208936630418-6917802943735223993?l=rakont.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/6917802943735223993'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/44159208936630418/posts/default/6917802943735223993'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rakont.blogspot.com/2007/02/linda-broma-gutierrez.html' title='Linda broma, Gutierrez.'/><author><name>Pablo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/SnO84RwSOnI/AAAAAAAAAI4/Wfdr4IemQgQ/S220/rakontlogo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_v7h6pXIxwXA/Rce3bvKybBI/AAAAAAAAAAM/w5QuoVphWRg/s72-c/gutierrez.jpg' height='72' width='72'/></entry></feed>
